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Restauración del Río San Joaquín

Un gran río de California, que alguna vez se consideró perdido, está a punto de regresar.

[English]

La floreciente población de salmón del Río San Joaquín era legendaria


La Represa Friant, construida en la década de 1940, casi ha matado al río


Restaurando el río puede llevar agua más limpia a los agricultores locales...


...y traer de vuelta el salmón, además de un Delta de la Bahía sano.

El Río San Joaquín, manipulado y modificado hasta quedar casi irreconocible, ha sufrido grandes abusos. El Río San Joaquín, un gran río que alguna vez desembocaba en un área del tamaño de Maine, ha sido represado, canalizado y bombeado casi hasta matarlo.

Por más de medio siglo, el Río San Joaquín de California -- con sus tramos secos, cauce contaminado y diezmada población de salmón -- ha ejemplificado la desequilibrada política de administración del agua en el Oeste. Desde que se terminó la Represa Friant en la década de 1940, casi el 95% del flujo de este río que alguna vez fue imponente ha sido desviado para irrigación, provocando que se sequen más de 60 millas del río, dañando a peces y especies silvestres, y degradando la calidad del agua de casi dos tercios de todos los californianos.

El San Joaquín es el segundo río más largo de California y una de las principales fuentes de flujo hacia el Delta de la Bahía de San Francisco, el mayor estuario en la Costa Oeste y fuente de agua potable para más de 22 millones de californianos. Desde su cabecera en la alta Sierra Nevada, al sudeste del Parque Nacional Yosemite, el San Joaquín recorre unas 350 millas, fluyendo primero hacia el oeste más allá de las ciudades de Fresno y Mendota en el Valle Central, y después dando vuelta hacia el Norte más allá de Stockton a su confluencia con el Sacramento para formar el Delta de la Bahía. A lo largo de su recorrido, recoge afluentes de tres grandes ríos tributarios, los ríos Merced, Tuolumne y Stanislaus.

El San Joaquín alguna vez nutrió uno de los ecosistemas más ricos de California. Los nativos americanos y los primeros exploradores de California alguna vez viajaron en canoa por todo el río a través de densos pantanos y bosques repletos de aves acuáticas y otras especies silvestres. Cuando la población de California floreció y se extendió a través de la Sierra Nevada después del descubrimiento de oro en 1849, aparecieron barcos de vapor en el río, remolcando barcazas de suministros y transportando pasajeros río arriba desde Stockton por más de doscientas millas.

Las especies de peces nativos del río incluían una de las poblaciones más grandes de salmón Chinook en la Costa del Pacífico. Las personas que vivían a lo largo del río disfrutaban del ruido de los salmones desovando en una cascada, señalando que los peces eran tan abundantes que prácticamente se podía cruzar el río sobre ellos. Esas magníficas poblaciones de salmón emigraban río arriba cada año, sosteniendo una profusa industria pesquera además de abundante pesca recreativa y de subsistencia.

Durante más de cincuenta años, la Oficina Federal de Recuperación ha usado la Represa Friant para desviar casi todo el flujo natural del San Joaquín para irrigación, eliminando esas legendarias poblaciones de salmón y diezmando flotillas de pesca comercial que alguna vez fueron prósperas. Actualmente, más de 60 millas del canal de San Joaquín permanecen secas todo el año. Su flujo enormemente reducido también ha concentrado el derrame agrícola contaminado de los campos de cultivo -- contaminado con pesticidas, selenio y otras sustancias químicas tóxicas -- lo que ha contribuido a la mala calidad del agua en el Delta de la Bahía. El deterioro del ecosistema del Delta de la Bahía reduce la calidad del agua potable en gran parte del estado y contamina la calidad del agua para irrigación de los agricultores del Delta.

Muchas personas ya consideraban al Río San Joaquín y sus poblaciones de salmón perdidos para siempre. Sin embargo, en 1988, el NRDC y una vasta coalición de pescadores y grupos de conservación presentaron una demanda ante el tribunal de distrito de los Estados Unidos en un esfuerzo por devolver la vida al río y a su industria pesquera nativa. Dieciséis años después, en agosto de 2004, la coalición logró una destacada victoria cuando un juez dictaminó que la operación de la Represa Friant viola uno de los más importantes estatutos de protección de la industria pesquera, el Inciso 5937 del Código de Pesca y Caza de California, que estipula: "el propietario de toda represa debe permitir el paso de agua suficiente, a su alrededor o a través de ella, para mantener en buenas condiciones a todos los peces que hayan sido cultivados o existan bajo la presa."

El fallo dejó claro que la restauración del río es inevitable, aunque el tribunal aún no ha determinado cuánta agua se necesita para restaurar el río, ni cuándo debe comenzar esta restauración. Actualmente, el NRDC y sus compañeros de la coalición están negociando con la Autoridad de Usuarios del Agua de Friant y la Oficina de Recuperación para llegar a un acuerdo y restaurar las funciones ecológicas naturales del río y al mismo tiempo seguir satisfaciendo las necesidades razonables de agua de los agricultores del sur del Valle San Joaquín. Un Río San Joaquín sano, con flujos restaurados y una población reactivada de salmón, beneficiará a los agricultores que tendrán agua más limpia para irrigación, a los pescadores comerciales cuyo medio de vida depende de una industria pesquera productiva y a todos los californianos que necesiten de aguas limpias en el Delta de la Bahía para beber y para actividades recreativas.

Fotos: Todas las fotos son de Tales of the San Joaquín, cortesía de Christopher Beaver Films

última revisión 9/17/2007

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