California debe proteger la salud pública contra plaguicida que causa daños cerebrales

Con la introducción del proyecto de ley 458 al Senado por la senadora Maria Elena Durazo, California podría finalmente frenar el uso de un plaguicida que envenena las comunidades agrícolas y deja residuos tóxicos en las frutas y vegetales, poniendo en peligro la salud de niños alrededor del mundo. California es el principal usuario de clorpirifós,  un plaguicida relacionado con problemas de aprendizaje en los niños. En el estado se utilizan cerca de un millón de libras de este químico al año, principalmente en el cultivo de frutas, verduras y nueces.

Un creciente y abrumador conjunto de investigación científica, que incluye análisis de la Agencia de Protección Ambiental (EPA por sus siglas en inglés) y su contraparte estatal, la EPA de California, demuestra que la exposición a niveles bajos de clorpirifós en los primeros años de vida puede aumentar el riesgo de problemas con el aprendizaje, incluyendo una reducción del cociente intelectual (CI), retraso del desarrollo, y trastorno de hiperactividad y déficit de atención (THDA conocido también por ADHD). Los trabajadores agrícolas, muchos de ellos Latinos del valle central, y sus hijos enfrentan un riesgo adicional y desproporcionado porque el químico se utiliza demasiado cerca a los lugares donde viven, trabajan y van a la escuela, resultando en exposición en el aire, agua potable y polvo que termina en sus hogares.

Hay que prohibir el Clorpirifós

A pesar de estos peligros, el gobierno de Trump rehúsa proteger al público, y bajo el liderazgo del gobernador Brown, las agencias de California no han intervenido suficientemente rápido para protegernos. Sin embargo, el nuevo gobierno del gobernador Newsom y la Legislatura del estado están en muy buena posición para promulgar la prohibición inmediata del químico dado que médicos, investigadores, científicos de agencias gubernamentales, y hasta las cortes han encontrado que el uso del clorpirifós pone la salud de los niños en riesgo, particularmente en California.

La Academia Estadounidense de Pediatría: exhorta su prohibición porque, “estamos sumamente alarmados porque la decisión de la EPA de permitir que el uso del clorpirifós prosiga contradice la evidencia científica de la agencia misma y pone en riesgo la salud de los fetos en desarrollo, infantes, niños y mujeres embarazadas.”

Los investigadores de medicina pediátrica: publicaron una revisión de estudios que concluye que la prohibición es necesaria porque la exposición prenatal a plaguicidas organofosforados como el clorpirifós, aun a niveles bajos antes considerados seguros, pueden resultar en un CI reducido, retrasos en el desarrollo y un riesgo elevado de deficiencias de aprendizaje.

El análisis más reciente de la EPA de EE. UU.: encontró que los residuos de clorpirifós en frutas y vegetales resulta en niveles 140 veces por encima de los niveles aceptables en niños y contamina el aire y el agua en comunidades agrícolas como las de California.   

El Departamento de Regulación de los Pesticidas de California: realizó su propia evaluación, concordando en gran medida con los científicos de la EPA que el uso actual del clorpirifós pone a los niños en riesgo de niveles de exposición dañinos al entrar en contacto con residuos de este en comida, agua contaminada y la dispersión de hasta media milla del plaguicida por el aire.

Un panel de tres miembros de la Corte del Noveno Circuito: falló recientemente que la EPA de EE. UU. debe finalizar la propuesta prohibición de clorpirifós, un plaguicida asociado con deficiencia de aprendizaje en los niños.1

Sabemos por resultados de pruebas hechas en California que los niveles de clorpirifós en las mujeres embarazadas, niños, aire, agua, y alimentos hacen que el riesgo de tener deficiencia de aprendizaje aumente en los niños.

Por medio de este proyecto de ley, California tiene la oportunidad de rechazar la protección del gobierno de Trump hacia los que contaminan, tales como Dow Chemical (un productor de clorpirifós), y demostrar verdadero liderazgo en cuanto a la protección infantil y laboral. Hawái prohibió el uso de este plaguicida peligroso y Maryland tiene un proyecto de ley en trámite. California, como la gran potencia agrícola y líder ambiental que es, debería prohibirlo también.

Junto a nuestros colaboradores, en NRDC hemos inspeccionado los estudios científicos y abogado por la prohibición del clorpirifós a nivel estatal y federal, empezando con una petición a la EPA para frenar su uso en la agricultura en el 2007. Es hora de proteger a nuestros niños y prohibir el clorpirifós de una vez. 


[1] La EPA continúa luchando contra este fallo y un panel entero de la Corte del Noveno Circuito examinará el caso en una nueva audiencia en marzo.

About the Authors

Miriam Rotkin-Ellman

Senior Scientist, Health and Environment program

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