El petróleo y los océanos no se deben mezclar: ¡No! a más perforaciones petroleras

Communities across the country have already declared their opposition to expanded offshore drilling and are sending a message to our elected leaders.

Yo amo el océano. Su grandeza me inspira, me impresiona, y me conmueve, pero su futuro me preocupa. Como dijo la famosa oceanógrafa Sylvia Earle: "Con cada gota de agua que bebes y con cada respiro que das, estás conectando con el mar. No importa en dónde vivas.” Ya sea que vivas en los desiertos de Nevada o en las playas de la Florida, todos estamos conectados a los océanos y por esta razón debemos poner de nuestra parte para cuidarlos. 

El 8 de junio de cada año, el mundo celebra el Día Internacional de los Océanos y este año sirvió como un importante recordatorio de los graves riesgos que nuestros océanos, y todo lo que depende de ellos, están enfrentando. En abril 2017, el Presidente Trump dio el primer paso preocupante con la intención de permitir perforaciones petroleras en el Ártico y el Atlántico— muy probablemente en el Pacífico—eliminando protecciones que actualmente están vigentes. 

Además de ser una decisión que sólo enriquecerá a las enormes compañías petroleras que contaminan al país y el mundo, y que empeoran el cambio climático, el expandir las perforaciones petroleras cerca de nuestras costas es un riesgo demasiado alto.

La perforación petrolera en alta mar es una práctica sucia y peligrosa que contamina el océano y pone a comunidades costeras y ecosistemas marinos en el grave peligro de un derrame catastrófico de petróleo. Pero no acaba ahí, ya que incluso aquellos que no viven en las costas pueden ser gravemente afectados. El océano cubre el 71% de nuestro planeta, por lo tanto impacta todo, desde nuestros alimentos, hasta el agua que bebemos, el aire y el clima. 

Hace siete años, Estados Unidos sufrió el peor desastre de perforación petrolera en nuestra historia. La explosión de BP Deepwater Horizon ocasionó un derrame masivo de petróleo, causó la muerte de 11 personas y filtró 3.19 millones de barriles de petróleo y gas en el océano a unos 42 kilómetros de la costa de Luisiana durante 87 días. 

A pesar de este y otros desastres, Trump quiere vender nuestras áreas costeras -las cuales son administradas públicamente—a la industria petrolera, y su administración ya ha comenzado a tomar medidas para hacer esto una realidad. Su orden ejecutiva propone perforar en el Ártico y el Atlántico, busca eliminar importantes medidas de seguridad para las operaciones de extracción de petróleo, y borrar las protecciones diseñadas para preservar nuestros recursos oceánicos más valiosos. El Departamento de Interior ya ha anunciado planes para permitir la rotura sísmica de la costa atlántica, un gran peligro que conlleva la perforación. Estas fuertes explosiones submarinas dañan la vida marina y alteran los ecosistemas más vulnerables y ponen en riesgo actividades como la pesca, la recreación y el turismo. 

Comunidades por todo el país han declarado su oposición a la perforación petrolera en alta mar y están enviando mensajes a legisladores para mantener la perforación de petróleo y la rotura sísmica en busca de petróleo- lejos de nuestras costas y fuera del océano. 

Organizaciones latinas, afroamericanas, asiático americanas y comunidades indígenas, han expresado su fuerte oposición a entregar nuestros mares a empresas privadas, reconociendo que "La perforación en el Atlántico y en el Ártico nos deja a todos vulnerables y propensos a desastres que representan un riesgo inaceptable para nuestros océanos, playas, comunidades, vida marina y el sustento de millones de estadounidenses que dependen de océanos saludables para la pesca, la recreación y el turismo "

Comunidades de minorías en los Estados Unidos y alrededor del mundo, están sufriendo directamente los impactos del cambio climático en su salud, seguridad, y modo de vida y quieren acción. Nuestras comunidades no pueden esperar. No sólo somos más propensos a padecer del asma, ser afectados por aumentos en el nivel del mar y sufrir otros impactos negativos debido a la contaminación causada por el carbono y otros combustibles fósiles, sino que también existen millones de personas en nuestras comunidades que dependen de océanos saludables y limpios para poder sostener la economía y alimentar a sus familias. Nuestro futuro depende de la energía renovable limpia la cual no sacrifica a nuestros océanos o peligra la salud en busca de petróleo. 

Durante el próximo año, el Departamento de Interior y el Congreso considerarán opciones para expandir la perforación petrolera en alta mar y llevarla a cabo en regiones como el Atlántico Medio y Sur, la Costa del Golfo de Florida, la Costa de California y el Océano Ártico. Esta equivocada medida ignora el hecho de que la energía limpia es ahora la fuente de energía más rápidamente creciente en el país. También ignora que son más los estadounidenses que quieren preservar nuestros océanos que los que quieren venderlos a compañías petroleras para explotarlos. 

Nosotros sabemos lo que está en juego. Ya sea que vivamos en Colorado o Virginia, Alaska o Houston, sabemos que las acciones imprudentes del gobierno, las cuales amenazan a nuestras tierras públicas, lugares que nos pertenecen a todos nosotros, deben ser detenidas. 

Por favor visita nuestra página web y apoya nuestra campaña mandándole un mensaje al Secretario Zinke y al Presidente Trump para detener la perforación petrolera en alta mar, proteger nuestras costas, nuestros océanos y nuestro mundo. 

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