2018: Un año de acción climática en América Latina

Después de una exitosa Conferencia de las Partes (COP24) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) en Katowice, Polonia, y antes de que el 2018 llegue a su fin, nos gustaría reflexionar sobre el avance que ha tenido América Latina en la mitigación y respuesta al cambio climático durante el último año. Desde las políticas para reducir la contaminación plástica hasta el avance de la movilidad eléctrica, los países latinoamericanos se están convirtiendo en líderes en el campo del clima internacional.

Prohibiciones de bolsas de plástico y otras victorias para proteger los océanos de América Latina

América Latina es una fuente inagotable de biodiversidad, hogar del 60 por ciento de las especies del planeta y 16 millones de kilómetros cuadrados de océanos. Esta región de gran riqueza ecológica está amenazada por un problema de basura global. Aproximadamente 13 millones de toneladas de plástico se descargan en los océanos del mundo cada año, lo que amenaza la salud humana, la biodiversidad y la economía. Afortunadamente, los países de América Latina están avanzando en su lucha contra la contaminación plástica que amenaza sus ecosistemas marinos y a sus ciudadanos. Las campañas creativas como “chao bolsas plásticas” en Chile y #SinPopoteEstáBien en México, fueron emblemáticas en los principales avances logrados en la reducción de residuos plásticos. Otros países, como Costa Rica, Panamá y Colombia aprobaron iniciativas en forma de leyes e impuestos para reducir el uso de bolsas plásticas y pajillas.

Durante la Cumbre Mundial del Océano en marzo, Ecuador y México firmaron una carta de intención para colaborar en la preservación de la biodiversidad marina en las Áreas Marinas Protegidas, en particular las Islas Galápagos y el Parque Nacional Revillagigedo. De igual forma, en enero de este año, el gobierno de Belice anunció que detendría toda exploración de petróleo en sus aguas territoriales, convirtiéndose en uno de los primeros países en desarrollo en abandonar el petróleo en favor de proteger el océano. El Sistema de la Barrera de Arrecifes de Belice forma parte del del patrimonio mundial de la UNESCO desde hace  más de dos décadas y alberga alrededor de 1.400 especies.

Corales de la barrera de coral de Belice.

Jayhem / Flickr

En una victoria para la Vaquita Marina, la marsopa más pequeña y una de las especies más amenazadas por el peligro de extinción  en el mundo. El Tribunal de Comercio Internacional de los EE. UU. dictaminó que la Administración Trump deberá prohibir todas las importaciones de mariscos de México que se capturan dentro del territorio de la vaquita marina con redes de enmalle, la principal amenaza para este mamífero. Además, el gobierno mexicano anunció un nuevo plan para salvar la especie. Este plan tiene tres prioridades: vigilancia, protección dentro del rango de distribución de la marsopa en el Golfo de California y una compensación adicional para los pescadores.

Restauración forestal: protegiendo los pulmones y sumideros de carbono de la región.

Además de sus vastos océanos, el 50 por ciento de los bosques tropicales del mundo se encuentran en América Latina. El Ministerio de Medio Ambiente de Argentina ha propuesto convertir la deforestación en delito penal, con penas para la tala ilegal que van desde seis meses hasta tres años de prisión. Desde que el huracán María diezmó a Puerto Rico en septiembre de 2017, se ha prestado mucha atención al restablecimiento de la red eléctrica de la isla. Actualmente, un pequeño grupo de ecologistas tanto de Puerto Rico como de otros países trabajan en la restauración de los bosques y los arrecifes de coral de la isla. Brasil recibió a representantes de 40 países en Foz de Iguazú para la tercera reunión del Desafío de Bonn, la principal iniciativa mundial para la restauración de bosques. Los participantes discutieron los esfuerzos para cumplir con la meta del desafío de restaurar 150 millones de hectáreas (más de 370 millones de acres) de bosque para el 2020 y 350 millones de hectáreas (aproximadamente 865 millones de acres) para el 2030.

Bosque Nacional El Yunque

Ehpien via Flickr

Las ciudades avanzan hacia un futuro más limpio

Con el 80 por ciento de la población de América Latina viviendo en áreas urbanas, las ciudades tienen un papel cada vez más importante tanto  en la protección de los ecosistemas y la biodiversidad circundantes como  en el empleo de estrategias de mitigación. Curitiba, Brasil, es un pionero y se considera una de las ciudades más sostenibles del mundo, ya que utiliza carriles de tránsito que hacen un uso efectivo de los sistemas de transporte público, un enfoque que también está siguiendo México. Este año, el Ministerio de Movilidad de Medellín anunció que 1.500 taxis eléctricos circularán en la ciudad colombiana para el año 2020, comenzando con 500 este año. La ciudad se ha comprometido a transformar el transporte público urbano, presentando su primer autobús eléctrico a finales del 2017. Durante la Conferencia de Movilidad FIA celebrada este año en Uruguay, Santiago de Chile ganó el premio Smart Cities con su proyecto Plan Integral de Movilidad (Plan de Movilidad Integrada). A través de esta iniciativa, Santiago ha construido vías y caminos más seguros para peatones y ciclistas, conectando de manera más efectiva los medios de transporte no motorizados al transporte público tradicional, reduciendo así la contaminación y la congestión del tráfico.

Sistema Intercomunal de Bicicletas Públicas en Santiago, Chile.

Diego Duarte Cereceda / Unsplash.

Mirando hacia el futuro: objetivos más ambiciosos para 2019

La COP25 del próximo año se celebrará en Chile con la colaboración de Costa Rica, lo que hace que el 2019 sea un año muy importante que le dará a América Latina la oportunidad de reafirmar su compromiso con el Acuerdo de París y lidere una visión más ambiciosa para la acción climática. Este año, numerosos informes, incluidos por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (PICC), verifican que las consecuencias del cambio climático podrían sentirse más pronto y con mayor intensidad que lo estimado anteriormente. A pesar de contribuir únicamente con el 12 por ciento de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, América Latina es particularmente vulnerable al cambio climático. Para el año 2050, los costos económicos podrían estar entre el 1.5 por ciento al 5 por ciento del PIB de la región, sin mencionar las consecuencias mortales del aumento del nivel del mar, la escasez de agua y las olas de calor para millones de personas. Si bien América Latina ha hecho grandes avances para afrontar el cambio climático, mucho depende de lo que se logre en el año 2019 para frenar el aumento de las temperaturas globales y construir resiliencia frente al calentamiento global.

About the Authors

Erika Moyer

Program Assistant, Latin America and International Climate

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