
Hoja Informativa: Las Escuelas, la Iluminación y la Luz del Día
Recuerda que el acceso a algunas áreas de tu escuela podría estar restringido, siendo necesaria la autorización de tu profesor o del director para ingresar a ellas y que tal vez algunos de los proyectos deberán ser realizados con por lo menos un compañero. Consulta con tu profesor antes de comenzar cualquier de los proyectos o actividades aquí indicados.
Por Qué es Importante
En la mayoría de las escuelas, la iluminación es lo que consume más energía: a veces hasta la mitad del consumo total.
Encender la luz es un acto sencillo pero puede producir un impacto importante. La energía que hace brillar la luz se obtiene, en gran medida, del carbón, el gas y el petróleo, a los cuales se conoce como combustibles fósiles. Cuando estos combustibles se queman para producir energía, liberan dióxido de carbono, el principal de los gases que están elevando las temperaturas por medio del calentamiento global. Además contribuyen a la formación de smog, esa fea bruma que a veces ves en el aire. El smog también hace que sea difícil respirar, especialmente para los asmáticos. Las emanaciones de las centrales eléctricas también producen lluvia ácida, que contamina el agua y mata a los peces y otros animales.
Pero espera, eso no es todo. Todos esos bombillos que se usan en la escuela a la larga se queman. Así se acumula mucha basura que eliminar, especialmente si se reemplazan con frecuencia. Y los tubos fluorescentes -los que se usan en la mayoría de las escuelas- contienen pequeñas cantidades de mercurio, un metal que puede ser absorbido por el suelo o por el agua cuando desechamos los tubos, lo cual es perjudicial para los seres humanos, la flora y la fauna.
Lo Que Pueden Hacer los Niños
Tú puedes ahorrar mucha energía en tu escuela si aprendes a utilizarla con mesura. Los consejos que te damos a continuación te ayudarán a empezar. La siguiente sección proporciona pautas a las autoridades escolares para comprar los equipos de iluminación más indicados e instalarlos en forma adecuada. Si quieres más ideas, consulta el manual SERT
Equipo de Eco-Respuesta Escolar (School Eco-Response Team) sobre energía.
No olvides utilizar también en tu casa lo que aprendes aquí. Por ejemplo, reemplaza los bombillos comunes (incandescentes) por tubos fluorescentes compactos. Éstos consumen un 75% menos de energía, y duran hasta 10 veces más. Una casa media tiene de 35 a 50 bocas de luz, de modo que los tubos fluorescentes implicarían un ahorro importante.
- Apaga las luces: La diferencia es realmente notable. Si no estás usando una luz, apágala. Si sales de una habitación, apaga las luces al salir. Quizá te hayan dicho que si sólo sales por un instante debes dejar la luz encendida, porque al volver a encenderla se gasta mucha energía. Esto no es así en el caso de las luces que se utilizan actualmente. Apágalas siempre que no las uses.
- Usa menos luces eléctricas: Si tu aula tiene varios interruptores, haz la prueba de dejar algunos apagados; es probable que aun así haya suficiente luz.
- Deja que entre el sol: ¡La luz natural es buena para los niños en crecimiento! Aprovéchala. Siempre que sea posible, deja entrar el sol a tu aula. Pero recuerda que el sol directo no siempre es la mejor fuente de iluminación: por ejemplo, cuando tratas de ver la pantalla de una computadora o la pizarra. Entonces, trata de que el sol no dé directamente sobre esas superficies.
Lo Que tu Escuela Puede Hacer
- Utilizar iluminación eficiente: En cualquier área de la escuela, la iluminación debe ser del tipo más eficiente. En la actualidad, hay muchos bombillos y aparatos de iluminación que consumen mucha menos energía que los modelos anteriores. Además duran más tiempo, lo cual disminuye la cantidad de residuos. Si bien estos nuevos modelos son más costosos, a la larga implican un ahorro para la escuela ya que reducen las facturas de luz. Los modelos más eficientes tienen la etiqueta de Energy Star
- No iluminar donde no sea necesario: Muchas escuelas usan luces en áreas donde no es realmente necesario. Las áreas donde la iluminación es más importante son aquéllas donde se lee o escribe. En otros lugares, a menudo es posible utilizar menos luz. Los corredores, por ejemplo, suelen estar más iluminados de lo necesario.
- Utilizar menos bombillos: ¿Alguna vez observaste con atención los aparatos de iluminación de tu escuela? Es posible que tengan tres o cuatro bombillos individuales. Si es así, quizá se pueda retirar algunos. Aun así los bombillos restantes brindarán suficiente luz. Este proceso se denomina "supresión de puntos de iluminación." Se le puede tener en cuenta para aquellos lugares cercanos a las ventanas, puertas y rincones, además de las áreas ubicadas sobre computadoras, televisores y otros equipos.
- Dar prioridad a la luz natural: Cuando llegue el momento de renovar, la escuela debe buscar maneras de aprovechar mejor la luz natural. Además de sus beneficios ambientales, los niños también sacarán provecho de ella. Nuevos estudios han demostrado que los alumnos obtienen mejores resultados cuando pasan más tiempo con luz natural.
Ideas Para unos Proyectos
- Vigilante de la iluminación: Elige a alguien de tu clase para que vigile el derroche de iluminación (o haz un cronograma para que los niños se anoten). El vigilante puede cerciorarse de que todas las luces estén apagadas cuando los alumnos se van del aula, y en otras oportunidades en las que deben estarlo.
- Analiza la iluminación de tu escuela: Elige una sala, o varias, de tu escuela y analiza la iluminación. ¿Está en los lugares adecuados? ¿Hay más luces de las necesarias? Fíjate si hay luces cerca de las ventanas o sobre pantallas de computadoras: éstas suelen poder eliminarse. Observa si hay luces encendidas en áreas que no se usan mucho. Y en aquellas áreas donde se necesita luz eléctrica, piensa si se podrían usar menos. Haz una lista y anota sugerencias para reducir la iluminación... y ahorrar energía