Salvemos nuestro planeta: protejamos el 30 por ciento de la Tierra y los océanos para 2030

El mundo está en una coyuntura crítica. Las decisiones que tomemos en la próxima década determinarán nuestro futuro, no solo el futuro de nuestros hijos, sino también el destino de las plantas y animales que comparten nuestro mundo.

La fauna y la flora desaparecen a un ritmo alarmante. Nuestros océanos sufren. Y los principales expertos dan la alarma de que los peores impactos del cambio climático, que presionan constantemente los ecosistemas agobiados, pueden estar mucho más cerca de lo esperado.

No es demasiado tarde para evitar una catástrofe. Pero debemos tomar medidas efectivas y urgentes. Es por eso que el Consejo para la Defensa de Recursos Naturales (NRDC en inglés) y otros 12 grupos líderes en la conservación ambiental piden a las naciones del mundo que adopten un ambicioso plan global para salvaguardar la flora y la fauna en la Tierra al proteger el 30 por ciento de las tierras del mundo y el 30 por ciento de todos los océanos para el 2030. ("30 por 30").

Presentaremos formalmente este plan en la próxima conferencia a los participantes en el Convenio sobre la Diversidad Biológica (CBD siglas en inglés) en 2020. Pero los gobiernos participantes ya consideran las opiniones de las partes interesadas y hoy publicamos un resumen de las aportaciones recibidas hasta ahora, incluidas las opiniones de nuestros grupos.

Este plan se necesita con urgencia. En solo unas pocas décadas, casi dos tercios de los humedales del mundo y la mitad de los bosques tropicales fueron destruidos. Incluso grandes áreas de las aguas en alta mar, el área del océano fuera de la jurisdicción nacional que cubre casi la mitad del planeta, sufre de sobrepesca, de cambio climático, de contaminación y de otras amenazas. Los resultados para la fauna son devastadores: desde 1970, el planeta ha perdido el 60 por ciento de su población de vertebrados, algunos países registran una disminución del 75 por ciento en insectos voladores, y más de 2,300 especies de peces y casi un tercio de los tiburones y rayas están en peligro de extinción.

Para dar marcha atrás a estas tendencias alarmantes, necesitamos implementar una de las herramientas más efectivas que tenemos para la conservación: la protección de ciertas áreas tanto en la tierra, como en el mar. Las áreas protegidas salvaguardan la biodiversidad, apoyan el aumento de los recursos naturales como los peces, ayudan a garantizar un suministro de agua seguro y suficiente, y pueden ser una parte fundamental para abordar el cambio climático. También ayudan a combatir el cambio climático y preservan los diversos ecosistemas que son enormemente importantes para la salud, los medios de vida y la seguridad alimentaria.

Afortunadamente, ya estamos en el camino correcto. El NRDC tiene una larga historia de defensa de las áreas protegidas, desde el bosque boreal de Canadá (el bosque intacto más grande del mundo) hasta las áreas marinas protegidas en aguas internacionales y la conservación en China. Estamos cerca de alcanzar la meta de los 30 por 30. Y estamos dispuestos a duplicar nuestros esfuerzos.

Nuestro destino y el destino de las generaciones futuras depende de nosotros. Instamos a los líderes mundiales a unirse en torno a este objetivo para garantizar que el futuro sea más saludable, más seguro y lleno de vida.

About the Authors

Andrew Wetzler

Deputy Chief Program Officer and Managing Director, Nature program

Join Us

When you sign up you'll become a member of NRDC's Activist Network. We will keep you informed with the latest alerts and progress reports.