Skip to main content

Para Publicación Inmediata

Contacto para la prensa: Adrianna Quintero, 415-875-6123, aquintero@nrdc.org; Linda Escalante, 310-663-2246, lescalante@nrdc.org

Si usted no es miembro de la prensa, sírvase escribirnos a nrdcinfo@nrdc.org o consulte nuestra página de contactos.

Cumbre logra importante acuerdo para hacer frente al cambio climático en Cancún

Jake Schmidt, director del programa internacional de cambio climático del NRDC con Adrianna Quintero, directora de La Onda Verde de NRDC

Durante las últimas dos semanas, representantes de 193 países se reunieron en Cancún para seguir negociando esfuerzos internacionales para combatir el cambio climático. Y aunque el mundo estaba escéptico de que se lograra nada después del fracaso que fue Copenhague, en la madrugada del 11 de diciembre se anuncio un acuerdo que demuestra un compromiso renovado a luchar contra calentamiento global.

Los países reunidos aquí han acordado un conjunto detallado de principios visionarios y pragmáticos que logran importantes avances para comenzar la implementación del acuerdo que alcanzaron el año pasado en Copenhague. Este acuerdo avanza el financiamiento, la reducción de emisiones, el aumento en la transparencia, la preservación de los bosques y crea un fondo verde para movilizar las inversiones necesarias para promover estos esfuerzos en todo el mundo. Esto, combinado con los esfuerzos de millones de personas alrededor del mundo quienes están trabajando a nivel personal, local, estatal y regional para hacerle frente a la crisis del cambio climático el acuerdo nos encamina hacia la solución.

Muchos llegaron a Cancún con dudas de que se lograra un acuerdo. Pero hoy vimos el poder del proceso multilateral. Gracias a la flexibilidad de los países que llegaron deseosos de buscar el progreso, y con el liderazgo de México como país anfitrión y de la presidenta de la COP, la canciller mexicana Patricia Espinosa, se logro.

Entre los mayores logros están los esfuerzos para reducir las emisiones de la deforestación (REDD), el apoyo para acelerar el despliegue de la energía limpia, y apoyo a los países en desarrollo para adaptarse a los impactos del cambio climático. Los países se mantuvieron flexibles y estuvieron dispuestos a aceptar concesiones. Con la excepción de Bolivia, quien rechazo el texto, los países latinoamericanos apoyaron plenamente el acuerdo reconociendo la importancia de enfrentar la crisis.

Esta cumbre se lleva acabo al final de un año durante el cual vimos la fuerza destructiva del calentamiento global. El clima errático ha traído tormentas, inundaciones, y olas de calor sin precedentes alrededor del mundo. Han desplazado a miles y la magnitud de la crisis se ha mantenido muy presente durante esta cumbre. Es por eso que los países reiteraron la importancia de tomar acción ahora. El clima no va a esperar a que logremos un acuerdo. Los impactos no esperaran. Y aunque debemos buscar una solución ambiciosa, no debemos sacrificar lo bueno por lo perfecto como nos recordaron varios ministros hoy. 

El acuerdo aumenta la transparencia y exige que los países desarrollados y en desarrollo mejoren el reportaje con informes cada 2 años que proporcionen detalles sobre sus actividades para reducir emisiones.  Los países desarrollados deben proporcionar detalles sobre el apoyo financiero, técnico y el fomento de capacidad que le están proporcionando a los países en desarrollo para afrontar el cambio climático, especialmente los países más afectados por esta crisis.

El acuerdo establece un "fondo climático verde" para ayudar a canalizar inversiones necesarias a países en desarrollo para la reducción de emisiones y la adaptación al cambio climático, y crea "centros y redes" para proveer acceso a expertos en proyectos de energía limpia y para facilitar oportunidades de financiación aquellos. El acuerdo acelerara además la acción sobre la adaptación para ayudar a los países más vulnerables que ya están sufriendo los efectos del cambio climático.