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Peligro Oculto
La página de Contenido RESUMEN EJECUTIVO La contaminación en los Estados Unidos amenaza la salud de todos independiente de nuestra raza, origen étnico, lengua o país de origen. Sin embargo, un gran porcentaje de latinos en EE.UU. viven y trabajan en áreas urbanas y agrícolas donde enfrentan un mayor peligro de exposición a la contaminación del aire y del agua potable, a los pesticidas y a la contaminación con plomo y mercurio. Esos riesgos pueden causar graves problemas de salud, incluyendo un aumento en el riesgo de contraer asma o cáncer; enfermedades transmitidas por el agua como la giardiasis, la hepatitis y el cólera; y problemas neurológicos y para el desarrollo. Algunos ejemplos del impacto de la contaminación que amenaza a las comunidades latinas de EE.UU. incluyen los siguientes:
A pesar de estos graves riesgos, los funcionarios gubernamentales y algunos en la comunidad científica durante mucho tiempo no han hecho lo suficiente para documentar el impacto de la contaminación en la salud de los latinos. Las agencies federales y estatales no recolectan datos importantes; pocos estudios evalúan las amenazas ambientales para la salud en las comunidades latinas; y muchas autoridades gubernamentales, industrias, administradores de granjas y arrendadores de viviendas no proporcionan advertencias sobre amenazas ambientales para la salud en español. Esto deja a los hispanos sin la información adecuada para evaluar los riesgos para su salud por los contaminantes ambientales presentes en su trabajo y sus barrios, e incluso de los relacionados con sus tradiciones culturales. Además, la falta de información disminuye la probabilidad de que los funcionarios del gobierno comprendan la magnitud del problema y tomen las acciones necesarias para disminuir la amenazas ambientales y así proteger a la comunidad latina. Este informe ayuda disminuir el vacío de información analizando los datos que existen y documentando cinco categorías de exposición a la contaminación y las consecuencias de salud resultantes que cobran muchas víctimas entre los latinos: la calidad del aire, la calidad del agua, los pesticidas, el mercurio y el plomo. Estas categorías no abarcan todas las amenazas de la contaminación a la salud de los latinos en los Estados Unidos, y este reporte no pretende ofrecer el panorama completo de los riesgos ambientales que los latinos pueden encontrar en cada una de las categorías que explora. No obstante, los hallazgos presentados en este informe señalan la urgente necesidad de que el gobierno tome medidas para identificar los impactos de la contaminación del medio ambiente a la salud de las comunidades latinas, informar a los latinos sobre los riesgos, e imponer restricciones más estrictas a los contaminantes comunes pero peligrosos, que amenazan la salud y la seguridad de todos. Contaminación del aire en áreas densamente pobladas por hispanos Aproximadamente el 66% de los latinos en EE.UU., 25.6 millones de personas, viven en áreas que no cumplen con las normas gubernamentales de calidad del aire. Estas incluyen la región fronteriza entre EE.UU. y México, el Valle Central de California y las ciudades de Chicago, Nueva York, Phoenix y Houston. Los contaminantes del aire que salen de las plantas generadoras de energía, los vehículos, la maquinaria pesada y las fábricas, pueden producir un mayor riesgo de contraer asma, cáncer pulmonar, alergias y bronquitis crónica, e incluso pueden contribuir a la muerte prematura. La contaminación del aire cobra un número de víctimas particularmente elevado entre las mujeres embarazadas y los niños pequeños, aumentando el riesgo de complicaciones durante el embarazo y el parto prematuro, bajo peso al nacer y defectos cardíacos en los bebés. Algunas áreas altamente contaminadas con grandes poblaciones latinas son:
La contaminación del agua potable en las comunidades latinas Miles de residentes de los Estados Unidos se enferman todos los años por el agua contaminada con desechos de seres humanos y de animales, pesticidas y metales pesados como el arsénico y el plomo. Este problema es especialmente frecuente a lo largo de la frontera entre EE.UU. y México, donde algunas comunidades carecen de acceso a drenajes sanitarios, y en los estados del Sur y del Oeste, donde las Fuentes de agua potable están contaminadas con arsénico y nitratos. Los latinos que viven en áreas urbanas con sistemas de distribución de agua a gran escala tampoco se salvan de los problemas en la calidad del agua. Aunque algunas ciudades tienen excelente agua corriente, muchas con poblaciones latinas, como Albuquerque, Fresno y San Francisco, tienen agua suficientemente contaminada para imponer un riesgo a la salud de personas vulnerables como los ancianos, los enfermos, los bebés y las mujeres embarazadas. Las bacterias y los parásitos en el agua potable causan riesgos de enfermedades transmitidas por el agua, que algunos estudios calculan que afectan a 7 millones de personas o más al año, de las cuales 560,000 presentan casos graves.Anivel nacional, se desconoce el porcentaje de latinos entre los afectados por enfermedades transmitidas por el agua, pero datos del Condado de Los Ángeles en el año 2000 y del Condado de Nueva York en el año 2001 demuestran que los hispanos tienen algunos de los índices más altos de giardiasis y criptosporidiosis, respectivamente, que cualquier otro grupo étnico. Los efectos a la salud de muchas enfermedades transmitidas por el agua incluyen diarrea, dolor abdominal, náusea y vómito, y algunas enfermedades transmitidas por el agua como el cólera y las causadas por la bacteria E. coli, por ejemplo, pueden ser fatales para los seres humanos. Las bacterias y los parásitos no son los únicos contaminantes en el agua potable que causan enfermedades. Se sabe que el arsénico, que se encuentra de manera natural en algunas rocas que se disuelven en los suministros de agua, causa cáncer de la vejiga, del pulmón y de la piel, y se sospecha que causa cáncer en el hígado y riñones. El perclorato, un componente de los combustibles para cohetes y explosivos, se filtra a los abastos de agua, donde expone a las personas a riesgos de disminución en los niveles de la hormona de la tiroides, una hormona esencial para el desarrollo cerebral normal en bebés y fetos. Además, los nitratos que se encuentran en los fertilizantes y en los desechos de los seres humanos y de los animales, entran a las fuentes de agua potable, donde pueden interferir con la capacidad de la sangre para llevar oxígeno al cerebro y los órganos vitales. Los problemas de calidad del agua que ponen en peligro a las comunidades latinas incluyen los siguientes:
La exposición a los pesticidas en el trabajo y en el hogar La mayoría de los trabajadores agrícolas (88%) son latinos. Muchos de estos hombres y mujeres están expuestos a pesticidas tóxicos. No sólo están expuestos a pesticides en el trabajo, sino que también ellos y sus familias están expuestos fuera del trabajo cuando los pesticidas flotan a través del aire, se asientan en el agua que beben y se adhieren a su ropa y alimentos. Los efectos de la exposición a algunos pesticidas incluyen irritaciones de la piel, ardor en los ojos, tos, náusea, vómito, diarrea y dificultades respiratorias. La exposición a pesticidas también puede aumentar el riesgo de ciertos tipos de cáncer, así como abortos espontáneos y defectos de nacimiento. Los niños son particularmente susceptibles a esas sustancias químicas dañinas. Muchos niños de los trabajadores agrícolas están expuestos a pesticidas a diario. Hay abundante evidencia de la vulnerabilidad de los trabajadores agrícolas y sus familias a los pesticidas. Por ejemplo:
A pesar del gran potencial de exposición a pesticidas, los trabajadores que aplican pesticidas en el campo a menudo no tienen, o no usan, el equipo de seguridad adecuado. Incluso cuando disponen de equipo de seguridad, muchos trabajadores no reciben capacitación para su uso. Otro factor que contribuye a la exposición de los trabajadores a los pesticidas es la falta de agua para lavarse los residuos de pesticidas. Según una encuesta del Departamento del Trabajo de EE.UU., en 16% de todos los campos no se dispone de agua para lavarse, aumentando el tiempo que los trabaix jadores pasan en contacto con residuos de pesticidas aumentando con ello el riesgo de contraer enfermedades relacionadas con ellos. La exposición a pesticidas no se limita a los trabajadores agrícolas. Los estadounidenses están expuestos a pesticidas a diario y algunos estudios han descubierto un alto índice de uso de pesticidas en los hogares latinos. Según un estudio entre mujeres embarazadas en la Ciudad de Nueva York, las latinas tenían más probabilidades que las mujeres blancas no hispanas de informar que ellas o un miembro de su núcleo familiar usaron pesticidas en el hogar durante su embarazo. Los latinos que viven en viviendas públicas pueden estar especialmente expuestos. En la Ciudad de Nueva York, por ejemplo, casi 190,000 latinos que viven en viviendas públicas pueden estar expuestos a pesticidas a través de exterminaciones rutinarias. El envenenamiento con plomo en los niños latinos Aunque los niveles de plomo en la sangre han disminuido de manera constante entre la población general desde que se prohibió el uso de plomo en la gasolina y en la pintura en la década de 1970, los niños hispanos tienen el doble de posibilidades que los niños blancos no-hispanos de tener un alto nivel de plomo en la sangre por encima del límite establecido por el CDC como riesgo de envenenamiento con plomo. Otros estudios realizados en ciudades con grandes poblaciones de hispanos han sugerido que los niños latinos corren un alto riesgo de envenenamiento con plomo. En el año de 2002 en Arizona, un 77% de los niños diagnosticados con envenenamiento por plomo eran latinos, aunque los latinos son solo 25.3% de la población del estado; y en el Condado de San Bernardino, California, el 65% de los niños envenenados con plomo fueron hispanos, mientras que la población total de hispanos en el condado es de 39.2%. Se sabe que el plomo en los niños causa problemas neurológicos incluso en dosis diminutas. Más notable aún es que se ha relacionado el plomo con una disminución en el coeficiente intelectual y discapacidades de aprendizaje, conducta hiperactiva, violencia y un aumento en la conducta antisocial. En los adultos, se ha relacionado el plomo con problemas neurológicos, hipertensión y problemas renales. La principal fuente de exposición al plomo en los niños es el polvo contaminado con plomo (de la pintura con base de plomo), pero otras fuentes pueden tener implicaciones particulares para los latinos. Una de esas fuentes es la alfarería con esmalte de plomo, que algunos turistas e inmigrantes siguen trayendo de México y otros países. Algunos niños latinos también pueden estar consumiendo plomo en dulces mexicanos, como se informó en un reportaje publicado en abril 2004 en el Orange County Register. Otro factor para el aumento en el riesgo de envenenamiento infantil con plomo entre los inmigrantes latinos, particularmente los de origen mexicano, es el uso de ciertos remedios populares. Los remedios tradicionales como la greta y el azarcón, que pueden contener hasta el 100% de plomo y a menudo se usan para curar dolores de estómago, pueden exponer a los niños a concentraciones de plomo peligrosamente altas. La exposición al mercurio Los efectos dañinos del mercurio imponen otra amenaza de salud a los latinos. Las principales formas en las que los latinos están expuestos al mercurio son comer pescado contaminado con mercurio y usar el mercurio en ceremonias religiosas, cosméticos y remedios populares. El problema de la exposición se agrava por la falta de materiales educativos en español sobre los riesgos del mercurio y porque muchos estados no ofrecen advertencias en español sobre los niveles de mercurio en los peces pescados en masas de agua locales. El mercurio se acumula en el cuerpo, donde permanece durante muchos meses. Aunque la exposición al mercurio puede causar problemas de salud a hombres y mujeres de todas las edades, las mujeres en edad de concebir y los niños enfrentan los mayores riesgos. El mercurio en el cuerpo de una mujer embarazada puede afectar el cerebro del feto en desarrollo. Los niños, cuyo cerebro sigue desarrollándose hasta aproximadamente los siete años de edad, pueden desarrollar problemas neurológicos y de conducta, además de discapacidades de aprendizaje por la exposición al mercurio. Un estudio realizado a nivel nacional descubrió que, por promedio, los niños latinos tienen niveles más altos de mercurio en el cuerpo que los niños no-hispanos. El mercurio es expulsado hacia el aire por las plantas generadoras de energía y compañías de productos químicos, cae en el agua y se acumula en los peces, incluyendo el atún blanco enlatado que se compra comúnmente en las tiendas. Pruebas realizadas por la Administración de Drogas y Alimentos (Food and Drug Administration) y organismos independientes, han demostrado que los niveles de mercurio en el atún blanco (albacora) enlatado son tan altos que las mujeres que podrían concebir no deben comer más de una lata cada 10 días. Sin embargo, muchas madres, particularmente las que reciben ayuda del programa WIC-Women, Infants, and Children (Mujeres, Bebés y Niños) sin saberlo ponen a sus hijos en peligro al elegir el atún como una fuente de proteína económica y baja en grasas, porque el atún, (pero no otros tipos de pescado o carne) es un alimento elegible para el WIC. En el 2002, por primera vez, los hispanos conformaron el grupo más grande de participantes en el WIC, y según un estudio realizado en la Ciudad de Nueva York, el atún enlatado es el pescado más popular entre los latinos. El pescado contaminado con mercurio no se puede distinguir por su sabor ni olor, textura o apariencia. El mercurio no sólo se encuentra en el pescado que compramos sino que también en el pescado por pescadores aficionados y de subsistencia. Aunque las agencias gubernamentales le hacen pruebas a los peces de muchas partes del país, rara vez le advierten a la comunidad de habla hispana sobre los riesgos de comer pescado contaminado. En Nueva York, un estudio reveló que los pescadores aficionados latinos comen más pescado de aguas contaminadas y tienen menos probabilidades de estar enterados de los avisos informativos de salud que los que leen inglés. Un estudio realizado entre pescadores aficionados en la bahía de Santa Mónica descubrió que solamente un 58% de los hispanos, en comparación con el 88% de los no-hispanos, estaban enterados de avisos informativos sobre el consumo de pescado en su área. Ciertas prácticas religiosas y culturales ofrecen otra ruta de exposición al mercurio, que es comúnmente rociado en espacios cerrados por los practicantes del Espiritismo y la Santería (tradiciones religiosas que se encuentran más comúnmente entre personas de origen puertorriqueño y cubano, respectivamente), y en las tradiciones Vudú y Palo. Encuestas realizadas en Massachussetts, Nueva York y Chicago descubrieron entre el 19 y el 44 por ciento de los encuestados hispanos que en ocasiones usan el mercurio con propósitos mágicos o religiosos. Los investigadores calculan que se venden 47,000 cápsulas de mercurio al año en las botánicas (tiendas que venden remedies y artículos religiosos) en la Ciudad de Nueva York, y es probable que esas cápsulas causen contaminación a largo plazo en más de 13,000 casas o edificios de apartamentos cada año. También se ha demostrado que el uso de mercurio en un edificio de apartamentos causa elevados niveles de vapor de mercurio en los pasillos y la entrada, y probablemente también en otros apartamentos donde no se usa el mercurio. Los vapores tóxicos pueden permanecer durante meses o incluso años, produciendo síntomas neurológicos y respiratorios en los residentes de los apartamentos. Recomendaciones para mejorar la salud ambiental en la comunidad latina Los problemas de salud relacionados con la contaminación que afectan a las comunidades latinas pueden revertirse, pero solamente con un esfuerzo concertado del gobierno y la industria que incluya el financiamiento del gobierno para recopilación e investigación adecuada de datos así como una campaña de información dirigida a la comunidad latina. A continuación aparecen algunas recomendaciones con el objetivo de mejorar la salud ambiental en la comunidad latina; los siguientes capítulos señalan otras recomendaciones para reducir la contaminación y mejorar la salud de los latinos. Para empezar a solucionar el problema de la contaminación del aire en las comunidades latinas,
Para empezar a solucionar el problema de la mala calidad del agua potable en las comunidades latinas,
Para empezar a solucionar el problema de la exposición a pesticidas en las comunidades latinas,
Para empezar a solucionar el problema del envenenamiento con plomo en comunidades latinas,
Para empezar a solucionar el problema del mercurio en las comunidades latinas,
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