![]() La ingeniosidad humana es algo maravilloso. Inventamos la luz eléctrica, el automóvil, e incluso aterrizamos en la luna. Pero a pesar de todos nuestros avances, todavía dependemos del petróleo y de antiguas tecnologías contaminantes para obtener energía.
Hoy tenemos el deseo y la habilidad de revitalizar a América con nuevas formas de energía, pero unas cuantas poderosas corporaciones -- y los políticos que las protegen -- nos están deteniendo. Gracias a sus sucios y obsoletos métodos, nuestra economía está paralizada y la base de nuestra industria se está destruyendo. Nos hemos vuelto adictos al petróleo, poniéndonos en riesgo de ataques terroristas y aumentando nuestro déficit comercial. El aire que respiramos es tan sucio que mata prematuramente a más de 60,000 americanos cada año, y nuestros autos y plantas de energía emiten niveles record de polución contribuyente al calentamiento global. En el futuro esto puede causar varios desastres naturales y costarnos billones de dólares en daños. Los Estados Unidos no deberían ser prisioneros de aquellos que prefieren la polución. Hoy tenemos la habilidad de producir energía limpia y eficiente en nuestro país. Ya existen tecnologías que producen automóviles que utilizan menos gasolina, generan electricidad del viento y del sol, limpian plantas de energía sucia, crean aparatos y hasta construcciones enteras que usan menos energía, y le abren paso a nuevos mercados para granjeros Americanos por medio del uso de combustible natural de cosechas. Nos tardamos diez años en mandar al hombre a la luna. Nos tardamos alrededor de una década para pasar de las máquinas de escribir a los computadores portátiles. Si es que les exigimos a nuestros líderes en Washington que pongan límites obligatorios a la polución que causa el calentamiento global y liberamos la innovación Americana invirtiendo en energía limpia y eficiente podremos pasar en una década de la energía vieja a la energía nueva. |
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