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El caso del sonar es remitido a tribunal de distrito

El tribunal federal de apelaciones dice a la juez de proceso que considere las exenciones de la Casa Blanca

LOS ANGELES (16 de enero de 2008) – Un tribunal federal de apelaciones envió esta tarde un controvertido caso que involucra los ejercicios con sonar de la Marina de EE.UU. al tribunal de proceso donde se originó el caso.

El Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito de EE.UU. dijo que la Juez de Distrito de EE.UU. Florence-Marie Cooper debe decidir los méritos de una moción de emergencia presentada anoche por la Marina, que incluyó exenciones emitidas por la administración Bush pretendiendo exentar a la Marina de cumplir con un mandamiento judicial emitido por la Juez Cooper. Ese mandamiento judicial ordenó a la Marina minimizar el daño a ballenas y delfines durante ejercicios de sonar por realizarse en las costas del Sur de California.

La Marina apeló esa orden judicial ante el Noveno Circuito, y anoche presentó las exenciones -- una firmada por el mismo Presidente Bush -- afirmando que la Marina estaba exenta de la Ley de Administración de la Zona Costera (CZMA) y la Ley Nacional de Política Ambiental (NEPA), los dos estatutos en los que se basó el mandamiento judicial.

De hecho, las dispensas son ilegales, según el Consejo para la Defensa de Recursos Naturales (NRDC), que obtuvo el recurso subyacente contra la Marina.

Al expedir el mandamiento judicial, la Juez Cooper encontró que el plan de la Marina de mitigar el daño había sido “burdamente inadecuado para proteger a los mamíferos marinos de niveles debilitantes de exposición al sonar” en las aguas llenas de vida del Sur de California. Su mandamiento judicial exigía a la Marina mantener una zona de amortiguación sin sonar de 12 millas náuticas a lo largo de la línea costera de California; apagar el sonar cuando se vieran mamíferos marinos en un radio de 2,000 metros; y monitorear la presencia de mamíferos marinos usando varios métodos, entre otras medidas.

Ahora se espera que la Juez Cooper dictamine si la Marina debe cumplir las protecciones que ella estableció.

“Este no es un problema de seguridad nacional”, declaró Joel Reynolds, abogado en jefe y director del Proyecto de Protección de los Mamíferos Marinos de NRDC. “La Marina no necesita dañar ballenas para entrenarse eficazmente con sonar. Simplemente elige hacerlo por comodidad.”

Para obtener más información sobre el efecto del sonar en los mamíferos marinos, vea “Resuenan las profundidades II: El creciente número de víctimas del ruido oceánico del sonar, las embarcaciones y la industria en la vida marina