Calentamiento global
Clima extremo: Los impactos del cambio climático
No hay duda alguna que existe una relación entre el cambio climático, los fenómenos meteorológicos y nuestra salud.
Los incendios, las sequías, las tormentas y el calor extremo son la personificación del calentamiento global nos dicen los científicos.
Es hora que tomemos medidas inmediatas. Juntos podemos lograr mucho.
El motivo principal del aumento en el cambio climático es la contaminación de carbono, la cual incrementa las posibilidades de desastres meteorológicos, sequías, inundaciones y estragos en la salud.
Existen soluciones. Podemos reducir la contaminación de carbono eliminando el uso de combustibles fósiles y aumentando el uso de energía limpia y renovable. También podemos poner políticas en marcha que nos mantengan preparados en caso de inundaciones, sequías, tormentas y otras consecuencias del cambio climático.
Para lograrlo, necesitamos que los gobernantes acepten la realidad científica acerca del cambio climático e ignoren a los que niegan que esté sucediendo.
Haz clic en las pestañas de arriba para aprender más y clic en este botón para TOMAR ACCIÓN.

Los primeros seis meses del 2012 nos trajeron:
- El tramo de enero a junio más cálido reportado en los EE. UU. continentales.
- Se alcanzaron o batieron más de 22.000 récord de temperaturas altas.
- La sequía más extensa en más de 50 años que abatió a más de dos tercios de los Estados Unidos continentales a finales de julio.
- Una de las tormentas Derecho más destructivas en la historia.
- Incendios que destruyeron más de 700 hogares en Colorado.
Desafortunadamente, los sucesos de los primeros seis meses del 2012 no son la excepción. Estos eventos se están convirtiendo en lo habitual. En 2011, por ejemplo, un número sin precedentes de 14 eventos climáticos desastrosos terminaron costando alrededor de $53 mil millones en daños y esto no incluye costos médicos.
Esta tendencia surgió hace años. Según la Organización Meteorológica Mundial de las Naciones Unidas, los últimos 13 años desde 1997 han sido los más cálidos registrados. El mes de junio de 2012 también marca el mes 328 con temperaturas globales por encima del promedio del siglo XX.
No hay duda que el cambio climático está contribuyendo a las catástrofes climáticas extremas que hemos venido experimentando. Existen numerosos estudios como este llevado a cabo en relación al informe climático de la NOAA en 2011 que demuestra los vínculos entre los fenómenos meteorológicos extremos y el cambio climático inducido por el hombre.
Existen soluciones para lidiar con los fenómenos meteorológicos extremos ligados al cambio climático. Como primer paso, nuestros legisladores deben dejar de ignorar el cambio climático y empezar a limitar la contaminación de carbono que lo causa e incrementa la intensidad de los fenómenos meteorológicos.

Alrededor de 74 estadounidenses fallecieron por el calor extremo de la primera mitad del 2012.
Pero la mortalidad por el calor relacionado con el cambio climático en la primera mitad del 2012 es sólo una parte de la tendencia mortal. En el 2011, por lo menos 206 personas murieron por calor extremo, un aumento sobre las 138 fallecidas en 2010 y casi el doble del promedio en la década según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica.
Si no hacemos algo por reducir las emisiones de combustibles fósiles y otros gases de efecto invernadero que hacen las olas de calor más intensas, más de 150.000 estadounidenses adicionales podrían morir a finales de este siglo debido al calor excesivo.
Las muertes relacionadas con el calor son un mortal efecto secundario de los fenómenos meteorológicos extremos vinculados al cambio climático. Las tormentas extremas pueden causar ahogamiento, contaminar el agua potable y provocar brotes de enfermedades infecciosas. El calor y el esmog incrementan las enfermedades respiratorias como el asma y empeora la salud de las personas que padecen enfermedades cardíacas o pulmonares.
Existen soluciones para enfrentar los efectos del cambio climático en nuestra salud. Para empezar, nuestros legisladores deben dejar de ignorar el cambio climático y empezar a limitar la contaminación de carbono que lo causa mientras incrementa la intensidad de los fenómenos meteorológicos extremos.

La tormenta tropical Debby trajo lluvias récord e inundaciones extremas en la Florida en los primero seis meses de 2012, matando al menos siete personas, destruyendo más de 100 viviendas y causando decenas de millones de dólares en daños a playas, empresas y hogares.
Sin embargo, las inundaciones del 2012 son parte de una progresión natural. Algunas de las inundaciones más desastrosas en EE. UU. son recientes. En 2011, las precipitaciones en el Valle de Ohio casi sobrepasan 300 por ciento de lo normal y causaron el desborde del río Mississippi que dejó $3 billones en daños y 7 muertes.
El huracán Irene, mientras tanto ocasionó la muerte de 45 personas y dejó pérdidas de $10 mil millones, debido en gran parte a las inundaciones.
En los estados centrales de EE. UU. las tormentas de más de tres pulgadas de lluvia en un solo día se han incrementado por más de la mitad en los últimos 50 años.
Entre tormentas intensificadas y el aumento del nivel del mar, las inundaciones seguirán aumentando si no hacemos algo sobre el cambio climático. Algunas ciudades y estados están tomando medidas para abordar cuestiones del agua relacionadas con el cambio climático, pero muchos aun no tienen ni un plan al respecto.
Existen soluciones para hacerle frente a las inundaciones y el aumento del nivel del mar, pero primero tenemos que enfrentar la realidad del cambio climático y limitar la contaminación de carbono que lo causa.
En los primero seis meses de 2012, EE. UU. sufrió una sequía histórica en más del 80 por ciento del país con condiciones anormalmente secas en ciertos lugares y otros en plena sequía a mediados de julio.
La sequía pone en peligro el agua y los suministros de alimentos e incrementa el costo de todo: desde el maíz hasta la leche. Si no hacemos algo para frenar el cambio climático las sequías se convertirán en la realidad crónica en muchas partes del país.
Más de 1.100 condados de Estados Unidos, o un tercio de todos los condados en los 48 estados continentales enfrentaran mayores riesgos de escasez de agua para mediados de siglo como resultado del calentamiento global. Algunos estados están tomando medidas para hacerle frente a una sequía prolongada. El estado de Nueva York, por ejemplo, está desarrollando programas integrales de control de sequías y suministros de agua en emergencias; mientras que Oregón está poniendo en práctica medidas para aumentar la capacidad de almacenamiento de agua para su disponibilidad en épocas de sequía.
Existen soluciones para prevenir y manejar las sequías. Por un lado, podemos dejar de malgastar el agua y la energía requerida para bombearla. Aceptando la realidad del cambio climático y limitando la contaminación de carbono nos permitirá tomar los pasos necesarios para prevenir la sequia y manejar adecuadamente nuestro preciado recurso: el agua.
última revisión 8/20/2012
Pulso Verde
- Plan de acción climática beneficia a la comunidad latina
- Publicado por Adrianna Quintero, 6/27/13
- ¿Tiene hijos? Evite los pesticidas. ¡Por orden médica!
- Publicado por Diana Donlon, 6/18/13
- El futuro del planeta está en nuestras manos
- Publicado por Adrianna Quintero, 5/18/13
- Consejos para celebrar el Día de la Tierra a diario
- Publicado por Noah Horowitz, 4/18/13
- Aumenta el apoyo público por acción frente al cambio climático
- Publicado por Adrianna Quintero, 3/19/13







