Las emisiones de diesel son sucias -- mucho más sucias que las de la gasolina. Causan una mayor contaminación y tienen peores efectos en la salud. Estas emisiones son una de las mayores causas del dióxido de nitrógeno que, por ejemplo, causan el smog.
Las pequeñas partículas de los motores diesel son también muy peligrosas. Virtualmente todas ellas son más pequeñas que un micrón. (Hay 25,400 micrones en una pulgada -- el punto(.) al final de esta frase, tiene cientos de micrones a lo ancho. (Estas diminutas partículas pueden evadir las defensas del sistema respiratorio y depositarse en los pulmones. (En general, partículas de menos de 10 micrones en diámetro presentan este problema.) Ellas pueden causar efectos a corto plazo, como dificultad en respirar, tos, así como problemas crónicos respiratorios. Estas partículas respirables son especialmente peligrosas para los ancianos y aquellas personas con problemas respiratorios y enfermedades cardiovasculares.
Es sabido también que las emisiones de diesel causan cáncer del pulmón, y pueden también causar cáncer de la vejiga. De acuerdo a los estudios del California Air Resources Board, el estar expuesto durante toda la vida a la contaminación del diesel puede significar una muerte prematura de cáncer para más de 14,000 Californianos. Estudios hechos en el sur de California indicaron que el 70 por ciento del riesgo estimado de contraer cáncer durante la vida a causa de la contaminación del aire se atribuye a las emisiones de diesel. Los efectos de las emisiones diesel causan más efectos en la salud de los niños por ser especialmente vulnerables al aire contaminado. Sus pulmones, todavía en desarrollo, son muy sensibles y respiran más aire que los adultos (y por lo mismo más contaminación) con relación a su tamaño.
Creciente Dependencia en el Combustible Diesel
Los Californianos no solamente estamos quemando grandes cantidades de combustible diesel -- sino que también estamos usando más con relación a otros combustibles. En 1950, diesel representaba 4.7 por ciento de todo el combustible consumido; y para 1990 esta cifra había saltado al 13.8 por ciento.
El California Air Resources Board calcula que en el año 2000 se emitieron 28,000 toneladas de emisiones diesel en el aire de California. Vehículos en carreteras (camiones de 18 ruedas, buses, carros pequeños, y camiones pequeños) contribuyeron el 27 por ciento, o 7,560 toneladas, de estas emisiones. Otros medios de transporte y de equipos motorizados (tales como maquinaria de agricultura y construcción, barcos, trenes, y botes) emitieron un estimado del 71 por ciento, y equipos fijos, tales como los generadores de electricidad diesel, contribuyeron el 2 por ciento restante.
Más Camiones Diesel
La mayor razón del aumento continuo de las emisiones diesel en California es el tremendo aumento de transporte de mercancía por camiones diesel a todo el estado. Pero también hay una gran cantidad de vehículos deportivos y camiones pequeños que trabajan con combustible diesel. A pesar de que estos vehículos usan el combustible más eficientemente que los que trabajan con gasolina, sus emisiones son mucho más peligrosas. Detrás de estas tendencias existe el problema de las regulaciones mínimas para el uso de diesel, las cuales hasta ahora se han escapado de los controles más estrictos impuestos por el gobierno a la gasolina. Esto cambiará en el año 2004, cuando entren en efecto regulaciones del estado y federales más estrictas para el uso del combustible diesel.
Los buses públicos del Area de la Bahía también usan combustible diesel, y no tendrían que hacerlo ya que existen otros combustibles como alternativa. Muchas ciudades en California ya están cambiando a buses que trabajan con estos combustibles más limpios, pero el Area de la Bahía se ha quedado atrás. Dentro de los condados del Area de la Bahía, sólo Sonoma se ha comprometido a parar de comprar buses diesel y, en su lugar, a invertido en buses que usan gas natural comprimido, un combustible que contamina mucho menos.
La mayoría de los buses escolares también usan combustible diesel todavía. Existen muchos recursos de fondos locales, del estado y federales que pueden ayudar a sufragar los costos del cambio a buses que usen combustible alternativo, aunque todavía se necesitan más fondos para esto. También, con el tiempo, el costo de operación y mantenimiento de los buses de combustible limpio puede ser menor, y un distrito escolar puede recuperar la inversión inicial hecha en la compra de buses nuevos.
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