Skip to main content

Desastre en el Golfo

Ve bajo la superficie del desastre de petróleo en el Golfo

 

Parece que sólo una fracción de los millones de galones de petróleo crudo que se escaparon en el Golfo de México han subido a la superficie del agua. Mucho petróleo quedó disuelto o disperso en las aguas del Golfo, contaminando a uno de los ecosistemas más productivos en todo el mundo. Ve bajo la superficie del desastre petrolero, mantén el apuntador sobre las barras azules para sumergirte y mantén el apuntador sobre el símbolo (?) para aprender más.

El petróleo contiene químicos peligrosos como el benceno y el sulfuro de hidrógeno que se evaporan en el aire. El viento puede llevar a estos químicos tóxicos y a los hidrocarburos hacia la orilla, poniendo en peligro la salud de las personas y la vida silvestre.
Sólo una fracción de los millones de galones de crudo que han contaminado el Golfo de México sube a la superficie del agua. La mayoría del petróleo se queda disuelto o disperso en las aguas del Golfo.
Después de evaporarse los componentes más livianos del petróleo, en la superficie, el crudo se mezcla con el agua donde adquiere una textura más gruesa y pegajosa. Con el tiempo, el petróleo se separa en pedazos y eventualmente bolas pequeñas. Estas bolas de alquitrán pueden viajar cientos de millas y persisten por mucho tiempo en el ambiente acuático.
Mucho del petróleo flotante está disperso en plumas que se extienden por millas en el agua. Las plumas de petróleo pueden contaminar a cualquier tipo de vida marina que pase por las aguas profundas, como cientos de especies de peces, calamares y mamíferos marinos como los cachalotes.
Los copépodos son crustáceos pequeños que viven en el mar. Se alimentan de las algas y sirven como alimento para los pequeños peces forrajeros. Los copépodos que no fueron exterminados por el petróleo que está disperso pueden estar contaminados por los hidrocarburos tóxicos. Entonces llevan estas toxinas hacia arriba de la cadena alimentaria, dañando a los delfines, a las aves marinas y a los peces grandes por décadas.
Muchas especies de peces desovan en el Golfo de México durante la primavera, justo cuando explotó la plataforma petrolera Deepwater Horizon. Los frágiles huevos y las larvas flotan en la superficie de la columna de agua, en donde se encuentra el petróleo. Los expertos pesqueros predicen que la mayoría de estos animales serán erradicados por el petróleo.
Las aguas del Golfo son hogar para cientos de especies de peces que sostienen la vida en el océano y la industria pesquera local.
Más de 30 especies distintas de delfines mulares viven en el Golfo. Los delfines dan a luz durante la primavera después de casi un año de gestación. Puede que las crías que nacen en aguas contaminadas no sobrevivan. Los delfines suben a la superficie para respirar y allí pueden inhalar los gases tóxicos del petróleo.
Todas las seis especies de tortugas marinas que se encuentran en las aguas de Estados Unidos (la tortuga verde, carey, golfina, laúd, boba, y tortuga marina común) están en peligro de extinción. Aunque las tortugas marinas pasan la mayoría de sus vidas en el mar, las hembras adultas vuelven a las playas para poner sus huevos en la arena. A menudo tienen que migrar distancias largas entre las áreas del forraje y las playas de anidación. El petróleo puede dejar a las tortugas demasiado enfermas para reproducirse o poner sus huevos, además de contaminar a los nidos en la arena.
Más de 40 especies de tiburones viven en el Golfo. Actualmente muchas están en reproducción y usan las posidonias como criadero. El petróleo en el Golfo representa una amenaza crítica para los tiburones ballena porque son alimentadores de filtro que pasan mucho tiempo en la superficie del agua, donde el petróleo puede cubrir las agallas y prevenir su funcionamiento.
La población entera del atún aleta azul en el Atlántico emigra al Golfo para desovar desde mediados de abril hasta junio. Mucho antes de que explotara la plataforma petrolera Deep Horizon el atún aleta azul del Atlántico ya era candidato para inclusión en la lista de especies en peligro de extinción antes debido a la pesca comercial. Hasta hoy, los expertos no han determinado cual será el destino del atún en el Golfo.
Si las plumas de petróleo llegan a la poca profunda plataforma continental, podría poner en peligro el hábitat del mero y del pargo rojo. Este hábitat representa algunas de las áreas más productivas para la pesca comercial.
El Golfo de México es hogar para los arrecifes de coral de agua profunda y el hábitat de coral en los Cayos de la Florida es el tercero más grande del mundo. Muchas especies de peces, como el pargo rojo y el mero, viven entre los laberintos de esponjas, abanicos de mar y los corales. Los corales son especialmente sensitivos al petróleo disperso por los químicos pues ya están sometidos a mucha presión debido a la contaminación, el calentamiento del agua y la acidificación.
Todavía no se sabe la cantidad exacta de petróleo que se ha escapado en el agua, la escala de la contaminación ni la magnitud de los daños. Siempre será riesgosa la perforación petrolera en aguas profundas, pero es esencial que la industria petrolera demuestre su capacidad adecuada de contener y quitar el petróleo en caso de suceder un derrame.
Las plumas de petróleo pueden sofocar y contaminar el rico hábitat del fondo del océano en el Golfo, incluidos los campos de esponjas, los abanicos del mar y los arrecifes de coral.
La muerte de sólo 3 de las ballenas esperma que viven en el Golfo de México, de las cuales existen menos de dos mil ejemplares, podría poner en peligro la sobrevivencia de toda la especie. Los cachalotes, como los delfines, suben a la superficie para respirar y allí pueden ingerir el petróleo. Además el petróleo puede impactar a la presa de las ballenas, como el calamar.


Ilustrado y diseñado por Jason Bishop (http://jasonbishop.net) para NRDC

última revisión 8/18/2010

Share