
Hoja Informativa: Las Escuelas y los Productos de Limpieza
Recuerda que el acceso a algunas áreas de tu escuela podría estar restringido, siendo necesaria la autorización de tu profesor o del director para ingresar a ellas y que tal vez algunos de los proyectos deberán ser realizados con por lo menos un compañero. Consulta con tu profesor antes de comenzar cualquier de los proyectos o actividades aquí indicados.
Por Qué es Importante
Muchos productos de limpieza, en particular las versiones más concentradas usadas en las escuelas, contienen productos químicos peligrosos.
Mucha gente acude a las escuelas. Esto resulta en mucho mugre y muchos gérmenes, lo cual, por supuesto, también resulta en mucha limpieza. Las escuelas tienen que mantenerse limpias por la salud de los niños (y también de los profesores y de resto del personal). Además, las escuelas más limpias tienen menos problemas con los insectos, los ratones y otras plagas. Sin embargo, los productos de limpieza también contienen elementos químicos que pueden ser nocivos para la salud de la gente y para el ambiente.
Tal vez hayas sentido el fuerte olor de los productos de limpieza en tu escuela. Es porque con frecuencia emiten vapores que pueden permanecer en el aire durante horas y hasta días. Los ingredientes de algunos productos de limpieza pueden irritar los ojos o la garganta. Si respiras muchos de estos vapores o si accidentalmente los ingieres puedes sufrir vómitos, calambres y diarrea. Algunos productos de limpieza pueden provocar problemas de respiración o hacerte toser, en particular si tienes asma. A largo plazo, algunos de los ingredientes más fuertes en ellos pueden ocasionarte problemas de sangre, pulmonares o renales. Algunos han sido relacionados con el cáncer.
Estos ingredientes también contaminan ríos, lagos y océanos. Por ejemplo, la lejía puede envenenar a los peces. Los fosfatos, que se añaden a algunos limpiadores para que se vean mejor, fomentan el crecimiento veloz de las algas. Entonces, éstas consumen el oxígeno del agua, matando otras formas de vida.
Algunos productos de limpieza se usan exactamente para eso, para limpiar. Por ejemplo, para quitar la suciedad de un escritorio, pulir las asas de metal, pasar un trapo al piso y dar brillo a las ventanas. Existen otros productos desinfectantes más potentes que se usan para una limpieza más profunda, por ejemplo alrededor de las áreas donde se preparan los alimentos.
Algunas veces las escuelas necesitan productos de limpieza fuertes. Por ejemplo, los profesores pueden usar una solución diluida de lejía para limpiar cuando a un alumno le ha sangrado la nariz. Estos productos deben ser usados con cuidado. Deben ser diluidos de manera adecuada para que dejen la menor cantidad de residuos químicos sobre las paredes y otras superficies, y no emitan tantos vapores. Además, las zonas donde se usan los productos químicos deberían ser bien ventiladas después.
Sin embargo, no todas las tareas de limpieza exigen productos de limpieza tan fuertes. Los productos elaborados con sustancias químicas que no son dañinas funcionan bien para la mayoría de los trabajos de limpieza.
Lo Que Pueden Hacer los Niños
Tu escuela tiene la responsabilidad de usar los productos de limpieza de manera correcta y de adquirir los más saludables y sanos, según lo que necesites hacer. Sin embargo, eso no significa que no tengas ninguna responsabilidad. Debes entender lo que son las prácticas de limpieza saludables (descritas en la siguiente sección) para saber si las están aplicando en tu escuela. Si no las están usando, infórmale a tu profesor, al director o a tus padres.
Es importante mantener una posición vigilante pero no es todo lo que tienes que hacer. He aquí algunos pasos que se pueden seguir para que el proceso de limpieza de tu escuela sea más sano.
- Mantén tu escuela limpia: Haz tu parte para que la escuela esté limpia. Ten cuidado especial con la comida. Las migajas y los derrames son un gran problema, así que trata de evitarlos. Además, no te olvides: la comida atrae a insectos y ratones.
- Pon fin al desorden: No permitas que tu salón se desordene: es muy difícil limpiar bien un sitio desordenado.
Lo Que tu Escuela Puede Hacer
- Mantén afuera la suciedad: Unos sencillos pasos pueden ayudar a reducir la cantidad de sucio que entra a tu escuela en primer lugar. Por ejemplo, si los pasillos y zonas de estacionamiento están limpios y la basura se recoge, los zapatos no se ensuciarán. Grandes limpiapies cerca de las entradas también pueden mantener el mugre afuera. Además, si los contenedores de residuos y de productos de reciclaje están ubicados de manera conveniente, habrá menos desorden.
- Usar productos de limpieza más seguros: Salvo cuando se necesiten desinfectantes muy fuertes por motivos de salud, los productos de limpieza deberán ser no tóxicos y biodegradables (que se degraden con facilidad en el ambiente). Deberán contener pocos compuestos orgánicos volátiles (productos químicos que se evaporan al aire y con frecuencia enferman a la gente) o ser hechos sin ellos. Los funcionarios y el personal de mantenimiento de la escuela pueden buscar ayuda para seleccionar los productos menos dañinos en la Red de Escuelas Saludables (Healthy Schools Network), que tiene una guía de los productos de higiene profunda y desinfección (consultar la página guía de esta red, donde se puede solicitar una o contactarse con ellos por correo electrónico a info@healthyschoolsnetwork.org) y en Sello Verde (Green Seal).
- Usar correctamente los productos de limpieza: Los productos concentrados deben ser diluidos correctamente. Los niños no deben permanecer en el área donde se estén usando productos de alta potencia y no podrán ingresar a ella hasta que el area se haya ventilado por completo.