Press Release

Informe de NRDC: La crisis climática amenaza la salud de los trabajadores, tanto en el interior como al aire libre

Muchos de los trabajadores son también afectados por el COVID-19; se necesitan protecciones de salud más fuertes para los trabajadores que enfrentan esta doble crisis

Jake Thompson, NRDC
jthompson@nrdc.org, 301-602-3627

Elizabeth Heyd, NRDC
eheyd@nrdc.org, 202-813-8315

Abby Harvey, BGA
aharvey@bluegreenalliance.org, 202-709-5113

Washington — Un nuevo informe advierte que la salud y la seguridad de los trabajadores en todo el país, tanto en interiores como en exteriores, está cada vez más en riesgo por el calor excesivo, el aumento de la contaminación del aire y el agua, la propagación de enfermedades infecciosas, el clima extremo, los desafíos a su salud mental y otros impactos de cambio climático.

El informe es uno de los primeros en advertir que el cambio climático plantea una grave amenaza para la salud de las personas que desempeñan trabajos en interiores, como los auxiliares de vuelo de las aerolíneas, los trabajadores de almacén, el personal de atención médica a domicilio y los maestros por la exposición al calor, la contaminación y las enfermedades.

No solo cargan con estos riesgos los que trabajan al aire libre. Los que trabajan en interiores como el personal de cabina, el trabajador de almacén, el personal de salud domiciliaria, los maestros y muchos otros también enfrentan un riesgo grave de salud y seguridad debido al cambio climático,

La pandemia del COVID-19 plantea un peligro adicional a los trabajadores esenciales en estos tiempos pues muchos también estan amenazados por el cambio climático, de acuerdo al informe: “En primera línea: el cambio climático amenaza la salud de los trabajadores estadounidenses”. El cual fue publicado ayer por NRDC (Consejo para la Defensa de Recursos Naturales), BlueGreen Alliance y varias organizaciones sindicales. Este informe incluye 14 testimonios personales de trabajadores impactados por el cambio climático.

“La crisis climática no solo constituye una amenaza para los que trabajan afuera, también implica la salud de los que trabajan adentro. Los maestros, los conductores de autobús, el personal de salud domiciliaria, y especialmente aquellos considerados esenciales durante la pandemia, están al frente del riesgo y el daño”, dijo Juanita Constible, autora principal del informe y una experta en salud climática en NRDC. “Esta doble crisis de salud pública requiere que nuestro país incremente protecciones de salud para nuestros trabajadores de inmediato. Sabemos que proteger la salud de los trabajadores del impacto de la crisis climática está perfectamente a nuestro alcance, pero entre más esperamos en tomar medidas, más se nos dificultará”.

Entre los trabajadores potencialmente en peligro por el cambio climático y el COVID-19 están los bomberos que combaten incendios forestales cuya temporada está vigente en el Oeste del país; el personal de enfermería de salud pública que realizan las pruebas de COVID-19 a la intemperie; los trabajadores migrantes que ayudan en esfuerzos de recuperación tras huracanes; y los maestros que posiblemente regresen a dar clases en aulas sin aire condicionado este otoño. Además, las personas negras, los latinos y otras personas de color que experimentan el mayor número de muertes por COVID-19 tienen más probabilidades de trabajar en industrias y empleos esenciales que las personas blancas.

El informe nota que además de arriesgar la salud del personal de salud pública, el cambio climático devasta la economía de las comunidades. Los desastres pueden reducir el sueldo neto al arruinar negocios, trastornar las vías de desplazamiento al trabajo, y reducir el número de horas y días permitidos para trabajar con seguridad.

Para abordar estos problemas, el informe hace un llamado para la creación de leyes y la toma de acción de las agencias importantes para que mejoren las protecciones de salud pública para todos los trabajadores alrededor del país. Tristemente, los cambios rápidos en el clima y los recientes retrocesos en seguridad laboral han dejado a las agencias estatales y federales sin armas para exigir la rendición de cuentas de las empresas y empleadores por condiciones de trabajo peligrosas y poco saludables.

Entre las recomendaciones principales, el informe hace un llamado por:

  • Fortalecer el papel de los sindicatos y otras organizaciones de trabajadores para asegurar que los trabajadores sean socios en el esfuerzo para proteger su salud y seguridad ante el cambio climático.
  • Construir un mejor sistema para rastrear, analizar y actuar rápidamente sobre las amenazas de salud y seguridad existentes y emergentes para los trabajadores.
  • Enmendar la Ley de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA por sus siglas en inglés) para asegurar que los trabajadores del sector público a nivel estatal y local sean protegidos en los 50 estados, el Distrito de Columbia, y todos los territorios insulares.
  • Asegurar que la Ley de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA por sus siglas en inglés) tenga presupuesto y personal suficiente para hacer cumplir la ley de manera efectiva y oportuna.
  • Crear políticas y programas para ayudar a darle profesionalismo a las respuestas a desastres y recuperación a través de diferentes sectores, incluyendo por medio de la creación de empleos y programas de capacitación y apoyo en brindar información climática a los sindicatos y empleadores.
  • Asegurar que el Departamento de Trabajo desarrolle un plan para abordar las amenazas cumulativas de salud y seguridad que enfrentan los trabajadores bajo el cambio climático.
  • Asegurar que OSHA establezca una norma de seguridad ejecutable que proteja a todos los trabajadores.

El informe incluye relatos personales de los trabajadores al frente de las crisis. Tales como los relatos de un técnico en fibra óptica y un trabajador de lavandería en la Florida; un enfermero y un conserje de Pensilvania; un empleado de salud domiciliaria, un cocinero de hospital, un técnico en empalme, y un técnico en líneas telefónicas en California; una costurera en Carolina del Norte; un miembro de sindicato en Puerto Rico; otro empleado en salud domiciliaria en Texas; un agente de servicio al cliente en Georgia; y un dueño y conductor de un camion escolar en Luisiana.

He aquí algunas palabras de las personas que ayudaron con el informe o de los trabajadores impactados.

“Durante toda mi vida he visto el calor salirse de su parámetros normales, al igual que la severidad de las tormentas y las inundaciones” dijo Orlando Green, dueño y conductor de un autobus escolar y miembro de St. Tammany la Federación Americana de Maestros y Empleados de Escuela, AFT por sus siglas en ingles, quien vive en Slidell, Luisiana y forma parte del informe. “El aumento del calor en Luisiana ha complicado mi trabajo. Durante los veranos húmedos, con todos los 40 niños apretados adentro, el autobus puede alcanzar los 105 grados. Un niño que tiene diabetes con el calor extremo puede ser muy peligroso para él. Estas condiciones no son propicias para la salud de los niños, el buen comportamiento, o el aprendizaje. Espero que los funcionarios a todo nivel gubernamental empiecen a apoyar soluciones a esta emergencia, para que podamos controlar las condiciones cada vez más peligrosas que experimentamos”.  

“Los miembros de AFT–nuestros conductores de buses, enfermeras, conserjes, e investigadores para nombrar algunos–son trabajadores esenciales quienes ven y sufren los impactos de la crisis climática día a día y notan cómo impacta directamente a una generación completa de estudiantes, al igual que nuestra comunidad entera,” dijo Randi Weingarten, presidente de la Federación Americana de Maestros. “Escucho historias como las de Orlando, de personas que han aguantado condiciones insoportables de trabajo debido a los efectos desastrosos del cambio climático, al igual que relatos de estudiantes que viajan a la escuela de llanuras aluviales, o pacientes que sufren de enfermedades debilitantes debido a que viven en zonas donde se almacenan residuos, todo porque los grupos de cabildeo empresarial quiere negar la ciencia climática y rehúsa invertir en la preparación climática. Lamentablemente, en la actualidad el hacerle frente a la crisis climática ha tomado una línea partidista. Pero, salvaguardar el ambiente no es materia partidista–proteger las vidas de trabajadores, sus familias, y sus comunidades no debería tener dos bandos”.

“Para construir una sociedad equitativa, debemos reconocer que las crisis que enfrentamos hoy están interconectadas. También lo están sus soluciones”, dijo Jason Walsh, director ejecutivo de BlueGreen Alliance. “Debemos unirnos y luchar por las soluciones que traerán resultados raciales, económicos, y justicia ambiental para cada trabajador y persona en nuestra nación”.

Aprende más aquí: https://www.nrdc.org/resources/frontlines-climate-change-threatens-health-americas-workers

Encuentra el informe, “En Primera línea: el cambio climático amenaza la salud de los trabajadores estadounidenses” en su totalidad en inglés aquí: https://www.nrdc.org/sites/default/files/front-lines-climate-change-threatens-workers-report.pdf

El blog de Juanita Constible se puede leer en inglés y español aquí: https://www.nrdc.org/experts/juanita-constible/worker-health-front-lines-climate-crisis

Encuentra el resumen ejecutivo del informe en español aquí: https://www.nrdc.org/sites/default/files/front-lines-climate-change-threatens-workers-report-sp.pdf

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