 |
Políticas de la administración del Presidente Bush que agravarían nuestros problemas con las aguas negras
Aguas negras
La administración del Presidente Bush quiere cambiar los requisitos legales vigentes para permitir que las aguas negras parcialmente tratadas se "mezclen" con aguas negras totalmente tratadas durante las tormentas y después sean descargadas en masas de agua. Las agencias ambientales estatales en Florida, Georgia, New Jersey, Pennsylvania, Michigan y Washington, así como la Asociación Americana de Salud Pública (American Public Health Association), funcionarios de salubridad, pescadores de mariscos, operadores de marinas y decenas de miles más están luchando contra esta propuesta.
Reducción de fondos para agua limpia
En virtud de la Ley de Agua Limpia y la Ley de Agua Potable Segura, programas llamados Fondos Estatales Revolventes ayudan a las comunidades locales a cumplir con las normas de calidad del agua, reparar y cambiar tuberías y plantas de tratamiento viejas y en desintegración, además de asegurar un avance continuo para restaurar la salud y seguridad de las masas de agua de Estados Unidos. La administración del Presidente Bush recortó los fondos para esos programas, aún cuando se necesitan aumentos para asegurar que las comunidades de todo el país tengan agua potable segura.
Los controles de derrames del drenaje sanitario están en el limbo.
En 2001, la administración del Presidente Bush, solicitando más estudios, frenó un reglamento que habría controlado las descargas de aguas negras sin tratar y exigiría que se notificara al público cuando ocurrieran derrames de aguas negras. El reglamento para derrames de drenaje sanitario prevendría las descargas de aguas negras sin tratar impregnadas de bacterias a las calles, las masas de aguas y los sótanos de los Estados Unidos y haría obligatorio que se informe y notifique al público sobre derrames de aguas negras. Desafortunadamente, tres años después, la Agencia de Protección Ambiental sigue retrazando el reglamento y a los habitantes de los Estados Unidos se les sigue negando hasta avisos públicos básicos advirtiendo de la contaminación con aguas negras de fuentes de agua potable y del agua en la que nadan y pescan.
El reglamento para derrames de drenaje sanitario prevendría las descargas de aguas negras sin tratar impregnadas de... la Agencia de Protección Ambiental sigue retrazando el reglamento y a los habitantes de los Estados Unidos se les sigue negando hasta avisos públicos básicos
|
|
|
La Agencia de Protección Ambiental (EPA) de los Estados Unidos calcula que anualmente, en cada condado del país, la cantidad de aguas negras sin tratar que entran al medio ambiente podrían llenar el edificio Empire State y el Madison Square Garden. Un reporte publicado por el NRDC en Marzo del 2004, titulado
Swimming in Sewage (Nadando en Aguas Negras), muestra que los derrames de aguas negras, algunos legales y otros no, están creando una crisis ambiental y de salud pública:
- En el Condado de Hamilton, Ohio, un sólo sistema de drenaje descarga 283 millones de litros (75 millones de galones) de aguas negras sin tratar al arroyo Mill Creek cada año, incluso durante los meses de verano cuando los niños nadan en el río.
- En Indianapolis, se descargan al medio ambiente más de 3700 millones de litros (más de mil millones de galones) de aguas negras sin tratar cada año porque las plantas de tratamiento no pueden manejar el flujo durante la temporada de lluvias.
- En Michigan, dos mil casas sufrieron daños relacionados con aguas negras en 1999 y 2000.
- En Washington, D.C., poco más de un centímetro de lluvia puede hacer que los drenajes se derramen hacia el Río Anacostia, que atraviesa el centro de la ciudad.
Las aguas negras sin tratar llevan una peligrosa carga de bacterias infecciosas, virus, parásitos y sustancias químicas tóxicas. Cuando termina en el agua que bebemos y usamos para fines recreativos, en los mantos freáticos y en los sótanos de nuestras casas, causa graves daños a la salud de los seres humanos y en el medio ambiente:
- Cada año se producen entre 1.8 millones y 3.5 millones de enfermedades por nadar en agua contaminada por derrames de aguas negras y otras 500 mil por beber agua contaminada.
- Los costos en atención médica para EE.UU. por el consumo de mariscos contaminados con aguas negras fluctúan de $2.5 millones y $22 millones al año.
- En los arrecifes de los Cayos de la Florida, el 70% de los corales elkhorn han sido arrasados por la viruela blanca, que es causada por bacterias que se desarrollan en los intestinos de los seres humanos.
Las aguas negras sin tratar deben ser llevadas a las plantas de tratamiento de aguas residuales para procesarlas. Sin embargo, nuestros sistemas de recolección de aguas negras, que en algunos lugares tienen 200 años, están plagados de tuberías rotas, tienen fugas o están sobrecargadas y dejan escapar constantemente aguas negras hacia el medio ambiente.
Los derrames de aguas negras a menudo ocurren durante las lluvias, cuando el agua de la lluvia se filtra a las tuberías cuarteadas y corroídas, superando la capacidad del sistema y forzando la salida de las aguas negras sin tratar hacia las calles, corrientes de agua y sótanos. Los sistemas más antiguos en el noreste y las áreas alrededor de los Grandes Lagos están diseñados para transportar aguas negras y afluencia del agua de tormentas. Durante las lluvias fuertes, su producción combinada se desvía automáticamente de las plantas de tratamiento y termina en las masas de agua. Estos derrames de aguas negras combinados lanzan a las comunidades aproximadamente 1.3 billones de galones de aguas negras sin tratar al año.
El problema está empeorando a medida que crece la población de EE.UU., las tormentas son cada vez más severas (como consecuencia del calentamiento global) y nuestro gobierno no cumple con nuestras necesidades de sistemas de drenaje. Los recortes de presupuesto y cambios de política de la administración del Presidente Bush agravará aún más la contaminación con aguas negras. Uno de esos cambios de política permitirá a los operadores de servicios de drenaje echar aguas negras "mezcladas" o parcialmente tratadas en masas de agua cuando llueva. Esta política es un paso hacia atrás en lugar de los avances necesarios para controlar las descargas de aguas negras sin tratar.
Pero la situación no tiene por qué salirse de control. Una información más completa sobre los derrames de aguas negras y las enfermedades transmitidas por el agua puede ayudar a detener o controlar los brotes de enfermedades. Estados Unidos necesita mejorar inmensamente a la integridad y capacidad de sus sistemas de drenaje, y el gobierno debe establecer un fideicomiso para agua limpia, muy similar a los que ya existen para carreteras y aeropuertos. Sobre todo, la administración del Presidente Bush debe asegurar el cumplimiento de la Ley de Agua Limpia y proteger la salud pública y el medio ambiente, en lugar de continuar con su campaña por hacer menos estrictas la normas ambientales.