
Los tiburones leopardo se ven comúnmente en los bosques de algas.
A menudo llamados los bosques rojos del mar, las algas kelp gigantes se elevan 100 pies (30 m) o más desde el suelo del océano, ofreciendo hábitats que varían desde cuevas diminutas en el suelo del mar hasta densos follajes color verde dorado justo abajo de la superficie del agua. En cada nivel, criaturas grandes y pequeñas encuentran su propio nicho. Frágiles estrellas y reservadas escorpinas se esconden dentro del cirro de las algas, una estructura similar a raíces que ancla la elevada planta a rocas y peñascos. Bajo la filtrada luz solar de la región a profundidades medias, caracoles turbante y cangrejos se alimentan del grueso follaje de kelp mientras a su vez sirven de alimento para bacalaos largos y cardúmenes de robalos. Nutrias marinas nadan entre las frondas superiores de las algas, mientras sargaceros gigantes buscan camuflaje de los depredadores más grandes y protección de las olas.
Esos maravillosos bosques necesitan de un conjunto de condiciones particulares para desarrollarse, incluyendo suelos marinos duros y rocosos, altas concentraciones de nutrientes, olas moderadas y aguas claras y limpias del océano. El Santuario Marino Nacional de la Bahía de Monterey, que se extiende 150 millas (240 Km.) a lo largo de la costa central de California, es una de las pocas regiones del mundo que ofrecen las condiciones necesarias para sustentar los bosques de algas.
A pesar de ser un área protegida, el santuario enfrenta diversos retos persistentes. Los funcionarios del santuario deben proteger el ecosistema mientras facilitan usos múltiples del área. Es un delicado equilibrio. El ruido marino de las operaciones militares y comerciales e incluso de pequeños vehículos motorizados como los Jet Skis puede trastornar la comunicación de los mamíferos marinos. La contaminación por fugas de drenaje, derrames, escurrimientos de la lluvia y dragado de puertos cercanos amenazan la pureza de las aguas del santuario. Aunque se han atenuado algunas amenazas impuestas por los seres humanos, mantener el santuario verdaderamente seguro es una batalla constante.
Photos: Kip Evans
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Las nutrias marinas del sur comen acostadas sobre sus lomos, usando el pecho como mesa. Los cazadores de pieles casi exterminaron a las nutrias marinas en el Siglo XIX. Ahora, apenas unas 2000 viven costa afuera del Centro de California.

Corales de encaje se encuentran en áreas más oscuras como grietas, entradas de cuevas y bajo salientes.