El sedimento -- "lodo" en el fondo de los ríos y de otros cuerpos de agua, compuesto de materias acarreadas y depositadas por el agua o el viento -- es sorprendentemente rico y productivo para el medio ambiente. Los organismos que viven en él forman la base de la cadena alimenticia que alcanza hasta los humanos. Como resultado, la condición del sedimento del delta de la Bahía de San Francisco es un indicador importante de la salud del ecosistema. Gran parte del sedimento del estuario esta contaminado, y este nivel de contaminación puede permanecer alto por muchos años. Sin embargo, el nivel de contaminación cambia año por año.
Descubrimientos
Usando la información publicada por el San Francisco Estuary Institute, los investigadores de NRDC revisaron la contaminación tóxica del sedimento en el delta de la Bahía de San Francisco desde 1993 a 1999. Todas las muestras del sedimento inspeccionadas por SFEI mostraban la presencia de dos químicos, níquel y dieldrin; y frecuentemente se encontró DDT, mercurio, cromo, cobre, arsénico, y clordano. En este período de 7 años, el 65 por ciento de las muestras examinadas probaron ser tóxicas para algunos de los organismos (lo que quiere decir que dañó o mató los organismos examinados). Sin embargo, de año en año el porcentaje de muestras que probaron tóxicas varió considerablemente (de 38 por ciento a 79 por ciento), y sin existir tendencia clara.
Próxima
|