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NRDC y la regulación de los obesógenos

P&R con Sarah Janssen, científica sénior del programa de salud de NRDC en San Francisco


Originalmente publicado en inglés en OnEarth de NRDC, 27 de junio, 2011


Sarah Janssen


¿Qué son “obesógenos?”

Los obesógenos son productos químicos que causan aumentos en la grasa corporal y predisponen a la obesidad. Su presencia produce cambios en el metabolismo, interfieren con el ritmo normal en el control del apetito y/o aumentan las células grasosas en el sistema. Los ftalatos y bisfenol A (BPA) son químicos considerados obesógenos.

Algunos estudios asocian la exposición a los ftalatos y al bisfenol A (BPA) con efectos adversos a la salud, tales como cambios en el aumento de la grasa corporal y el metabolismo. ¿Por qué la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA en inglés) no ha reglamentado el uso de estas sustancias en el empaque de comestibles?

Durante la década de 1960, tanto el BPA como los ftalatos fueron aprobados para ser utilizados en los empaques plásticos y en los revestimientos de alimentos enlatados. En dicha época, la FDA y la comunidad científica no tenían idea de que los químicos pudiesen interferir con las hormonas y provocar infertilidad, cáncer o cambios metabólicos. En la actualidad como no se requiere que la FDA revise rutinariamente la toxicidad de aditivos en los alimentos, estos químicos continúan en uso. Pero la FDA tiene la autoridad de abolir la aprobación de aditivos en alimentos cuando se ha demostrado que son tóxicos. Como hizo después de una protesta popular, al reevaluar la toxicidad del BPA, aunque la investigación continúa abierta la FDA se ha demorado en reglamentarlo.

¿Qué ha hecho el NRDC para tratar de forzar que la FDA regule estas sustancias?

El NRDC basa sus  inquietudes en la exposición generalizada y lo nocivo del BPA, por lo que elevó una petición a la FDA para que desautorice su uso como aditivo en los alimentos. Aunque la Administración no nos ha respondido en más de dos años y medio, continuaremos nuestra lucha hasta que este tóxico sea puesto fuera del mercado.

Ahora bien, acerca de los usos no alimentarios de los ftalatos y el BPA, muchos aseguran que la ley vigente que rige el uso de estos químicos, la Ley del Control de Sustancias Químicas (TCSA en inglés) introducida en 1976, no protege adecuadamente la salud pública contra sustancias nocivas. ¿En qué, específicamente, falla la ley?

La TSCA fue una de las leyes de gran impacto ambiental aprobada al mismo tiempo que la Ley del Aire Limpio y la Ley del Agua Limpia, pero al contrario de esas leyes, las cuales han limpiado efectivamente el medio ambiente y protegido la salud pública, esta siempre ha sido débil. Por ejemplo, la Agencia de Protección Ambiental (EPA en inglés) aún no ha sido capaz de prohibir el uso del asbesto, cuya toxicidad es plenamente conocida. Además, la TSCA nunca se ha actualizado y por lo tanto no incorpora el amplio caudal de conocimiento científico que existe hoy sobre la toxicidad de los químicos.

Cuando se aprobó la TSCA, mas de 60,000 químicos fueron “exentos” de llenar con el requisito de información toxica para  así continuar su producción. La ley tampoco requiere que nuevos químicos sean puestos a prueba antes de ser añadidos en productos para el consumidor. Mientras las tasas de enfermedades que se vinculan a la exposición de químicos van en aumento, el sistema federal que debe protegernos no es capaz de hacer su trabajo y pone en riesgo la salud de millones de personas.

¿Cuáles son algunas de las recomendaciones en la propuesta de ley para mejorar la ley TSCA que recién introdujo el Senador Frank Lautenberg?

La Propuesta de Ley de Químicos Seguros de 2010 (The Safe Chemicals Act of 2011) arreglaría muchos de los problemas de la obsoleta ley TSCA. En primer lugar, mejoraría la seguridad de los productos químicos que contienen los productos al consumidor al requerir que los fabricantes de estos provean información sobre la toxicidad de sus químicos, aún los que ya están en uso. En segundo lugar, crearía un proceso que permitiría que la EPA regule los químicos que se sabe son tóxicos para la salud, tales como el plomo y el mercurio entre otros que perduran en el medio ambiente y se acumulan en la cadena alimentaria. La ley también actualizaría la manera en que la EPA evalúa los químicos para asegurar el uso de los últimos datos científicos en la protección de las poblaciones más frágiles. Finalmente, la ley proveería incentivos para el desarrollo de otros químicos menos dañinos.

La industria de productos químicos ejerce mucho poder en Washington. ¿Tratarían de impedir cualquier mejora a la ley?

La industria química enfrenta un mosaico de reglamentos a nivel nacional, pues a falta de una reforma federal cada estado ha decidido promulgar sus propias reformas y regular los químicos individualmente. Dadas estas circunstancias, la industria se ha mostrado en favor de una reforma a la ley TSCA. El NRDC ha tomado parte en las discusiones con la industria química acerca de qué necesita ser actualizado. Hasta ahora, la industria química se ha opuesto a la legislación introducida por el Senador Lautenberg, pero no ha presentado sus propias ideas acerca de cómo debería ser enmendada la TSCA.

última revisión 7/28/2011

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