Convenio de Minamata sobre el Mercurio: contenidos, documentos de orientación y recursos

Overview
12 noviembre 2017

El mercurio es una potente neurotoxina y un contaminante que no reconoce fronteras. La contaminación por mercurio que se produce al otro lado del mundo puede llegar a lagos locales o al pescado que se vende en tu supermercado, lo que supone un grave peligro para la salud, en especial para los niños y las mujeres embarazadas.

El mercurio tiene tres maneras principales de circular por el mundo. La primera es cuando se lo comercializa activamente como una mercancía mundial, a menudo para utilizarlo en la minería artesanal y en pequeña escala (MAPE) de oro en los países en desarrollo, donde grandes cantidades de mercurio se liberan al medio ambiente con regularidad. En segundo lugar, el mercurio que se encuentra en el aire, como el que se emite por la combustión de carbón, puede viajar grandes distancias antes de depositarse en el agua. El mercurio que se libera en Asia, por ejemplo, puede viajar al otro lado del mundo y llegar a los lagos y ríos de Estados Unidos. Y, en tercer lugar, una vez que el mercurio se deposita en el agua, las bacterias naturales pueden absorberlo y convertirlo en un compuesto más tóxico, llamado metilmercurio. Este compuesto ingresa a la cadena alimentaria a través de los peces, y el pescado que comemos proviene de todas partes del mundo. Evitar la contaminación por mercurio en Estados Unidos no alcanza para protegernos ni a nosotros mismos ni a las generaciones futuras. La contaminación por este elemento es un problema mundial que requiere una solución mundial.

El mercurio pone en grave peligro la salud de todos

La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos calcula que todos los años decenas de miles de recién nacidos en el país corren el riesgo de sufrir trastornos de la motricidad y del aprendizaje porque sus madres consumieron pescado durante la gestación. Estudios recientes también establecen una relación entre la exposición al mercurio y las enfermedades cardiovasculares en hombres adultos. Además de esos efectos, los científicos continúan advirtiendo sobre otros riesgos para la salud provocados por la exposición a este elemento.

Convenio de Minamata sobre el Mercurio

En 2009, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) comenzó un proceso de negociación que culminó con la creación del Convenio de Minamata sobre el Mercurio. Luego de cuatro años de negociaciones, este Convenio fue adoptado y abierto a la firma en una Conferencia Diplomática (Conferencia de Plenipotenciarios) celebrada en Kumamoto, Japón, el 10 y 11 de octubre de 2013.

El Convenio entró en vigor el 16 de agosto de 2017. Los formularios y los documentos de orientación para cumplir con las obligaciones del Convenio se pueden encontrar en el sitio web del Convenio.

Principales obligaciones del Convenio

Control del suministro y comercio:

  • Prohibición de nuevas minas de mercurio
  • Eliminación progresiva de minas existentes de mercurio en un plazo de 15 años
  • El mercurio procedente del desmantelamiento de plantas de producción de cloro-álcali no puede comercializarse o reutilizarse, excepto dentro del sector del cloro-álcali
  • El mercurio producido en minas de mercurio no puede utilizarse para la extracción de oro artesanal y en pequeña escala
  • El país importador debe expresar su consentimiento para el comercio de mercurio

Eliminación de productos:

  • Baterías (excepto dos tipos de pilas de botón que suelen usarse en relojes y audífonos)
  • La mayoría de los interruptores y relés
  • Jabones y cremas para aclarar la piel
  • Plaguicidas y biocidas (incluidos los que se encuentran en pinturas, pero no en vacunas), y antisépticos de uso tópico
  • Aparatos de medición (barómetros, higrómetros, manómetros, termómetros y tensiómetros)
  • El contenido de mercurio en la mayoría de las lámparas fluorescentes debe ser menor a los niveles especificados

Reducción de procesos:

  • Eliminación del uso de mercurio en la producción de cloro-álcali
  • Reducción significativa del uso de mercurio en la producción de PVC y poliuretano
  • Reducción y, de ser posible, eliminación del uso de mercurio en la minería de oro artesanal y en pequeña escala

Controles obligatorios de emisiones de mercurio al aire para las nuevas instalaciones dentro de los próximos cinco años, y dentro de diez para las instalaciones existentes en las siguientes categorías:

  • Centrales eléctricas de carbón y calderas industriales
  • Procesos de fundición y calcinación de plomo, zinc, cobre y oro industrial
  • Fábricas de cemento
  • Incineradoras de desechos
Bibliografía de referencia