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Tras el paso del Huracán Katrina, las aguas que inundaron Nueva Orleans arrastraron consigo petróleo, diesel y substancias químicas tóxicas de las estaciones de gasolina, plantas industriales y tiraderos de desechos tóxicos hacia barrios residenciales. Hoy en día, los residentes siguen regresando a comunidades envenenadas con contaminación peligrosa. La ronda más reciente de pruebas ambientales de NRDC en Nueva Orleans muestra que varias áreas de la ciudad -- especialmente donde se encuentran escuelas y patios de juego -- contienen altos niveles de arsénico en el suelo.
La inundación parece haber diseminado arsénico proveniente de plaguicidas o procesos industriales -- o del fango en el fondo de los canales y el Lago Lake Pontchartrain -- por toda la ciudad y en la superficie del suelo, donde la gente -- especialmente los niños pequeños -- puede tocarlo, respirarlo y llevarlo a su boca. NRDC encontró seis escuelas y dos patios de juego con grandes concentraciones de arsénico las cuales rebasan los parámetros de limpieza ambiental. El arsénico puede causar cáncer, defectos de nacimiento, trastornos neurológicos y otros problemas graves para la salud.
Es necesario tomar más muestras para determinar el alcance total de la contaminación y el grado de riesgo para la salud. Mientras tanto, la limpieza está muy retrasada. Los residentes pueden buscar [aquí] nuestras sugerencias para protegerse mientras se realiza la limpieza. Las pruebas más recientes son parte de la alianza continua de NRDC con las comunidades de Nueva Orleans para garantizar que el proceso de recuperación de Katrina sea seguro, justo y transparente. Semanas después del paso de Katrina, un equipo científico de NRDC estuvo en el sitio en Nueva Orleans, evaluando los impactos ambientales del huracán en ausencia de información de la EPA.
NRDC, en colaboración con nuestros aliados locales, sigue realizando pruebas ambientales en el área y mantiene informados a los residentes sobre amenazas potenciales para la salud. Al mismo tiempo, estamos presionando a las autoridades del medio ambiente estatales y federales para que hagan su trabajo: remover el sedimento tóxico y la tierra contaminada de las calles y patios de las comunidades afectadas de la Costa del Golfo; probar la calidad del agua y garantizar un abasto de agua limpia; y monitorear la calidad del aire y mantener a los ciudadanos informados de cualquier problema. Además de abordar las amenazas inmediatas, NRDC está trabajando con agencias federales, estatales y locales para garantizar que el proceso de reconstrucción incluya la participación del público, que sea seguro para el medio ambiente, equitativo y que brinde un futuro seguro para la Costa del Golfo.
Qué pueden hacer los residentes respecto al suelo contaminado