California intenta prohibir común pesticida tóxico

En 1988, Cesar Chávez duró 36 días sin comida en una protesta contra los efectos dañinos de los pesticidas, perdiendo más de 30 libras y poniendo en riesgo su propia vida. Uno de los pesticidas era el clorpirifós—un potente neurotóxico que a pesar de los esfuerzos de Chávez sigue envenenando a trabajadores agrícolas, sus familias y amenazando el desarrollo cerebral de todos los niños que consumen los productos agrícolas rociados con este pesticida. Treinta años después, California podrá finalmente prohibir su uso con la introducción SB 458, un proyecto de ley de la senadora estatal María Elena Durazo, quien proviene de una familia agricultora del Valle Central y cuya carrera profesional fue inspirada por Chávez y dedicada a proteger los derechos de trabajadores californianos y sus comunidades.

Estudio tras estudio científico confirma los peligros de clorpirifós—un pesticida ampliamente utilizado en frutas, nueces y verduras. La evidencia reafirma que los niños expuestos a este tóxico pueden sufrir problemas de aprendizaje, incluyendo un retraso de desarrollo intelectual, alteración a la memoria y Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH). Lo alarmante es que no se puede evadir porque el clorpirifós se encuentra en todas partes—en el agua potable, en el aire que respiran los niños que viven en zonas rurales, o en las frutas y verduras que comemos en las ciudades. En áreas agrícolas, se a encontrado que un 87% de los bebés son expuestos a esta neurotoxina antes de nacer. Incluso, los residuos de clorpirifós en los alimentos son 14.000 por ciento más altos que el nivel que La Agencia de Protección Ambiental de EE.UU. (EPA, por sus siglas en inglés) considera seguro.

Pixabay

La comunidad Latina es desproporcionadamente vulnerable a los riesgos de clorpirifós. En California, los niños latinos tienen casi el doble de probabilidad que los niños blancos a asistir escuelas a ¼ de milla donde los pesticidas más peligrosos tienen mayor uso. En otro ejemplo, un estudio de la Universidad de Berkeley encontró una asociación entre la exposición prenatal al clorpirifós y los impactos negativos en el desarrollo cerebral en un grupo de mujeres embarazadas y sus hijos—la mayoría latinos.

“Hay riesgo asociado con cualquier nivel de exposición. Y cualquier nivel de exposición es demasiado.”

—Cesar Chávez, 1988

La batalla para prohibir el clorpirifós al nivel federal ha sido campal y por eso es tan importante que California lo haga ahora ya que es un gran productor agrícola. A pesar que la EPA determinó que el peligro a la salud pública es intolerable y por lo tanto el químico debe ser prohibido para todos sus usos, la administración de Trump está obstinada en mantener este neurotóxico en el mercado y sigue peleando con ferocidad la decisión de la corte federal que determinó en agosto 2018 a favor la demanda que presentamos junto a Earth Justice, United Farmworkers, National Hispanic Medical Association, GreenLatinos y LULAC, entre otros, y le ordenó a la EPA de Trump finalizar la prohibición de clorpirifós. Médicos, investigadores, científicos de agencias e incluso los tribunales están en acuerdo que el uso de este pesticida pone en riesgo el desarrollo de los niños, particularmente en California donde se usa más clorpirifós que cualquier otro estado de la nación. Cada año, California usa cerca de 1 millón de libras de este neurotóxico, exponiendo a miles de niños y mujeres embarazadas.

Charles O'Rear / Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA)

El deber de cualquier estado como California es brindarle a nuestros niños y trabajadores la oportunidad de una vida justa, sana y próspera. Estamos fallando a nuestras comunidades si es que no rechazamos la protección de los contaminadores por parte de la Administración de Trump, como Dow Chemical (productor de clorpirifós y donador de $1 millón de dólares para su inauguración presidencial). Es hora de mostrar un verdadero liderazgo en la protección de los niños y los trabajadores. Hawái recientemente prohibió el uso de este pesticida peligroso y Maryland tiene una ley de prohibición pendiente. California, como potencia agrícola y líder ambiental, también debería hacerlo. ¡Es hora de decir “basta!” y tomar acción inmediata para proteger a nuestras comunidades y prohibir el uso de clorpirifós.

About the Authors

Linda Escalante

Southern California Legislative Director

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