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Pasado, presente y futuro del reciclaje

Se ha aumentado el reciclaje, pero también la basura.

En 1973, en los Estados Unidos, no existía ni un solo programa de reciclaje de basuras mediante la separación de las mismas y su colocación al bordillo de la calzada. En la actualidad, hay más de 8.000 programas de éstos a través del país. Ahora, los Estados Unidos recicla una tercera parte de sus basuras municipales -- la basura que generamos en nuestras casas, escuelas y entidades comerciales no industriales -- a comparación de solo el 6% en 1960. Pero, a pesar de la creciente popularidad del reciclaje, éste está siendo sobrepasado por el volumen de basura que producimos.

La cantidad de material que reciclamos en la actualidad -- 81 millones de toneladas al año -- es igual a la cantidad total de basura que producía los Estados Unidos en 1960. Actualmente, los estadounidenses generan 250 millones de toneladas de basuras municipales al año y alrededor de 15.000 millones de toneladas al año de otros tipos de basura industrial. Los expertos afirman que el continuar incrementando nuestras tasas de reciclaje nos ayudará a sacarnos del basurero, y a reducir las emisiones que producen calentamiento global.

Reducir y reutilizar: estrategias para cero basuras

El reciclaje es tan sólo una medida dentro de toda una serie de prácticas que, en conjunto, reducirán la cantidad de basura que va a parar a los rellenos sanitarios, y que reducirán las emisiones de gases de invernadero. Un reciclaje exitoso implica más que la separación de periódicos y la recolección de botellas. Para cerrar el ciclo del reciclaje, los fabricantes deben usar materiales reciclados para fabricar sus productos, y los consumidores deben comprar artículos producidos a partir de contenidos reciclados post consumidor. Entre más aumentemos la demanda de productos fabricados a partir de materiales reciclados, en vez de materias primas vírgenes, más exitoso será el reciclaje para evitar el envío de basuras a los rellenos sanitarios, ahorrando recursos naturales y limitando el calentamiento global.

He aquí otras maneras de trabajar para alcanzar el nivel de cero basuras:

Mantener los materiales orgánicos y aquéllos reciclables fuera de los rellenos sanitarios y los incineradores
Más del 60% de la basura producida en las casas en Estados Unidos es reciclable o puede usarse para compostaje. Pero los estadounidenses sólo usan el 8% de su basura para compostaje. El compostaje permite que basuras orgánicas como sobras de comida y recortes de césped se puedan reutilizar como fertilizante, en vez de dejar que se descompongan en rellenos sanitarios, o se quemen en incineradores, los cuales emiten gases de invernadero y otros contaminantes atmosféricos. El crear programas municipales de compostaje mejoraría las tasas de compostaje. Tales programas existen solamente en pocas ciudades, y el número de programas de reciclaje mediante selección y colocación de basuras al bordillo de las calzadas es más del doble que los programas de compostaje.

Poner a dieta los contenedores de basura
Buena parte de los desechos que se colocan en los contenedores de basura, no necesitan estar allí. Reducir los empaques de productos, fomentar el uso de bolsas reutilizables en vez de bolsas de papel o plástico, usar esponjas en vez de toallas de papel, y favorecer el uso de tazas de cerámica o vasos de vidrio en vez de vasos desechables, son tan sólo algunas maneras de reducir la basura.

Reciclaje: estrategias para mejorarlo y reducir el calentamiento global

Así como conducir nuestros automóviles y calentar nuestras casas genera la emisión de gases de invernadero, el desecho de basuras también los produce. La descomposición de basura en los rellenos sanitarios libera una cuarta parte de todas las emisiones de metano en los Estados Unidos: el metano es un contaminante 22 veces más potente que el dióxido de carbono en la producción de calentamiento global. Los incineradores de basura emiten dióxido de carbono y otros gases de invernadero. Y el desecho de productos que pueden ser reutilizados o reciclados con frecuencia implica la quema de más combustibles fósiles, la destrucción de maderas provenientes de bosques vírgenes, y el consumo de otras materias primas de la tierra. Si lográsemos incrementar nuestra tasa de reciclaje del actual 32,5% al 35%, el efecto sobre las emisiones de gases de invernadero sería comparable a retirar un millón de vehículos particulares de nuestras carreteras.

He aquí tan sólo algunas maneras en que podemos incrementar nuestras tasas de reciclaje, reducir la contaminación que causa el calentamiento global, y proteger el hábitat para preservar la biodiversidad:

Manejo de los desechos electrónicos
Los artículos electrónicos desechados -- computadoras viejas, teléfonos celulares dañados, televisores obsoletos -- constituyen el segmento de mayor crecimiento entre nuestras basuras. Los estadounidenses arrojaron 2 millones de toneladas de basura electrónica en el 2005, y sólo reciclaron alrededor de 380.000 toneladas. Nueve estados tienen leyes en rigor que exigen el reciclaje de artículos electrónicos, y varios otros estados están trabajando para emitir nuevas leyes sobre las basuras electrónicas. El NRDC apoya las leyes que adjudican la responsabilidad del reciclaje de productos usados sobre sus fabricantes, y aquéllas que, en primera instancia, promueven el diseño de artículos menos tóxicos y más reciclables.

Expansión de las leyes para el control de botellas
En Estados Unidos, en el 2005, 2 millones de toneladas de botellas plásticas terminaron en la basura en vez de los contenedores de reciclaje. Las leyes estatales sobre el depósito en contenedores, conocidas como "leyes de las botellas" ("bottle bills"), hace tiempo que necesitan ser actualizadas. Las leyes sobre el depósito en contenedores han demostrado ser el mecanismo más efectivo para la recolección de botellas y latas. Pero en la actualidad, sólo 11 estados tienen tales leyes, y la mayoría de éstas aplican sólo a botellas de cerveza y refrescos -- no a botellas de agua, que constituyeron el 14% de las bebidas embotelladas en el 2005. Una ley nacional con un depósito mayor impulsaría enormemente nuestras tasas de reciclaje de botellas.

Abandonar las bolsas plásticas
Según la Agencia de protección del medioambiente (EPA), los Estados Unidos consumen alrededor de 380.000 millones de bolsas plásticas al año, y recicla menos del 5% de éstas. Asumir el hábito de reutilizar las bolsas plásticas -- como es la práctica corriente en algunos otros países -- podría reducir significativamente dicha cifra, y prevenir que miles de millones de bolsas plásticas terminen en los rellenos sanitarios (por no mencionar el océano, sobre los árboles, o flotando frente a tu ventana). Está pendiente una medida para enfrentar el problema del plástico. La ciudad de San Francisco prohibió la distribución de bolsas plásticas en los supermercados en el 2007, y otras tiendas alrededor del país están generando incentivos entre los compradores para que reduzcan el uso de bolsas plásticas, tales como ofrecer reembolsos en dinero en efectivo por las bolsas reutilizadas, vender bolsas de marca reutilizables, e instalar estaciones para la devolución de bolsas en la tienda, para fomentar su reutilización.

última revisión 3/28/2008

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