¿Qué es el Programa Nacional de Seguro contra Inundación?

Nichols, SC, USA — Propietario inspecciona los daños en su casa tras las inundaciones producidas por el huracán Matthew. Su casa seguía inundada tres días después del suceso.

Foto cortesía de FEMA tomada por Dominick Del Vecchio, 19 de oct. de 2016

El Programa Nacional de Seguro contra Inundación (NFIP, por sus siglas en inglés) fue creado en 1968 para proporcionar un seguro contra inundaciones a precios razonables para personas que quisieran asegurarse de poder reparar sus hogares en caso de inundación. El programa es administrado por la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés). Hoy en día, el NFIP cubre a cerca de 5.1 millones de propiedades con un valor de más de $1.25 billones colectivamente.

Pero el programa hace más que proveer cobertura de seguro. En realidad realiza tres funciones principales:

  1. Proporciona seguro por inundación a bajo costo a más de 5 millones de propiedades en más de 22,000 comunidades en todos los 50 estados y territorios de EE.UU.
  2. En cooperación con los estados y comunidades de todo Estados Unidos, produce y distribuye mapas de zonas bajo riesgo de inundaciones resaltando las áreas geográficas más susceptibles a las inundaciones. El mapeo de las zonas de inundaciones es un esfuerzo continuo, ya que el riesgo de inundación cambia al paso del tiempo debido a la alteración de las condiciones climáticas y cambios en el uso de la tierra, entre otros factores. Noventa y ocho por ciento de los estadounidenses viven en zonas en donde FEMA ha producido mapas de inundaciones.
  3. Establece códigos mínimos de construcción y zonificación que tienen la intención de guiar nuevos desarrollos inmobiliarios lejos de zonas propensas a inundaciones. Bajo el NFIP, las ciudades, los condados y las comunidades deben adoptar códigos lo suficientemente rigurosos para que sus residentes sean elegibles para comprar un seguro a través del NFIP. Incluso con los códigos locales y estándares requeridos establecidos, Estados Unidos ha experimentado un crecimiento explosivo de la población en zonas costeras vulnerables.

Desde sus inicios, el NFIP ha proporcionado más de $57 mil millones de dólares para ayudar a asegurados a reconstruir sus viviendas después de inundaciones internas o tormentas costeras. Pero la NFIP se encuentra con una deuda de $24.6 mil millones  debido a que paga más en daños que lo que recolecta en primas de pólizas de los asegurados. El NFIP quedó endeudado después de que el Huracán Katrina azotara la costa del Golfo en 2005, causando pérdidas catastróficas en Luisiana y Misisipi. Esta deuda ha continuado creciendo debido a las múltiples inundaciones catastróficas (aquellas con pérdidas que exceden los $500 millones de dólares cada una) que han ocurrido desde el 2005 (ver Tabla 1). 

MES/AÑO

TORMENTA

DAÑOS PAGADOS POR EL NFIP

agosto 2005

Huracán Katrina

$16,319,693,811

septiembre 2008

Huracán Ike

$2,698,943,618

agosto 2011

Huracán Irene

$1,343,016,957

agosto 2012

Tormenta Tropical Isaac

$556,845,352

octubre 2012

Súper tormenta Sandy

$8,544,480,946

agosto 2016

Tormentas Severas e Inundaciones en Luisiana

$2,363,749,364

octubre 2016

Huracán Matthew

$589,490,594

Tabla 1: Las tormentas que causaron pérdidas catastróficas para el Programa Nacional de Seguro contra Inundación empezando con el Huracán Katrina en 2005.

La deuda financiera del NFIP es un síntoma de problemas mayores. Las inundaciones devastadoras se están volviendo cada vez más comunes, los daños por las inundaciones están aumentando, y cerca del 20 por ciento de los asegurados bajo el NFIP pagan primas de seguro que son artificialmente bajas y no reflejan la verdadera probabilidad de los daños por inundación. El Congreso ha tomado algunas medidas para abordar este problema, pero no se ha resuelto del todo.

Otra importante deficiencia del NFIP es que se ha enfocado en reconstruir propiedades inundadas—frecuentemente en varias ocasiones—en lugar de ayudar a los propietarios de casa a reubicarse.

Reconstruyendo Repetidamente: Las Consecuencias Involuntarias del Seguro contra Inundación

En los Estados Unidos, más de 30,000 propiedades se han inundado un promedio de cinco veces cada una y se han reconstruido cada vez por medio del NFIP. Algunas de estas propiedades se han inundado en más de 30 ocasiones. No podemos financiar la reconstrucción de propiedades propensas a inundarse una y otra vez, especialmente si el propietario preferiría mudarse a algún lugar más seguro en lugar de reconstruir. El NFIP necesita proporcionar más asistencia a los propietarios de casa que están cansados de vivir en lugares con repetidas inundaciones. 

Los costos futuros que enfrenta la nación son asombrosos y no se pueden evitar por completo. La página web de bienes raíces Zillow, estimó recientemente que 1.9 millones de propiedades con un valor de $882 mil millones se encuentran en peligro de inundarse por la elevación del nivel del mar para el año 2100. Es difícil imaginarse que el NFIP pueda reconstruir estas propiedades en múltiples ocasiones en las próximas décadas, hasta que finalmente queden bajo agua. 

Necesitamos considerar seriamente como ayudaremos a los residentes de bajos ingresos y a los propietarios de casa además de las propiedades. Cuanto más tiempo dejemos a las personas y a sus hogares en una situación de creciente vulnerabilidad, mayor es el peligro que sus vidas corren, mayor es el costo que pagaremos para reconstruir repetidamente, y mayor será la presión para erigir defensas contra las inundaciones costosas y ambientalmente cuestionables, una estrategia que no es factible para todo el litoral estadounidense.

NRDC ha propuesto una plataforma de reformas de seguro contra inundación de “clima inteligente” que incluye descuentos para propuestas de compra. Las reformas están destinadas a proporcionar ayuda a propietarios de casa de bajos ingresos para reubicarse conforme el cambio climático pone sus hogares en un mayor peligro y además incrementa la rendición de cuentas y la transparencia que tanta falta hace en el NFIP.

  • A través del NFIP, proporcionar a propietarios de viviendas con una compra garantizada, si ya no desean reconstruir. La primera, y en algunos casos la única, ayuda proporcionada por el NFIP es la de reconstruir en el mismo lugar vulnerable en la misma manera vulnerable. Esto es una receta para un desastre en demasiados casos. Para los propietarios de casa que quieren mudarse lejos del peligro, el NFIP debería ayudar en vez de impedir que esto suceda.
  • Proporcionar el historial de daños por inundación de su hogar. A menudo, las personas compran una casa solamente para enterarse después que ésta, es susceptible a daños por inundación. Si los dueños anteriores alguna vez presentaron un reclamo al NFIP, FEMA ya conoce el historial de inundación de la propiedad. Los propietarios de casa, tengan o no actualmente cobertura del NFIP, deberían de contar con el derecho a tener esta información. La disponibilidad del historial de inundación de una propiedad le puede ayudar a los propietarios de casa a tomar mejores decisiones.
  • Aumentar la disponibilidad de la información sobre el NFIP. El público tiene el derecho de conocer donde ocurren daños por inundación, el costo de esos daños, y qué es lo que las comunidades están haciendo para disminuir su vulnerabilidad hacia las inundaciones y la elevación del nivel del mar. FEMA debe de hacer disponible esta información para las personas encargadas de tomar decisiones, investigadores, organizaciones comunitarias y al público en general.
  • Los mapas de inundación deberían mostrar como la elevación del nivel del mar y otros efectos del cambio climático impactarán el riesgo de inundaciones futuras. Los mapas de inundación son utilizados por funcionarios del gobierno, desarrolladores y planeadores para decidir en donde es seguro construir. Sin un conocimiento de los riesgos de inundación en el futuro, las comunidades no pueden tomar decisiones completamente informadas y sustentables.
  • Invertir en resiliencia y en reducir nuestra vulnerabilidad a las inundaciones. De acuerdo a la Academia Nacional de Ciencias, se debería dedicar más financiamiento a reducir la vulnerabilidad de inundación, en lugar de reconstruir una y otra vez.

About the Authors

Rob Moore

Senior Policy Analyst, Healthy People & Thriving Communities program
Blog Post

Too many Americans have no knowledge whether their home has flooded and, therefore, likely to flood again. This is all due to a lack of information. Luckily, The 21st Century Flood Reform Act (HR 2874) as amended, will be a game changer regarding greater flood risk disclosure and transparency.

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