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El precio de la gasolina: mejor rendimiento v. exploración petrolera

Un mejor rendimiento abastecería nuestras necesidades más rápido que la exploración petrolera

high gas prices
Go 60mpg

Estados Unidos consume 19 millones de barriles de petróleo a diario, lo que se traduce en un 25 por ciento de las reservas del mundo y sin embargo solo cuenta con el 2 por ciento de ellas. Eso quiere decir que por más que explore sus territorios en busca de petróleo, no sería lo suficiente para satisfacer sus necesidades.

La solución a la crisis petrolera es el desarrollo de mejores autos con mejor rendimiento que usen combustibles más limpios que no infrinjan en la seguridad nacional. La implementación de medidas que aumenten el rendimiento de los autos, mejoren el transporte público y ofrezcan combustibles alternativos que ahorren más petróleo del que se puede extraer puede reducir la dependencia en el petróleo para el 2025 en el país.

Dile al presidente Obama que fortalezca las normas para vehículos para que alcancen las 60 mpg para el año 2025.

Estados Unidos nunca controlará los abastecimientos de petróleo ni los precios de la gasolina

El país ha explorado sus reservas agresivamente en el último siglo. Ahora, tiene más pozos activos que el resto del mundo en conjunto. Pero aún si perfora en busca de petróleo hasta el último rincón del país, no sacaría más de lo que el país consume en 1,094 días, lo que equivale a solo 3 años.

Ese hilito de petróleo no haría nada para bajar los precios de la gasolina. El precio del galón de gasolina se determina globalmente por un número de factores como: la producción por país, las reservas acumuladas y la estabilidad geopolítica. Veamos el caso de Canadá que produce un millón de barriles más de los que se consumen diariamente y tiene más reservas que EE. UU por un factor de diez. Sin embargo, los precios de la gasolina suben tanto allá como acá.

La OPEP domina el mercado global de petróleo y por lo tanto controla los precios.

Los países miembros de la OPEP controlan el 70 por ciento de las reservas del mundo y un 40 por ciento de la capacidad de producción. Casi el 90 por ciento del petróleo mundial lo controlan compañías petroleras propiedades de gobiernos extranjeros.

La compañía más grande, Saudi Aramco, suministra el 10 por ciento del petróleo del mundo y la siguiente es la National Iranian Oil Company, una agencia del mismo gobierno Iraní, país que el Departamento de Estado de EE. UU. considera patrocina el terrorismo, proscribe armas nucleares y viola los derechos humanos. Compañías similares en Iraq, Kuwait, México, China, Abu Dabi, Libia, y demás controlan el abastecimiento de petróleo en el mundo.

EE. UU. gasta billones de dólares para proteger el petróleo en el oriente medio y diseña la política exterior en torno a relaciones tenues con países petroleros, sin importar los antecedentes de sus gobiernos, el precio político, o la carga insostenible para los hombres y mujeres bajo servicio militar.

 

Demandas por más exploración llenarán los bolsillos de la industria petrolera

Mientras las familias estadounidenses se preocupan de como harán para lidiar con el aumento de la gasolina con presupuestos ya ajustados, las grandes petroleras trabajan para proteger sus enormes ganancias.

Las grandes compañías petroleras privadas como BP, Chevron, ConocoPhillips, ExxonMobil y Shell, obtuvieron ganancias de $951 mil millones entre el año 2001 y 2010, eso es casi $1 billón en tan solo una década. A pesar de ello, los impuestos que pagan los ciudadanos le aportarán a la industria $46 mil millones en subsidios en la próxima década.

Ganancias Petroleras de Primer Trimestre en EE. UU. (en millones)
  ExxonMobil BP Chevron ConocoPhillips Shell
2010 $6300 $5598 $4552 $2098 $4897
2009 $4550 $2387 $1837 $800 $3297
2008 $10890 $6231 $5168 $4139 $7776
2007 $9280 $4444 $4715 $3546 $6932
Fuente de información:  FactCheck.org

Para proteger sus ganancias, las empresas petroleras y sus aliados en el Congreso desean bloquear la transición crucial hacia un futuro con vehículos de mejor rendimiento y fuentes más limpias de energía. En el año 2010, la industria petrolera gastó más de $146 millones coaccionando al Congreso.

Además, usan el reciente aumento de precios para tratar de convencernos que necesitamos más perforación doméstica y que mejoras en protecciones para los trabajadores y el medio ambiente podrían aumentar más los precios de gasolina. Pero sabemos bien que no es el caso, están poniendo sus ganancias por encima del bienestar de los ciudadanos.

La solución: reducir nuestra dependencia en el petróleo usando tecnología nueva para autos, transporte público y otros combustibles.

No tenemos porqué seguir pagando precios tan altos de gasolina si acabamos con nuestra dependencia extrema en el petróleo. Podemos empezar con nuestros autos. Si aumentamos el rendimiento de los vehículos a 60 millas por galón para el 2025, reduciríamos el consumo de gasolina por 2.8 millones de barriles al día para el año 2030. 

La gasolina como energía en autos es una pésima opción

Solo dos de cada diez galones de gasolina sirven para mover el coche, lo demás se desperdicia o se pierde mientras el auto está inactivo. Sesenta y dos por ciento del combustible en el tanque se gasta por la ineficiencia inherente del motor de combustión interna. Otro 17 por ciento se pierde mientras el auto está en ralentí, o sea parado con el motor encendido.

Los vehículos eléctricos aplican el 75 por ciento de la energía almacenada en sus baterías al movimiento del coche. Además, bien podemos producir energía eléctrica en el país de fuentes limpias y sostenibles.

Soluciones al alcance

Un conjunto de inversiones en automóviles y camionetas de mejor rendimiento, combustibles más limpios y mejores opciones de transporte público podría reducir las importaciones que EE. UU. hace, a la mitad para 2030. Nuevas de normas de rendimiento de combustible para camiones grandes y la mejora del rendimiento de los carros y camionetas usando mejores llantas, por ejemplo, reduciría nuestro consumo de gasolina. Por otro lado, la expansión masiva de los sistemas de transporte en las ciudades y suburbios, junto con gestiones de tráfico inteligente y una mejoría en los diseños de vecindarios nuevos o existentes podrían ahorrarnos aún más.

Podemos elegir mejorar nuestros coches y tecnologías o podemos seguir regalándole dinero a la industria petrolera. ¿Qué dices?  Tú decides.


Más perforación no reducirá el precio de la gasolina. Necesitamos conectarnos con tecnología mejorada y de mejor rendimiento. La gráfica de abajo compara los ahorros potenciales si incrementamos el rendimiento de los autos, mejoramos los sistemas de transporte público y usamos diferentes combustibles en vez de hacer caso a las propuestas por más perforación. El uso de mejores tecnologías y coches puede disminuir nuestra dependencia en el petróleo mucho más rápido de lo que se puede perforar en busca de él.


última revisión 5/11/2011

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