Países de América Latina toman acción para proteger a los océanos de los plásticos

Un estudio publicado por ONU Medio Ambiente proporciona la primera evaluación global de las políticas públicas que buscan enfrentar la contaminación por desechos plásticos y sirve como un llamado urgente a la acción. Cada año se vierten aproximadamente 13 millones de toneladas de plástico en los océanos, lo que representa una amenaza a la salud humana, la biodiversidad y la economía. Se espera que la producción de plástico se duplique en las próximas décadas si las tendencias actuales no cambian. La solución, señala la ONU, es una responsabilidad de los gobiernos, las empresas y las personas. América Latina y el Caribe, una región que cuenta con 16 millones de kilómetros cuadrados de mar y un 24 por ciento de las pesquerías del mundo, no puede permitirse permanecer al margen. Afortunadamente, varios países de la región están avanzando en la elaboración de políticas públicas y campañas para hacer frente a la contaminación por plásticos que amenaza a sus ecosistemas marinos y a sus ciudadanos.

Es esencial contar con políticas públicas fuertes

Según Erik Soldheim, Director Ejecutivo de ONU Medio Ambiente, América Latina y el Caribe está tomando "medidas audaces contra la contaminación por plásticos ... creando leyes y políticas para impulsar una nueva economía de plástico y proteger sus preciosos recursos naturales". Antigua y Barbuda fue el primer país en las Américas en prohibir las bolsas de plástico en 2016. Siguiendo este ejemplo, Colombia aprobó un reglamento similar e impuso un impuesto sobre las bolsas de plástico grandes, medida que se espera reducirá su uso en un 35 por ciento. De manera similar, en Panamá existe un reglamento que prohíbe las bolsas de polietileno. Costa Rica ha adoptado una estrategia para eliminar el uso de plásticos de un solo uso para el año 2021.  Belice y Bahamas también tienen estrategias para reducir el uso del plástico y están promoviendo estrategias de conservación para el Mar Caribe, el segundo más contaminado con plásticos. Por su parte, Ecuador está transformando las remotas islas Galápagos en un archipiélago libre de plástico al prohibir el uso y la venta de productos plásticos como pitillos para beber, bolsas y botellas. Hace unas semanas, Chile aprobó una ley que prohíbe el uso de todo tipo de bolsas de plástico en comercios a lo largo del país. Esta iniciativa fue promovida por el Ministerio del Medio Ambiente con una campaña en medios sociales llamada "chao bolsas plásticas" con el fin de crear conciencia sobre el consumo de plástico y reducir los residuos. Asimismo, en México, las autoridades lanzaron la campaña “sin popote está bien” en radio y redes sociales para reducir el uso de los pitillos. Las autoridades también planean involucrar a diferentes actores interesados para poner en marcha medidas más estrictas. Los gobiernos locales también se están involucrando con el tema. Un ejemplo es el estado mexicano de Quintana Roo, hogar de impresionantes playas e importantes ecosistemas marinos, donde se ha comenzado un proceso para cambiar la ley de manejo de residuos de modo que se prohíban las bolsas de plástico, los pitillos y la espuma de poliestireno.  

Miles de personas en América Latina toman acción 

Para conmemorar el Día Mundial del Medio Ambiente y el Día Mundial de los Océanos a principios de junio, la oficina regional para América Latina de ONU Medio Ambiente organizó la "mayor limpieza del mundo". Ciudadanos, gobiernos y empresas de toda la región ayudaron a recoger basura en los lagos, ríos, y costas. Se registró el tipo y el peso de la basura recogida en una aplicación móvil creada específicamente para este propósito. Miles de personas participaron en eventos desde México hasta Uruguay, incluidas las islas Galápagos de Ecuador. ONU Medio Ambiente espera que la limpieza inspire a nuevos actores a unirse a su campaña Clean Oceans. Dicha campaña busca reducir drásticamente el uso de plásticos desechables y micro plásticos peligrosos. A última cuenta, 15 países de la región de América Latina y el Caribe participan en la iniciativa: Argentina, Barbados, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Granada, Guyana, Honduras, Panamá, Perú, República Dominicana, Santa Lucía, y Uruguay. Una de las acciones en la región que formó parte de esta campaña fue la limpieza de la playa de Carpayo en Perú, conocida como la "playa más sucia de América Latina". En esta playa se acumulan toneladas de basura, incluidos plásticos, madera, residuos orgánicos y neumáticos, que los residentes de Lima tiran al océano.

Las empresas también deben jugar un papel activo en la protección de nuestros océanos

En Colombia, la compañía cervecera Corona, en alianza con Parley for the Oceans, lanzó una campaña en el Día Mundial de los Océanos para crear conciencia sobre cómo los plásticos dañan el agua, la vida silvestre y los ecosistemas. El director de Corona en Colombia, Andrés Salazar, declaró que "con estas campañas hay que llegarle a las personas que tradicionalmente ven a las playas como un espacio de descanso, y no como un lugar para proteger, porque muchos no creen en el daño que hace el plástico”. Adidas también está trabajando con Parley for the Oceans para alentar a las personas a correr y "donar sus kilómetros". Bajo esta iniciativa, conocida como "Run For The Oceans" (Corre por los oceanos), Adidas donará US $1 al programa Parley’s Ocean Plastic por cada kilómetro recorrido entre el 8 de junio y el 8 de julio.

Este tipo de acciones pueden ser ejemplos para otras compañías en la región. Un estudio realizado por la Organización Mundial por las Especies Marinas (WOMS) encontró que en América Latina, Brasil y México tienen la tasa más alta de participación corporativa en acciones para reducir los plásticos en el océano. En ambos países, entre 3 y 4 de cada 10 empresas con ingresos anuales superiores a los US $100 millones han tenido una iniciativa activa en los últimos dos años. Por el contrario, en Colombia, Ecuador, Chile y Argentina, tan sólo 2 de cada 10 empresas demuestran este activismo.

Aún queda mucho por hacer

A pesar del progreso importante y alentador en crear conciencia y diseñar políticas públicas para reducir la contaminación por plásticos que amenaza en devastar nuestros océanos, hacen falta más acciones ambiciosas:

  • Para conservar nuestros océanos, debemos asegurar la protección de lugares importantes. Este fue el mensaje enviado al presidente de Chile, Sebastián Piñera, por 200 firmantes de una carta que pide que se decrete el Área Marina Costera Protegida de Múltiples Usos en archipiélago de Humboldt. El archipiélago de siete islas alberga 68 especies de plantas, 40 especies de aves terrestres, seis especies de aves marinas nidificantes y cuatro especies de mamíferos terrestres nativas de Chile. Muchas especies emblemáticas visitan el área, incluidas las ballenas azul y jorobada, los delfines nariz de botella y gris, y la nutria de mar. Además, el archipiélago cuenta con el 80 por ciento de la población mundial del pingüino de Humboldt. Sin embargo, Chile recientemente dio luz verde a la propuesta minera portuaria de Andes Iron, algo que los firmantes de la carta califican como un "error histórico"
  • Las especies marinas claves también deben estar protegidas para garantizar la salud de nuestros océanos. Los depredadores grandes como los tiburones son especies cruciales para mantener el equilibrio y la salud de los ecosistemas marinos. Sin embargo, las prácticas de pesca no sostenibles y la falta de información científica a menudo ponen en peligro a los tiburones. Para combatir esto, la Fundación MarViva en Costa Rica lanzó la petición "Salvemos a los tiburones", que pide que las autoridades colaboren con los pescadores para establecer mejores medidas de manejo que garanticen la supervivencia de las especies de tiburones más vulnerables. Algunas de estas medidas incluyen la veda temporal en áreas específicas para proteger los sitios de reproducción de estas especies vulnerables, así como la prohibición de artes de pesca dañinas.
  • Es fundamental que sigamos aprendiendo sobre los océanos de América Latina para protegerlos mejor. Un ejemplo que pone esto en evidencia es la reciente publicación de los resultados de un estudio de cuatro años y una expedición histórica en las aguas alrededor del complejo coralino de la isla Cayo Serranilla en Colombia. La Expedición Seaflower que tuvo lugar en 2017, incluyó 16 proyectos de investigación y contó con la participación de 47 científicos de diferentes disciplinas de 27 instituciones colombianas e internacionales. Los expertos identificaron 170 especies de peces, algunas registradas como nuevas en el área, y también notaron la ausencia de peces comercialmente importantes como el pargo y el mero.

About the Authors

Carolina Herrera

Project Advocate, Climate & Clean Energy, Latin America Project, International Program

Join Us

When you sign up you'll become a member of NRDC's Activist Network. We will keep you informed with the latest alerts and progress reports.