La industria petrolera tiene contratos de arrendamiento de unos 68 millones de acres en mar y tierra que aún no han sido perforados. Pero en julio, el Presidente Bush eliminó un bloqueo a la exploración de petróleo y gas en aguas federales de las costas de California, Florida y una docena de otros estados. Sigue en vigor otro bloqueo del Congreso, respaldado por los últimos tres presidentes, que protege a costas y playas frágiles desde Nueva Inglaterra a los bancos de arena de Carolina del Norte y la costa del Golfo de Florida de la contaminación de aire y agua, de destructivas plataformas y carreteras, y del riesgo de devastadores derrames de petróleo. La administración está instando al Congreso para que elimine el bloqueo a las perforaciones en mar adentro, afirmando que disminuiría los precios de la gasolina y aumentaría la seguridad energética. Pero según la Administración de Información de Energía de EE.UU., eso no tendría un efecto importante en la producción de petróleo por lo menos hasta diez años después de la fecha de inicio del contrato de arrendamiento. Y aún entonces, sólo produciría petróleo para unas semanas y disminuiría los precios unos cuantos centavos por galón en las gasolineras.
Más allá de los 48 estados continentales, la Administración Bush está usando la amenaza del aumento en los precios de la gasolina para renovar su antigua petición de dar acceso a las compañías petroleras al Refugio Ártico, el principal santuario en América de osos polares, caribúes, aves exoticas y otra fauna silvestre. El Servicio Geológico de Estados Unidos calcula que la cantidad de petróleo que podría recuperarse económicamente, o sea la cantidad que se podría extraer y vender con utilidades, representa menos del abasto de un año para los Estados Unidos. De hecho, el mismo Departamento de Energía del Presidente Bush pronostica que la perforación en el refugio disminuiría los precios de la gasolina menos de cuatro centavos por galón, y eso sería dentro de 20 años.
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