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Días de cierres de playas en el país sobrepasan los 20,000 por el cuarto año consecutivo

Nuevo informe incluye una sección especial sobre el petróleo en las costas del Golfo y una guía con calificaciones de 5-estrellas para 200 playas populares de Estados Unidos

WASHINGTON, DC (28 de julio de 2010) -- El agua en las playas de Estados Unidos sigue contaminada con 18.682 días de cierres y advertencias en el 2009, según el 20avo Informe Anual sobre la Calidad del Agua de las Playas, publicado hoy por el Consejo para la Defensa de Recursos Naturales (NRDC). Este año el desastre de petróleo ya ha causado 2,239 días de cierres de playas, advertencias y avisos en la región del Golfo.

"Desde patógenos que causan problemas de estómago -- hasta manchas peligrosas de petróleo -- las playas de Estados Unidos siguen sufriendo a causa de contaminantes que pueden enfermar al público, perjudicar la vida marina y destruir las economías costeras", dice el director del Programa del Agua de NRDC, David Beckman.

“La contaminación debida a escurrimientos de agua fluvial sucia y desbordes de aguas residuales es prevenible”, dice Jon Devine, abogado de NRDC. “Las comunidades pueden corregir las causas más comunes de la contaminación invirtiendo en prácticas de uso de agua mas ingeniosas y rentables que ya están disponibles”.

El informe de NRDC también ofrece una guía con calificaciones de 5-estrellas para 200 de las playas más populares del país basada en indicadores de la calidad del agua, la frecuencia del monitoreo y los métodos que usan para notificar al público cuando hay un problema. Las playas que lograron una calificación de cinco estrellas se encuentran en Minnesota (Lafayette Community Club Beach y Franklin Park en Park Point y Calle 13), Nuevo Hampshire (Hampton Beach State Park y Wallis Sand Beach sobre Wallis Road), California (Bolsa Chica State Beach, Huntington City Beach por el Beach Hut, Newport Beach, Salt Creek Beach en Dana Strands y porciones de Cardiff State Beach y Laguna Beach), y en Alabama (playa pública de Gulf Shores). Desafortunadamente, desde el 15 de julio, la playa de 5-estrellas Gulf shores en Alabama ha estado cerrada debido al derrame de petróleo.

En el 2009, las playas más populares con las calificaciones más bajas (1-estrella) se hallaron en la Florida (Ben T. Davis North, Dixie Belle Beach, Monument Beach, Navarre Park, Quietwater Beach, Simmons Park y Treasure Island Beach), Maine (Old Orchard Beach, Long Sands Beach y Short Sands Beach), Misisipi (Courthouse Road Beach, Edgewater Beach and Front Beach), Carolina del Norte (una porción de Nags Head), Nueva York (Hamlin Beach State Park, Orchard Beach, Robert Moses State Park Beach y segmentos de Rockaway Beach y Coney Island), Rhode Island (Narragansett y Town Beach), y Carolina del Sur (Myrtle Beach, South Carolina State Park y Campground, Springmaid Beach y Surfside Beach).

Este año, el informe también incluye una sección especial dedicada a cierres, advertencias y notificaciones relacionadas con el derrame de petróleo en la región del Golfo de México.

IMPACTO DEL DERRAME DE PETRÓLEO EN LAS PLAYAS DEL GOLFO:

Cierres, advertencias y notificaciones se han emitido en muchas playas del Golfo mientras el petróleo se sigue vertiendo causando casi 10 veces más días con cierres y advertencias que durante la misma temporada el año pasado. En lo que va del año, ha habido un total de 2,239 cierres, advertencias y notificaciones en la región del Golfo como resultado del desastre.

A partir del 27 de julio, 16 de las 180 playas en Florida occidental cuya calidad del agua se monitorea con frecuencia han requerido advertencias o notificaciones debido al petróleo, resultando en un total de 442 días con advertencias/notificaciones por cualquier razón en comparación a ninguna el año pasado. En Luisiana, 11 de los 28 segmentos de las playas monitoreadas han estado cerradas este año resultando en 793 días con advertencias en comparación de los 180 días con advertencias durante esta misma temporada el año pasado.

En Alabama, 6 de los 25 segmentos de playas monitoreadas han estado bajo advertencia debido al petróleo, causando 307 de días con advertencias comparado con ningún día al mismo tiempo el año pasado. En Misisipi, 16 de los 20 segmentos de playas monitoreadas han estado bajo advertencia de petróleo este año resultando en 430 días con advertencias en comparación a los 57 días con advertencias durante esta misma temporada el año pasado. No se han visto cierres o advertencias oficiales, debido al derrame en Tejas a partir del 27 de julio de 2010.

NRDC está actualizando con regularidad un mapa de cierres, advertencias y notificaciones debidos al derrame de petróleo, que se puede encontrar aquí: http://www.nrdc.org/energy/gulfspill/beaches.asp.

El petróleo contiene una mezcla de sustancias químicas tóxicas y metales pesados como el mercurio, el arsénico y el plomo que pueden causar irritaciones en la piel y el sistema respiratorio, problemas reproductivos y neurológicos, o hasta cáncer si la exposición ha sido a largo plazo. La inhalación del rocío de las olas contaminadas con petróleo o los vapores del petróleo cerca de las playas pueden causar dolores de cabeza, mareos, náusea, vómito, e irritación de ojos y garganta. Contacto con la piel puede causar erupciones cutáneas, irritación y foliculitis debido a los poros tapados. Los bañistas deben evitar todas las áreas donde el petróleo se puede ver u oler. Esto es especialmente importante para los niños, las mujeres embarazadas, las personas con sistemas inmunológicos comprometidos y las personas con asma u otras enfermedades respiratorias.

El vertido de petróleo en el Golfo de México ha causado enormes daños no sólo al medio ambiente y las comunidades de la región, sino también a la economía de la región como el turismo y la recreación las cuales en los estados del Golfo generaron un total de US$ 26,5 mil millones en el 2004.

Un desastre como éste no debe repetirse jamás. Se deben tomar medidas para ayudar a mitigar los daños causados por el vertido y evitar futuros derrames, incluyendo buscar la manera permanente de detener la fuga, suspender nuevas perforaciones mar adentro hasta que sepamos lo que pasó y cómo prevenirlo, y transicionar a fuentes de energía limpia y renovable. Además BP debe ser obligado a pagar por la limpieza y los costos en su totalidad - incluyendo compensación a las comunidades costeras por los daños y el impacto económico.

HALLAZGOS NACIONALES, 2009

A nivel nacional, el 7 por ciento de las muestras de agua de las playas infringieron las normas de salubridad en 2009, por lo tanto no se ha visto ninguna mejora en comparación a los últimos dos años. El nivel más alto de contaminación se encontró en los Grandes Lagos, donde el 13 por ciento de las muestras de agua de las playas infringió las normas de salud pública. Durante los últimos cinco años, la región de los Grandes Lagos ha reportado los resultados de agua más sucia mientras que el Sudeste y la península Delmarva estuvieron relativamente más limpias que otras regiones. Los estados con el porcentaje más alto de muestras que sobrepasaron las normas de salubridad en 2009 fueron Luisiana (25 por ciento), Rhode Island (20 por ciento) e Illinois (16 por ciento). Los que tuvieron el porcentaje más bajo de muestras de agua que sobrepasaron las normas de salubridad el año pasado fueron Nuevo Hampshire (1 por ciento), Delaware (2 por ciento) y Oregón (2 por ciento).

Según la ley federal BEACH, los estados deben hacer pruebas regulares del agua en las playas para detectar bacterias provenientes de desechos humanos o animales. Estas bacterias indican la presencia de patógenos. Cuando los funcionarios de las playas determinan que la contaminación del agua excede las normas de salud -- o en algunos casos cuando el estado sospecha que hay niveles que sobrepasen las normas como cuando ocurren lluvias fuertes -- le avisan al público por medio de los cierres de playas y las advertencias. Pero a pesar de que el informe encontró una reducción total de un 8 por ciento en los días con cierres y advertencias en las playas de todo el país desde 2008, el cambio no se debe necesariamente a una mejora permanente en la calidad del agua en las playas. Mas bien, la reducción total refleja posiblemente una disminución en los fondos para el monitoreo de contaminantes en el agua de el sur de California al igual que las condiciones más secas en Hawái y en cuatro territorios fuera de los EE.UU (Guam, el norte de las Islas Mariana, Puerto Rico y las Islas Vírgenes). 

De hecho, muchas regiones del país, incluyendo la mayor parte de la Costa Este y toda la Costa del Golfo, vieron un aumento rápido, seguramente debido en parte a un aumento en precipitación desde el año pasado.

En 2009, las escorrentías fluviales fueron la principal fuente de contaminación identificada al igual que en años pasados. Este informe indica que los escurrimientos de agua contaminada siguen siendo un serio problema que seguimos ignorando. Si implementáramos soluciones inteligentes ya existentes (conocidas colectivamente como “infraestructura ecológica”)  lograríamos controlar y tratar naturalmente la contaminación de las aguas pluviales antes de que desemboquen al mar. La infraestructura ecológica se refiere a varias prácticas como los techos verdes, el pavimento permeable, la vegetación junto a las carreteras y los aljibes. Estos paran el agua donde caiga, sea que el agua se almacene para usar en un futuro o se filtre en el suelo.

“Depender de un clima más seco para mantener el agua de nuestras playas limpia no es una estrategia a plazo largo para proteger la salud pública porque tan pronto vuelve la lluvia, la contaminación regresa con ella”, dice Beckman. “Las técnicas de infraestructura ecológica puede tener un gran impacto en el agua además de ser frecuentemente la forma más económica y efectiva de mejorar la calidad del agua en las playas. Existe una amplia gama de soluciones como los techos verdes, el pavimento permeable y la vegetación junto a las carreteras, las cuales no solo previenen la contaminación de escorrentía y desbordamientos de aguas residuales sino que también embellecen los vecindarios mientras crean empleos y ayudan a la economía del país”.

La contaminación del agua de las playas en los EE.UU. hace a los bañistas más vulnerables frente a una gama de enfermedades transmitidas por el agua como la gastroenteritis, erupciones en la piel, conjuntivitis, y problemas de oídos, nariz y garganta, disentería, hepatitis, afecciones respiratorias, trastornos neurológicos y otros problemas graves de salud. Para los ancianos, los niños pequeños y las personas con sistemas inmunológicos debilitados, los resultados pueden ser fatales. Las ocurrencias de infecciones han estado aumentando consistentemente durante las últimas décadas. Esto, combinado con las crecientes poblaciones costeras, nos permite anticipar que esta tendencia seguirá aumentando hasta que se lidie directamente con las fuentes de contaminación.

EXAMINANDO LAS PLAYAS, VIGÉSIMA EDICIÓN -- RETROSPECTIVA

Desde el primer informe de NRDC, Examinando las Playas, se han visto mejoras significativas respecto al monitoreo del agua de las playas y el reportaje de los resultados. En 1991, de los diez estados que NRDC incluyó en la primera edición de Examinando las Playas, solo Delaware, Maine, Nueva Jersey y Rhode Island reportaron pruebas bacterianas semanales en alguna de sus playas. Gracias en gran parte a este informe y el trabajo de NRDC, hoy, casi 3.000 playas (en 30 estados) están monitoreando sus playas por lo menos una vez a la semana, si no más.

Además, hace veinte años, no era necesario mantener documentación sobre el monitoreo de la calidad del agua. Ahora, información detallada sobre la calidad del agua de las playas se puede encontrar en internet en la mayoría de los casos. También los estados ahora están aplicando normas de calidad del agua más consistentes en sus decisiones de cierres y advertencias, además de hacer mejores asociaciones a los niveles de bacterias, lo que significa un cambio que beneficia la salud pública.

SOLUCIONES:

Existen varias cosas que el gobierno y los ciudadanos pueden hacer para que la temporada de verano en la playa sea más segura:

  • Fomentar la infraestructura ecológica en comunidades costeras puede prevenir los desbordamientos del alcantarillado y los escurrimientos fluviales. Estas soluciones no solo limpian las vías fluviales, sino que literalmente enverdecen comunidades, refrescan y limpian el aire, reducen el asma y las enfermedades relacionadas con el calor, ahorran costos de calefacción y aire acondicionado, y generan más empleos de construcción y jardinería. Una ley propuesta recientemente en el Congreso, la Ley de Infraestructura Ecológica para el Agua Limpia Green Infrastructure for Clean Water Act) (H.R. 4202/S. 3561), tiene como propósito convertir la infraestructura ecológica y urbanizaciones de bajo impacto en una prioridad nacional.
  • Pasos sencillos en tu vida diaria podrían reducir la contaminación del agua en las playas. Conservar agua, desviar canales o cunetas hacia un área con vegetación o jardines, buen mantenimiento de los sistemas sépticos y desechar adecuadamente el excremento de animales, basura, productos tóxicos del hogar y aceite de motor, todos ayudan a proteger las playas.
  • Mejores formas de examinar e identificar las fuentes de contaminación pueden proteger la salud pública y corregir sus causas. La ley de costas limpias y salud pública (The Clean Coastal Environment and Public Health Act) (H.R. 2093/S. 878), (H.R. 2093/S. 878), que está pendiente en el Congreso, facilitaría una mejor identificación de las fuente de contaminación, las cuales frecuentemente ni son investigadas y por lo tanto permanecen desconocidas. Este proyecto de ley también exigiría que la EPA apruebe, y los estados implementen, métodos de pruebas rápidas para permitir que los funcionarios de salubridad emitan cierres y advertencias pronto en caso de contaminación. Esto hará posible que la gente se entere si es seguro nadar antes de entrar al agua no después, como es el caso de los métodos de pruebas de hoy.
  • Al reducir la contaminación causante del calentamiento global podríamos evitar en un futuro más contaminación en el agua de las playas. La Cámara de Representantes de EE.UU. ya ratificó una legislación de clima y energía limpia que lograría justo eso, al igual de ayudarnos a hacer la transición a la energía limpia mientras crea millones de empleos nuevos. Se espera que el calentamiento global aumente la cantidad de patógenos en el agua y en la escorrentía debido a tormentas e inundaciones más fuertes y frecuentes, esta ley podría además minimizar estos impactos y prevenir la contaminación en las playas.