¿Qué implica la adaptación climática?

¡Excelente pregunta!

La adaptación al cambio climático abarca una amplia gama de medidas que ayudan tanto a las personas como a la naturaleza a enfrentar los daños causados por las perturbaciones climáticas y a reducir daños futuros. Lo ideal sería que mejorar nuestra capacidad para enfrentar los trastornos al clima nos permitiera no solo a sobrevivir la crisis climática, pero a prosperar en un mundo fundamentalmente nuevo.

Para poder prosperar en un mundo con un clima alterado, tendremos que hacer lo que no nos nace hacer: Planificar para un futuro incierto y potencialmente desconocido. Todos nuestros sistemas y prácticas dependen de enseñanzas adquiridas por medio de datos y conocimiento histórico – desde cómo cultivamos los alimentos hasta cómo iluminamos nuestros hogares. La adaptación al clima requiere que respondamos a los cambios que ya podemos percibir y que también preguntemos: “qué pasaría si…” y “qué tan grave sería si…” en anticipación a condiciones fuera de la experiencia colectiva de la humanidad.

Inundaciones en Venecia, Italia en noviembre 2019

Stephen Percival, Creative Commons / CC BY-NC 2.0

La adaptación al clima significa aceptar la realidad

Un concepto erróneo sobre la adaptación al clima es que concede derrota. Tomar medidas para abordar nuestra realidad climática actual (y futura) no es más derrotista que tratar los síntomas de una enfermedad viral o reparar un carro que no funciona. El calor extremo ya cobra vidas. Las residencias costeras están perdiendo valor a causa del aumento del nivel del mar. Las especies se están extinguiendo.

La adaptación es un reconocimiento claro de la existencia de la crisis climática y de que no podemos seguir haciendo las cosas como siempre. 

Sin embargo, es importante darse cuenta de que la adaptación no substituye la eliminación de la contaminación causante del cambio climático. Debemos hacer ambas cosas. De hecho, muchas de las medidas de adaptación no serán efectivas ni prácticas si el calentamiento global continua a su ritmo actual. Para obtener los mayores beneficios posibles, deberíamos buscar soluciones que reducen las emisiones y aumentan nuestra resiliencia a los trastornos climáticos.

La adaptación climática va más allá de un dique o <añade tu proyecto de infraestructura favorito aquí>

Hasta la fecha, varios de los esfuerzos de adaptación de más alto perfil han ocurrido en comunidades costeras. Esto sucede en parte por el extravagante precio de los proyectos masivos de infraestructura tales cómo los diques y las carreteras elevadas.

No queda duda que necesitamos infraestructura resiliente que puede afrontar los trastornos climáticos. Pero adaptarnos a un clima cambiante también implica fortalecer nuestra sociedad con cosas cómo proveer servicios de salud asequible, acceso a programas de capacitación, programas de reubicación voluntaria robustos que permitan que las comunidades permanezcan unidas y se mantengan a salvo durante y después de un desastre climático.

Trabajadores de arenas bituminosas y miembros de la tribu Louis Bull toman parte de un programa de capacitación en instalación de paneles solares.

Joan Sullivan, Iron and Earth, Creative Commons / CC BY-NC-SA 2.0

Bien hecha, la adaptación climática es un compromiso con la equidad

En el caso de Estados Unidos, los trastornos climáticos perjudican primero y con mayor intensidad a las comunidades de bajos ingresos y de color. Eso sucede porque el calor extremo, las tormentas, el empeoramiento de la calidad del aire, y otras manifestaciones causan daños económicos y de salud encima de inigualdades sociales tales como la distribución desigual de ayuda después de un desastre y el “redlining”: una práctica racista aplicada al sector de vivienda que mantiene a generaciones de residentes vulnerables al calor extremo.

No invertir en la adaptación al cambio climático deja a los más vulnerables atrás. Pero para asegurar que las medidas de adaptación sean equitativas y no tengan consecuencias dañinas no deseadas, las comunidades deben tener los medios para identificar sus propias prioridades y participar de manera significativa en los procesos donde se desarrollan las soluciones.

La adaptación al clima es un proceso iterativo

La idea de “una nueva realidad” o una “nueva normalidad” es cada vez más predominante en la cobertura de los medios sobre la crisis climática. Estas frases sugieren que, aunque el clima se ha deteriorado, ahora existe un estado nuevo y estable.

Nada puede ser más erróneo. Vienen muchos más cambios y deterioración, en parte porque las naciones tardan en tomar medidas climáticas. El dióxido de carbono y otras formas de contaminación causante del efecto invernadero también se quedan en nuestra atmosfera por cientos de miles de años, haciendo que el legado centenario de las emisiones perdure mucho tiempo.

Además, los practicantes de la adaptación climática muchas veces aprenden mientras hacen. Eso presagia que pueden fallar en cumplir metas o hasta empeorar algunas vulnerabilidades sin saberlo y perpetuar el daño, lo que requerirá modificaciones en los planes de adaptación a medio camino.

Es inevitable: la adaptación es un proceso continuo e iterativo.

La adaptación al clima se lleva a cabo en muchas comunidades en EE. UU.

Muchos grupos ciudadanos, funcionarios gubernamentales, administradores de hospitales entre otros con visión de futuro se dan cuenta de que la adaptación al clima es esencial a su supervivencia y bienestar. Algunos de los proyectos de adaptación en curso incluyen la siembra de árboles para refrescar las calles en ciudades de California, la restauración de humedales para reducir inundaciones en Massachussetts, y la educación de madres adolescentes en cómo protegerse y a sus bebés de la mala calidad del aire y enfermedades transmitidas por garrapatas en Minnesota.

Los arboles urbanos atrapan el carbono del aire para ayudar a protegernos del calor

National Park Service, Public Domain

Desafortunadamente, la adaptación al clima no ha sido bien financiada, las medidas han sido parciales, y, según la Cuarta Evaluación Nacional del Clima de Estados Unidos, “no concuerda con la escala proyectada de las amenazas climáticas”. Precisa ágilmente manejar el progreso logrado en la adaptación climática como impulso para obtener metas más ambiciosas.  

La adaptación climática es parte del trabajo de NRDC—y queremos mantenerte informado

Este blog es parte de una serie, en la cual utilizaremos ejemplos del trabajo que NRDC realiza para dar una idea más concreta de lo que significa la adaptación y cómo nos ayuda a cumplir con nuestra misión de salvaguardar la tierra.

Resolver la crisis climática no significa simplemente reducir la contaminación o mejorar nuestra capacidad para enfrentar los efectos del clima. Significa hacer ambas cosas con la urgencia y la valentía que el momento merece. 

About the Authors

Juanita Constible

Senior Advocate, Climate and Health, Climate & Clean Energy Program

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