El Gobernador Sisolak de Nevada firma orden ejecutiva para reducir la contaminación de carbono

Hoy el Gobernador Sisolak firmó la Orden Ejecutiva 2019-22, comprometiéndose a reducir la contaminación de carbono en Nevada y trabajar hacia una transición justa e inclusiva a una economía de energía limpia y neutral en carbono. En su campaña electoral y en su discurso de Estado, el Gobernador Sisolak prometió priorizar acción climática a fin de proteger la salud y bienestar de los nevadenses. Con esta última orden ejecutiva, está cumpliendo su palabra. El Gobernador Sisolak está abriendo el camino para otros estados que quieran adoptar políticas ambientales, mientras el gobierno federal limita su papel a retirarse de acuerdos internacionales como el Acuerdo de París o a revocar protecciones ambientales, como los estándares de contaminación de autos.

El Gobernador Sisolak dando un discurso sobre la necesidad de la acción climática. El bus eléctrico es operado por RTC Washoe, la agencia de transporte local en Reno.

La orden ejecutiva avanza la acción climática a nivel estatal en dos fases, y ambas son coordinadas por los directores del Departamento de Conservación y Recursos Naturales y la Oficina de Energía del Gobernador. Los directores de estas agencias colaborarán con representantes de la Comisión de Servicios Públicos, el Departamento de Vehículos Motorizados y el Departamento de Transporte, el Sistema de Nevada de Educación Superior y el Departamento de Administración para desarrollar estrategias y recomendaciones para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en todos los sectores de la economía y mejorar la resiliencia de Nevada a los impactos del cambio climático. En ambas fases, estas agencias estatales trabajarán con los pueblos indígenas de Nevada y considerarán el impacto de las políticas bajo su consideración en comunidades de bajos ingresos y comunidades desfavorecidas. Esta inclusión es necesaria, no solamente porque el calentamiento global agrava las desigualdades sociales existentes, sino también porque para que las soluciones climáticas sean exitosas, tienen que beneficiar a todos.

Estas agencias estatales también se asegurarán de que el gobierno de Nevada lidere con el ejemplo, tanto en la reducción de carbono como en adaptación climática. Las agencias evaluarán cómo el cambio climático impacta sus propios programas y operaciones, como un primer paso para adaptarse a nuestra nueva realidad climática. Además, identificarán cómo reducir emisiones y costos de los edificios que albergan a su personal y operaciones a través de la eficiencia energética.

En la primera fase, este grupo de agencias estatales será responsable de publicar inventarios anuales de gases de efecto invernadero (GEI) que contabilizan las emisiones generadas por los sectores de mayor emisión de Nevada, que son el transporte, la energía y los edificios. Cada cuatro años, estos inventarios de GEI incluirán datos sobre las emisiones de otros sectores económicos del estado, en particular edificios residenciales y comerciales, industrias manufactureras, agricultura, y el uso de la tierra y la silvicultura. Los inventarios también proyectarán las futuras emisiones de GEI de Nevada por un período de veinte años. Una vez establecido de dónde provienen las emisiones de gases de efecto invernadero y hacia dónde van, todas las agencias estatales aprovecharán sus conocimientos para redactar un informe con recomendaciones políticas para reducir el calentamiento del planeta y la contaminación nociva para la salud de todos los nevadenses. La segunda fase requiere el desarrollo de una Estrategia Climática Estatal centrada en los detalles de las políticas de mitigación del cambio climático y la adaptación.

El cambio climático ya llegó a Nevada

Al firmar esta orden ejecutiva, el Gobernador Sisolak demuestra que entiende que el calentamiento global no es un problema futuro que pueda esperar soluciones futuras. El estado de Nevada ya está experimentado los efectos del cambio climático. Los nevadenses necesitan medidas rápidas y decisivas que salvaguarden su salud, hogar, parques y tierras en el presente y futuro.

El estado de Nevada se ha calentado 2°F en los últimos cien años, según la Cuarta Evaluación Nacional del Clima (resumen en español). Ese calentamiento contribuye a la intensidad de las olas de calor y las sequías, la reducción de la capa de nieve, la reducción del flujo de agua en el río Colorado y el aumento de la frecuencia e intensidad de los incendios forestales. Según Climate Central, Las Vegas, donde viven la mayoría de los nevadenses, es la ciudad con el calentamiento más rápido del país. La temperatura promedio en Las Vegas ha aumentado 5,8°F desde 1970 y, según el Servicio Meteorológico Nacional, la temperatura máxima promedio en la ciudad en agosto pasado fue casi 107°F. Los datos reunidos por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades muestran que las muertes relacionadas con el exceso de calor en Nevada aumentaron casi cinco veces, de 29 a 139 muertes en verano, entre 2014 y 2017. Un estudio reciente encontró que este calentamiento es especialmente peligroso para grupos vulnerables como los nevadenses de edad avanzada y personas con enfermedades cardíacas preexistentes. Las comunidades rurales de Nevada también se ven afectadas por el calentamiento y especialmente por sequías. Menos agua implica más decisiones difíciles para los agricultores y granjeros que dependen de la tierra para vivir.

Las temperaturas más altas también contribuyen a la formación de ozono al nivel del suelo, un gran componente del esmog. Los días con mucho esmog y baja calidad de aire pueden ser peligrosos para los niños, las personas de edad avanzada y las personas con enfermedades respiratorias, como el asma. Los efectos del aire contaminado varían en severidad, desde muerte y hospitalización, a efectos leves como tener que mantener a los niños adentro porque es peligroso que jueguen afuera.

Las Vegas en un día con mucho esmog

Otra fuente de ozono al nivel del suelo es la contaminación que sale del tubo de escape de los vehículos de gasolina. Por lo tanto, reducir la contaminación que genera el sector de transporte, una fuente importante de contaminación del aire en Nevada y el país, debe ser un foco principal de las recomendaciones anuales de políticas en la primera fase y de la Estrategia Climática Estatal en la segunda fase. Políticas de transporte, como el Programa Avanzado de Autos Limpios, tienen beneficios inmediatos y futuros en la calidad del aire para todos los nevadenses.

En la primavera, el Gobernador Sisolak reafirmó el compromiso del estado con el Acuerdo de París al unirse a la Alianza Climática de los Estados Unidos, una alianza de 25 gobernadores republicanos y demócratas. Las recomendaciones de política que surjan de la primera fase este año y de la segunda fase en 2020 identificarán pasos concretos que el estado puede implementar para cumplir con los objetivos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero establecidos por el  Acuerdo de París (una reducción del 28 por ciento frente al nivel de emisiones de 2005, de acá al 2025). Es necesario reducir las emisiones para que las futuras generaciones de nevadenses tengan un lugar saludable que puedan llamar hogar.

Avances de energía renovable en Nevada

La orden ejecutiva del gobernador avanza el progreso del estado para enfrentar el cambio climático y expandir el sector de energía renovable. Durante la sesión legislativa de 2019, los legisladores de Nevada aprobaron de manera unánime el fortalecimiento de una norma relativa a las fuentes de energía renovable, una ley conocida por las siglas R.P.S. en inglés. La nueva norma requiere que por lo menos 50 por ciento de la energía en Nevada se genere de fuentes renovables, como la energía solar y eólica, para 2030. Además, establece el objetivo de generar 100 por ciento de energía de fuentes renovables en el estado para 2050. Los legisladores también aprobaron la ley SB 254 en esta sesión legislativa, la cual preparó el camino para la adopción de la orden ejecutiva. Ambas leyes fueron patrocinadas por el Senador Chris Brooks, un campeón de energía renovable en Nevada.

A medida que Nevada genere más y más energía de fuentes renovables, más sentido económico y ambiental tiene hacer uso de los propios recursos del estado para proporcionar energía a otros sectores, como el transporte y los edificios, tantos comerciales como residenciales. Según la Administración de Información Energética, los residentes y las empresas de Nevada gastaron aproximadamente 6,75 billones de dólares en combustibles fósiles en 2017 (el año con los datos más recientes disponibles). Casi todos estos combustibles fueron importados, lo que significa que el dinero ganado por los nevadenses abandona el estado en lugar de apoyar a los trabajadores y las empresas locales de energía limpia.

Con la Orden Ejecutiva 2019-22, el Gobernador Sisolak está ayudando a construir un de energía limpia para las comunidades rurales y urbanas de Nevada, un futuro con amplias posibilidades de trabajo en la energía renovable, donde se aprovecha el potencial para energía solar para proporcionar energía a más viviendas y autos, al fin creando un lugar con aire más limpio, mejor salud y ecosistemas más saludables.

About the Authors

Patricia Valderrama

Director, Nevada Policy, Climate & Clean Energy Program

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