Press Release

Reporte del NRDC encuentra que las emisiones de diésel amenazan la salud de millones de latinoamericanos y contribuyen al cambio climático

Combustibles más limpios, y nuevas normas y tecnologías para limpiar el carbono negro de los gases de escape de camiones diésel podrían salvar vidas y ayudar a que millones de personas respiren mejor

Patricia San Pedro, Pat@SanPedroProductions.com 305-588-9088, Jake Thompson, jthompson@nrdc.org, (202) 289-2387, o Kimiko Martínez (310) 434-2344, kmartinez@nrdc.org

LIMA, PERÚ (5 de diciembre de 2014) – Los países latinoamericanos podrían salvar decenas de miles de vidas y evitar que millones de personas padezcan de tantas enfermedades respiratorias, haciéndole frente al segundo contaminante climático más peligroso del mundo, conocido como el carbono negro, según encuentra un nuevo reporte del Consejo para la Defensa de Recursos Naturales (NRDC, por sus siglas en inglés).

Los países de toda Latinoamérica podrían reducir considerablemente las emisiones de carbono negro si logran combustibles más limpios, establecen nuevas normas para bajar las emisiones de los vehículos y ofrecen incentivos económicos para retirar los vehículos más antiguos y sucios. La fuente principal de estas emisiones de carbono negro son los vehículos de motor diésel, que se encuentran en aumento en las calles de Latinoamérica.

“Las emisiones de carbono negro amenazan la salud de millones de latinoamericanos, y contribuyen a la existencia de perturbaciones climáticas, que ya se están notando en los glaciares andinos que están en declive, y en una ya más seca cuenca del Amazonas”, dijo Jake Schmidt, director del programa internacional del NRDC. “La buena noticia es que varios países latinoamericanos ya se encuentran tomando medidas para detener este peligroso contaminante climático. Esperamos que muchos países hagan lo mismo, y añadan más medidas prácticas y comprobadas para reducir radicalmente el carbono negro. Podrían mejorar tanto la salud pública como el clima, del que tanto dependen los latinoamericanos como sustento”.

A diferencia del mayor contaminante del mundo, el dióxido de carbono, que perdura en la atmósfera durante décadas y hasta más tiempo, el carbono negro permanece solo días, por lo que los esfuerzos por detener las emisiones de carbono negro impactarían el aire limpio y la salud casi de inmediato, según “Dumping Dirty Diesels in Latin America: Reducing Black Carbon and Air Pollution from Diesel Engines in Latin American Countries” (Eliminación del diésel sucio en Latinoamérica: Reducción de contaminación de carbono negro en el aire causado por motores diésel en países latinoamericanos), un reporte escrito conjuntamente por el NRDC y Gladstein, Neandross and Associations (GNA).

El NRDC publicó su reporte hoy durante una rueda de prensa en la reunión en la que se discute el clima internacional, llevándose a cabo en Lima, Perú. Allí, representantes de distintos países comienzan otra ronda clave de negociaciones climáticas, que precede la reunión de alto nivel que se efectuará dentro de un año en París, donde los países esperan ultimar un nuevo acuerdo internacional con relación al clima.

La reducción del carbono negro ayudaría a detener el cambio climático y a proteger la salud pública. Expertos en el tema de la salud han encontrado una relación entre la exposición al carbono negro y deficiencias de la función vascular, y problemas respiratorios, entre los que se encuentran asma severa, deficiencias de la función pulmonar e inflamación pulmonar. La Organización Mundial de la Salud ha determinado que la contaminación del aire exterior, los gases de escape de motores diésel y los materiales particulados causan cáncer.

El reporte del NRDC incluye investigaciones de asuntos de carbono negro en aproximadamente 15 países latinoamericanos. Encontró que la mitad de las emisiones de carbono negro en cuatro países – Argentina, Brasil, México y Venezuela – viene de vehículos de motor diésel, y que esos vehículos representan aproximadamente un 37 por ciento de las emisiones de carbono negro en la mayoría de los demás países de Centro y Suramérica.

En el reporte, el NRDC recomienda que, de manera individual y colectiva, los países latinoamericanos:

  • Establezcan un mejor control de la calidad del aire en toda la región para determinar la prevalencia de las emisiones de carbono negro. Solo 8 de los 15 países encuestados están pendientes a la presencia de materiales de partículas finas, entre los que se encuentra el carbono negro.
  • Adopten normas para combustibles de bajo azufre en los vehículos. Chile es el único que ha adoptado e implementado las normas necesarias; México las ha adoptado, pero no las ha llevado a cabo.
  • Creen normas rigurosas de emisiones vehiculares que estimularían la instalación de equipos de control de emisiones en los motores diésel, o promoverían el uso de vehículos que funcionan con combustibles alternativos, como los híbridos eléctricos.
  • Ofrezcan incentivos para reemplazar los camiones más antiguos y contaminantes con modelos más limpios y de mejor rendimiento de combustible. Actualmente, Colombia y Chile lo están haciendo. Además, 45 ciudades latinoamericanas han implementado nuevas rutas de autobús que utilizan autobuses limpios, y se encuentran reemplazando los autobuses de altas emisiones.
  • Establezcan otras soluciones ecológicas y urbanísticas, tales como zonas de bajas emisiones que restrinjan el acceso vehicular en áreas urbanas, basado en las emisiones.

Juntas, estas soluciones podrían beneficiar la salud pública y el clima de manera inmediata, según el reporte. En otros países, las soluciones reglamentarias han demostrado poder reducir las emisiones de carbono negro en más de un 95 por ciento.

“Los países de todo el mundo pueden trazarse muchos caminos para reducir la amenaza que el cambio climático implica para nuestra salud y para futuras generaciones”, dijo Amanda Maxwell, directora del Proyecto de Latinoamérica del NRDC. “Reducir las emisiones de carbono negro de los carros y camiones es un camino comprobado y fácil que Latinoamérica puede aprovechar en beneficio de millones de personas”.

Para ver el reporte del NRDC y el resumen del asunto, haga clic aquí: http://www.nrdc.org/international/latin-america-diesel-pollution.asp

Para ver el reporte completo de “Dumping Dirty Diesels in Latin America: Reducing Black Carbon and Air Pollution from Diesel Engines in Latin American Countries” (Eliminación del diésel sucio en Latinoamérica: Reducción de contaminación de carbono negro en el aire causado por motores diésel en países latinoamericanos), haga clic aquí:

http://www.nrdc.org/international/files/latin-america-diesel-pollution-report.pdf

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El Consejo para la Defensa de Recursos Naturales (NRDC, por sus siglas en inglés) es una organización ambiental internacional sin fines de lucro que cuenta con más de 1,4 millones de miembros y activistas en Internet. Desde 1970, nuestros abogados, científicos y otros especialistas del medio ambiente han trabajado para proteger los recursos naturales, la salud pública y el medio ambiente mundial. El NRDC tiene oficinas en las ciudades de Nueva York, Washington, D.C., Los Ángeles, San Francisco, Chicago, Bozeman, MT, y Beijing. Visítenos en www.nrdc.org, y síganos en Twitter, @NRDC.

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