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Un nuevo estudio del Departamento de Energía muestra que imponer límites a la contaminación causante del calentamiento global es compatible con un crecimiento económico sólido

Aumenta el ímpetu de ambos partidos por resolver la amenaza del calentamiento global, un nuevo informe del DOE confirma que podemos reducir la contaminación causante del calentamiento global sin dañar la economía
 
WASHINGTON (30 de abril de 2008) – Un nuevo informe publicado hoy por la Agencia de Información de Energía (EIA) del Departamento de Energía (DOE) muestra que podemos reducir la contaminación causante del calentamiento global en EE.UU. a los niveles necesarios a través de una legislación que se votará en el Senado a principios de junio con un crecimiento económico sólido continuo y contención de los costos de energía. Esta legislación sería un fuerte inicio para las reducciones en las emisiones señaladas por los expertos como necesarias para impedir costosos y peligrosos daños al medio ambiente, según los expertos en políticas del Consejo para la Defensa de Recursos Naturales (NRDC).
 
“Los pronósticos del gobierno oficial confirman que es económicamente viable”, dijo Rick Duke, director del Centro para Innovación del Mercado de NRDC. “De hecho, al reinvertir las utilidades de los subsidios de contaminación en eficiencia energética y nuevas tecnologías, el proyecto de ley Lieberman-Warner será un motor de crecimiento para empleos verdes y soluciones al calentamiento global.”
 
El estudio, que utilizó detallados modelos macroeconómicos, concluye que el límite a las emisiones causantes de calentamiento global propuesto por los Senadores Lieberman y Warner con el número S. 2191 no afectaría notablemente el crecimiento económico. Se proyecta que nuestra economía aumentará de $13,13 billones en el 2006  a $20,22 billones para el 2030, una diferencia estadísticamente imperceptible equivalente a un retraso de dos meses en el crecimiento. Esos impactos económicos son menores de los pronosticados por la Agencia de Protección Ambiental el mes pasado.
 
El análisis del DOE también demuestra que los impactos en los precios de la energía ajustados a la inflación son manejables y pequeños en relación con otros impulsores del mercado. Los precios reales de la gasolina al consumidor disminuyen de los niveles actuales en todos los escenarios considerados por el DOE, incluyendo el caso de referencia sin un límite a las emisiones. Con un límite, los precios al consumidor solamente son 17% más altos que el caso de referencia, mucho menos que los precios recientes impulsados por la volatilidad del mercado que han aumentado más del doble en los últimos cinco años. Del mismo modo, el DOE calcula que el límite a las emisiones causaría una disminución en las tarifas de electricidad en diversas regiones mientras que las tarifas nacionales de electricidad aumentarían solamente alrededor del 10%. Mientras tanto, los precios del gas natural en el mercado entran en el escenario principal de reducción de emisiones.   
 
Este nuevo informe confirma los resultados del informe McKinsey de diciembre del 2007 coauspiciado por NRDC, DTE Energy, Environmental Defense, Honeywell, National Grid, PG&E y Shell que mostraron un camino claro para controlar nuestras emisiones causantes del calentamiento global sin lesionar nuestra economía,. (Se puede descargar en www.mckinsey.com/clientservice/ccsi/). Más aún, el informe McKinsey subraya que podemos reducir las cuentas de energía de los consumidores y empresas con inversión agresiva en eficiencia energética aunque algunos precios de energía aumenten con un límite a las emisiones. 
 
Se necesitan tres principales pasos para eliminar las barreras en el mercado y asegurar a tiempo los resultados más rápidos y de costo viable para hacer una diferencia, según NRDC y el informe McKinsey. Los legisladores primero necesitan crear un esquema estable que ofrezca seguridad al inversionista sobre las reducciones necesarias de las emisiones fijando un conjunto racional de límites a la contaminación lo más pronto posible. Segundo, necesitamos superar obstáculos y desincentivos que impiden artificialmente la rentabilidad de los ahorros de energía y emisiones. Por último, apoyo a la innovación y comercialización de los incentivos son necesarios para avanzar tecnologías en el mercado a escala comercialUn límite federal a las emisiones, como el que se propone en el proyecto de ley Lieberman-Warner, lograría todo esto simultáneamente al reinvertir la mayoría de los ingresos por subsidios de CO2 a la eficiencia y la innovación.