Nexo Chile-California en la gestión hídrica: soluciones en el sector urbano

Traducido por Ynés M. Cabral

Este blog fue coescrito con Andrea Becerra (NRDC) y Cristina Huidobro (Unidad de Ciudades Resilientes del Gobierno Regional Metropolitano de Santiago de Chile).

Los expertos predicen otra sequía grave para California y el oeste de los Estados Unidos este verano, llegando a presagiar una rara “mega sequía”. La disminución de la capa de nieve y un invierno extremadamente seco en el norte avivan los temores y dejan a los legisladores, los agricultores, las empresas y los residentes en busca de soluciones urgentes. Al otro lado del mundo, Chile se encuentra en medio de su propia mega sequía de 11 años. Un estudio reciente de los anillos de los árboles revela que una sequía de esta escala no ha afectado a la región central de Chile por más de 1,000 años. Aunque junio fue el mes más lluvioso de los últimos 15 años para el centro de Chile el acumulado anual de agua caída sigue bajo lo normal y 2020 sigue siendo el segundo año más seco en los últimos 20 años. Se espera que la parte central del país, como en años anteriores, sea la más afectada en las próximas décadas.

Aunque los dos lugares están separados por miles de kilómetros, una rápida mirada entre California y el centro de Chile revela sorprendentes similitudes. Ambos comparten una larga costa en el Pacífico, grandes economías agrícolas y climas mediterráneos similares perfectos para la viticultura, lo que conduce a paisajes icónicos de viñedos que bordean sus colinas y valles. Chile y California también comparten desafíos similares relacionados con el agua y, por ende, también pueden compartir las soluciones a esos desafíos, para planificar y adaptarse a las sequías actuales y futuras.

En este contexto, NRDC y la Oficina de Ciudades Resilientes del Gobierno Regional Metropolitano de Santiago han organizado una serie de seminarios en línea bilingües diseñados para crear un espacio donde los expertos y las partes interesadas en Chile y California pueden compartir sus desafíos y experiencias, y aprender unos de otros. Nuestro primer seminario en línea se centró en las soluciones urbanas que California ha impulsado para generar resiliencia contra la escasez hídrica, basado en la época más intensa de su reciente sequía, de 2014-2017. Presentamos las lecciones aprendidas de esa experiencia y las estrategias que California está empleando para prepararse para futuras sequías.

Como construir resiliencia contra la sequía: soluciones urbanas en California

En enero de 2014 el Gobernador Brown de California, en medio de una sequía de varios años que continúa empeorando, pidió a los californianos que redujeran voluntariamente el uso del agua urbana en un 20 por ciento. Varios meses después, solo se logró una reducción del ocho por ciento. Entonces, en abril de 2014, ordenó que los californianos redujeran el uso del agua en un 25 por ciento. Ese decreto también prohibió las prácticas de derroche de agua, como permitir que el agua de riego se escurra del jardín, y requirió que el estado comience a recopilar datos mensuales sobre el uso del agua de cada uno de los más de 400 proveedores de agua urbana. Los objetivos se complementaron con multas por incumplimiento, una campaña educativa y una intensa cobertura mediática. Gracias a estos esfuerzos, los californianos pudieron reducir su consumo de agua en un 24 por ciento.

Cuando el gobernador declaró la emergencia de la sequía en 2017, el estado comenzó a extraer lecciones de la experiencia:

  • Los residentes demostraron un enorme potencial para el ahorro de agua con esfuerzos temporales (por ejemplo, detener el riego del césped) y permanentes (instalar electrodomésticos que ahorren agua).
  • La recopilación regular y mensual de datos sobre el uso del agua es importante para analizar las tendencias y mantener la responsabilidad. Los nuevos datos mensuales del uso del agua fueron críticos para ahorrar. También indicó los beneficios colaterales: las reducciones en el uso del agua requirieron menos bombeo de agua, lo que se tradujo en un gran ahorro de energía, más que todas las medidas combinadas de eficiencia energética del estado. ACTUALIZACIÓN: California adoptó recientemente informes de datos mensuales obligatorios permanentes.
  • El estado necesita mejores parámetros para la eficiencia del agua. El uso de agua per cápita, que se utilizó para determinar el cumplimiento de los objetivos de reducción obligatorios, es útil para rastrear el progreso de una comunidad en particular a lo largo del tiempo, pero es menos útil para determinar qué tan eficientemente se utiliza el agua en comunidades con diferentes paisajes y climas.
  • Los planes de contingencia para la escasez de agua de los proveedores de agua deben ser constantes para mejorar la rendición de cuentas, de modo que el estado tenga una comprensión clara de cómo se utilizarán durante futuras sequías.
  • El estado necesita planificar para las sequías más largas, en el rango de 10 a 12 años (no de 3 a 5 años), particularmente para las zonas rurales que dependen por completo de los suministros de aguas subterráneas sobreexplotadas.
  • Las estructuras de tarifas pueden y deben estar diseñadas para permitir que los proveedores de agua recuperen ingresos suficientes, incluso mientras alientan a sus clientes a ser más eficientes en el uso del agua. Los proveedores de agua deben educar a los clientes que, si bien las tarifas pueden aumentar para cubrir los costos fijos durante los períodos de escasez de agua los esfuerzos de conservación y eficiencia del agua minimizarán los aumentos en las facturas de los clientes.
  • El cambio climático significa que las sequías pueden ser seguidas por intensos años húmedos e inundaciones, y debemos estar preparados para capturar esa agua y mitigar los riesgos de inundaciones.

Las imágenes muestran un área al noreste de Madera en California, en las laderas de las montañas de Sierra Nevada. La imagen de la derecha fue tomada el 5 de abril de 2011, cuando la lluvia invernal estaba en un nivel normal. La imagen de la izquierda fue tomada el 15 de mayo de 2014, en medio del pico de la sequía.

NASA / GSFC / METI / ERSDAC / JAROS, y el Equipo Científico ASTER de EE. UU./ Japón

Los encargados de formular políticas, los expertos y las partes interesadas también comenzaron a desarrollar un “Enfoque de cartera” para mejorar la confiabilidad y resiliencia local, proteger el medio ambiente y ahorrar dinero. Este enfoque incluye: 1) mejorar la eficiencia del agua, 2) invertir en la captura de aguas lluvias, 3) expandir el agua reciclada y 4) avanzar en la gestión del agua subterránea a través de la Ley de Gestión Sostenible del Agua Subterránea (SGMA, por sus siglas en inglés).

1. Conservación y eficiencia del agua

La conservación y la eficiencia del agua pueden incluir acciones como reemplazar los paisajes de césped sediento con plantas apropiadas para el clima, cambiar la plomería y electrodomésticos viejos por otros nuevos y más eficientes o reducir la pérdidas de agua por fugas o roturas en la matriz. Mejorar la eficiencia del agua trae múltiples beneficios ambientales al reducir el uso innecesario de agua del proveedor y la huella de carbono asociada con las extracciones de agua, el tratamiento, el transporte y el uso final. La mejora de la eficiencia del agua a través de la reducción de las pérdidas de agua también puede crear beneficios socioeconómicos al disminuir la pérdida de agua no contabilizada (ANC), reduciendo los costos de extracción y tratamiento mientras se satisfacen las demandas de agua. La reducción de las pérdidas de agua también puede ayudar a mitigar los daños causados por las fugas en la infraestructura y la propiedad, lo que a su vez reduce los riesgos de contaminación del agua por filtraciones de las tuberías. Por último, la reducción de las pérdidas de agua ayuda a mejorar las fuentes de ingresos de los gestores de agua potable, al aumentar la participación en los ingresos y la protección a la asequibilidad.

2. Captura de aguas pluviales

Las sequías probablemente serán seguidas por intensas precipitaciones e inundaciones. Las estrategias que ralentizan y capturan los flujos de tormenta pueden proporcionar nuevos suministros de agua y mejorar la calidad del agua, al tiempo que protegen la vida y la propiedad de las personas. Estas estrategias se pueden implementar a pequeña escala, como la transformación de los paisajes alrededor de nuestros hogares y negocios para que capturen el agua en lugar de dejarla escurrir a la calle. Esto también puede reducir el efecto “isla de calor” y al mismo tiempo mejorar la calidad del suelo. Las soluciones también pueden ser a gran escala, como la infraestructura que desvía el flujo de las aguas pluviales que fluyen hacia el océano al llevarlas hacia las cuencas de infiltración donde puede recargar los acuíferos.

3. Agua reciclada

Tanto los proyectos de reciclaje de agua de pequeña y a gran escala tienen el potencial de aumentar el suministro de agua y mejorar la seguridad del agua, pero estas soluciones se desaprovechan en gran medida. El agua descentralizada reciclada o los sistemas de reutilización de la zona, como la instalación de sistemas de “aguas grises” en el hogar, pueden capturar las aguas residuales de nuestros hogares para uso en exteriores e incluso para el uso de inodoros. Grandes edificios comerciales, particularmente en San Francisco, han creado nuevos sistemas a mayor escala, e incluso soluciones a escala de distrito estan en desarrollo. Además de reducir el consumo de agua potable, la reutilización en la zona ahorra costos de tratamiento de agua dado que el agua se trata según sea necesario para su aplicación de uso final (tratamiento adecuado para el uso correcto). Los sistemas descentralizados de agua reciclada también aumentan la capacidad de los sistemas de alcantarillado al reducir los flujos de aguas residuales, lo que aumenta los ahorros para las comunidades que tienen que pagar por esta infraestructura. Finalmente, la reutilización de agua in situ reduce la probabilidad de desbordamiento de aguas residuales a las calles, lo que también es un beneficio para la salud pública.

Estas soluciones descentralizadas a veces reciben menos atención que los sistemas centralizados de agua reciclada a gran escala donde las aguas residuales municipales pasan por procesos de tratamiento adicionales que permiten su reutilización. Inicialmente, esta agua reciclada se bombeaba a un sistema de distribución separado compuesto por tuberías de color púrpura (para ayudar a distinguirla del agua potable) y se usaba únicamente para riego, principalmente paisajes grandes como parques y campos de golf. Más recientemente, los avances en la tecnología de tratamiento y el monitoreo de la calidad del agua han permitido que las aguas residuales sean tratadas según las normas del agua potable y utilizadas para complementar los suministros de la misma. En el Condado de Orange, California, las aguas residuales tratadas se colocan en una gran cuenca de agua subterránea y luego se bombean y se utilizan para abastecer hogares y negocios. En San Diego, se aprobó recientemente un proyecto que permitirá agregar aguas residuales tratadas a un depósito para complementar el suministro de agua potable existente. Finalmente, California está en el proceso de adoptar normas que permitirán que las aguas residuales purificadas se coloquen directamente en el sistema de agua potable. Si bien es más intensivo en energía y costoso que la eficiencia del agua y la mayoría de los proyectos de captura de aguas lluvias, el reciclaje de aguas residuales, especialmente para las plantas de tratamiento que descargan agua al océano donde no sirve ningún propósito beneficioso, puede ser una estrategia inteligente para satisfacer las futuras necesidades de agua.

4. Gestión del agua subterránea

Bajo la Ley de Gestión Sostenible de la Agua Subterránea (SGMA) de 2014, las autoridades locales y regionales en las cuencas de aguas subterráneas de prioridad media y alta formaron agencias de sostenibilidad de aguas subterráneas que supervisan la preparación e implementación de un plan local de sostenibilidad de las aguas subterráneas. SGMA es el primer intento de California de regular este recurso: el estado ha dependido en gran medida del agua subterránea durante décadas y la falta de regulación ha llevado a un bombeo excesivo de su suministro, lo que no solo disminuye el recurso sino que también provoca el hundimiento o la caída de la tierra. Por esta razón, hemos visto una caída de hasta 3,7 a 4,2 metros (12 a 14 pies) en los niveles de tierra. Esto es importante porque cuando la tierra se hunde sobre un acuífero de agua subterránea, el acuífero pierde permanentemente su capacidad total para contener agua en el futuro. Necesitamos asegurar una gestión sostenible de nuestras aguas subterráneas para evitar perder esta capacidad crítica en el futuro.

Foto tomada cerca del río San Joaquín, condado de Merced, California, que muestra un marcador de hundimiento de 2,2 metros (7,3 pies)

USGS / Justin Brandt

California y Chile comparten problemas urgentes de escasez hídrica, pero no están solos. La sequía es una preocupación creciente para muchos lugares en este momento, y un futuro con menos agua debería asustarnos. Pero este susto también debería motivarnos a tomar acción e impulsar a los responsables políticos, la sociedad civil y el sector privado para implementar soluciones rápidas, inteligentes, económicas y eficientes que, en la medida de lo posible, beneficien a todos. Hay muchas opciones de suministro de agua disponibles y las condiciones locales determinarán cómo priorizar las diversas soluciones para lograr un suministro de agua seguro, confiable y asequible para cada comunidad. Si hoy no tomamos las decisiones correctas sobre cómo gestionar este recurso vital, enfrentamos a un futuro desafiante. En este contexto, es tan importante como siempre avanzar las soluciones y buscar respuestas en todos los rincones del mundo, para establecer planes de gestión de sequías actuales y futuras que los científicos predicen que sin duda se verán exacerbadas por el cambio climático.

Para ver el primer episodio de la serie de seminarios en línea titulada “El intercambio de agua entre Estados Unidos y Chile: experiencias y soluciones compartidas en gestión del agua”, y para obtener más información sobre esta iniciativa, visite aquí.

About the Authors

Amanda Maxwell

Director, Latin America Project

Tracy Quinn

Director, California Urban Water Policy, Healthy People & Thriving Communities Program

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