La eficiencia energética: la superheroína del planeta

En una era de cambio climático acelerado, cuando estamos presenciando incendios forestales, inundaciones, y tormentas sin precedentes, no existe un mejor momento para recordarle al mundo lo que la eficiencia energética ofrece para contrarrestar el cambio climático. Con el cuarto Día de la Eficiencia Energética, este año siendo el 2 de octubre, es un momento apropiado para recordar que la eficiencia es una superheroína del planeta porque es la respuesta más barata y rápida para neutralizar el avance de los problemas climáticos. 

Si bien tomar acción climática puede parecer insuperable, hemos visto una y otra vez que la eficiencia—el uso de menos electricidad o gas natural para lograr los mismos (o mejores) servicios de luz y calor—puede reducir la mitad de las emisiones de carbono que requerimos contando con tecnologías asequibles que ya están a nuestra disposición. Hasta reemplazar una luz con un modelo LED de alta eficiencia o cerrar las cortinas o persianas en días soleados para mantener la casa fresca puede ayudar.

La razón: nuestros hogares reciben energía de centrales eléctricas qué, en muchos estados, todavía queman combustibles fósiles que producen contaminación dañina. Por lo tanto, gastar menos energía significa que la central opera por menos tiempo. Y, si la energía renovable es una opción, no necesitamos construir tantas, lo cual ahorra dinero a todos los clientes de las empresas de servicios públicos.

Pero la eficiencia es mucho más que solo una manera de evitar el desperdicio de energía. Es una emocionante superheroína que resuelve muchos problemas a la vez. ¿Qué más puede frenar la contaminación del aire, ahorrar dinero, mejorar nuestra salud, proveer oportunidades económicas, estabilizar la red eléctrica, optimizar la calidad de vida, y reducir la dañina contaminación climática de una sola vez? 

Cyrus Bhedwar

A continuación, te presentamos una multitud de beneficios que las medidas de eficiencia energética, tales como el uso de aislamiento de paredes, acondicionadores de aire y electrodomésticos eficientes, sistemas de calefacción bien instalados, y mejor iluminación pueden ofrecer:

1. Salvar vidas y aliviar problemas de salud

Reducir el uso de energía producido bajo el uso de combustibles fósiles evita contaminantes nocivos en el aire y reduce las emisiones de gases de efecto invernadero. Eso significa que invertir en eficiencia reduce enfermedades gracias a la mejora de la calidad del aire tanto afuera como dentro de casa, es mejor para la gente en tiempos de temperaturas elevadas, reduce los malestares respiratorios asociados con el moho debido a casas y negocios mal sellados, y ahorra en costos de salud. Los instaladores de medidas de eficiencia deberían siempre utilizar los materiales de construcción más saludables para cuidar la seguridad tanto de los trabajadores como la de los residentes de la edificación.  

2. Incluir a todos en la transición de energía limpia

No todas las comunidades tienen el mismo acceso a la energía limpia y a buen costo. Los programas de eficiencia energética, cuando son diseñados en colaboración con las comunidades que beneficiaran, proveen un ambiente más saludable, seguro y cómodo mientras reducen los costos de energía. Esto es muy importante para las comunidades de bajos ingresos que pagan una cantidad desproporcionada de sus ingresos limitados para la energía, muchas asumen la carga de pagar tres veces más que las comunidades que no son de bajos ingresos. Reducir esta carga libera dinero para otras necesidades, tales como la comida y la medicina.

Es más, las personas de bajos ingresos en EE.UU. muchas veces residen en viviendas más antiguas, con fugas de aire, y electrodomésticos y sistemas de calefacción envejecidos e ineficientes. Al enfocarnos en estas comunidades les hacemos partícipe de los beneficios de la energía limpia, cosa que no sucede por si sola, Y actualizar estas viviendas es de gran importancia para lograr las reducciones de emisiones de gases de efecto invernadero que necesitamos para tener una posibilidad de frenar el cambio climático. Existe una enorme oportunidad para que la eficiencia logre el doble objetivo de salvar al planeta y servir a todas nuestras comunidades equitativamente.

3. Crecer oportunidades económicas y profesiones de buena calidad

La eficiencia energética provee millones de empleos locales. Cuando políticas sensatas son implementadas, estos son los trabajos de calidad que incluyen buenos ingresos que pueden sostener una familia, cuidado médico entre otros beneficios, al igual que capacitación y una trayectoria profesional. La eficiencia es uno de los sectores de energía más grandes de EE.UU. y de mayor crecimiento, con el cual se puede asegurar el cuidado de las personas al mismo tiempo que se cuida el planeta. 

Se ha comprobado una y otra vez que las políticas de eficiencia ayudan a crecer la economía. Lo que se ahorra en gastos de energía, los consumidores pueden gastar en otros bienes y servicios que resulta en nuevos empleos. Además, la eficiencia en los negocios significa una reducción en la energía utilizada en la producción, resultando en mayores ganancias. Sembrar cizaña entre el medio ambiente y la economía es una dicotomía falsa y anticuada.

4. Proveer beneficios a los consumidores

Cada año, las políticas juiciosas de eficiencia ahorran miles de millones en las cuentas eléctricas de los consumidores, incluyendo lo que gastan para mantener en funcionamiento los electrodomésticos o en el aislamiento de sus hogares y edificios para mantenerse cómodos adentro, y se puede ahorrar aún más. Las normas del Departamento de Energía para los electrodomésticos por si solo le ahorran casi $500 al año al hogar promedio.

Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos

Estas políticas también aseguran que las agencias de servicio público inviertan en el recurso más rentable para sus clientes primero. Sabemos, al haber revisado la información sobre las políticas de energía limpia y los datos de facturas de energía entre 1990 y 2015, que los residentes de los cinco estados que invirtieron la menor cantidad en eficiencia vieron sus facturas eléctricas subir el doble que residentes de los estados sobresalientes en eficiencia.

Las mejoras en eficiencia también contribuyen a la resiliencia de los negocios y hogares. Los edificios con mejor aislamiento permanecen más cálidos en el invierno y más frescos en el verano, lo que es imperativo bajo los extremos climáticos y durante apagones. Sellar las fugas de aire previene que el agua entre en las edificaciones, cosa que causa daños costosos y moho.

5. Hacer la red eléctrica más confiable (menos apagones) y más barata

La eficiencia energética ayuda a las empresas de servicios públicos a mantener las luces encendidas mientras reduce costos (logrando facturas más baratas, algo imposible de lograr sin la eficiencia energética). Por ejemplo, cuando la demanda por la electricidad disminuye, evita la necesidad de modernizar subestaciones y transformadores.

La eficiencia también ayuda a asegurar la confiabilidad y la seguridad de nuestro sistema eléctrico al reducir la presión sobre la red, especialmente durante temperaturas extremas. Además, la eficiencia ayuda con la naturaleza intermitente de la energía renovable cuando es utilizada con precisión durante las horas del día cuando el sol no brilla o el viento no sopla. 

6. Evitar lo peor de la crisis climática

Por último, las medidas de eficiencia son esenciales para resolver la crisis climática. Se ha proyectado que los códigos de construcción en los Estados Unidos evitarán 841 millones de toneladas métricas de emisiones de dióxido de carbono entre 2010 y 2040, lo que equivale a eliminar la necesidad de por lo menos 7 centrales a carbón al año.

Las normas nacionales para los electrodomésticos y equipos han ayudado a EE.UU. a evitar más de 3 mil millones de toneladas de contaminación de carbono desde 1981, lo que equivale a las emisiones anuales emitidas por mas de 600 millones de vehículos. Solo las normas de electrodomésticos son responsables por más del 11 por ciento de las reducciones de la contaminación de carbono necesarias para que el país cumpla con las metas del 2025 del tratado climático acordado en París.

Los programas de las empresas de servicios públicos financiados por el cliente desde 1989 hasta 2017 ahorraron casi 250,000 gigavatios-hora, equivalente a más de un año de energía para 20 millones de hogares o a evitar la contaminación proveniente de 36 millones de vehículos a gasolina. 

Calculador de equivalencias de gases de efecto invernadero (GEI) de la EPA. De arriba a abajo, la primera sección del gráfico muestra las emisiones de GEI de vehículos en un año; en la segunda sección podemos obervar las emisiones de dióxido de carbono desde la quema de gasolina hasta las cargas de celulares; y en la tercera sección muestra las emisiones de GEI evitadas al año, desde toneladas recicladas en vez de botadas hasta el cambio a luces LED. Puedes ingresar tus propios datos para calcular las equivalencias de GEI aquí.

Utilizar menos energía también significa menos necesidad de usar los recursos de agua para enfriar las centrales eléctricas y los proyectos de energía renovable pueden ser de menor escala gracias a una demanda reducida, protegiendo así más de nuestras zonas desérticas más vulnerables.

¿Cómo podemos aprovechar estos beneficios increíbles?

Por suerte, existe un gran número de opciones que los estados y las localidades pueden utilizar para aprovechar de esta superheroína del planeta mientras el gobierno de Trump guía a la nación en la dirección equivocada en términos de política energética. Estas opciones incluyen:

  1. Establecer metas mínimas de eficiencia energética a nivel de estado: Para progresar, las provincia pueden establecer normas de optimización de eficiencia energética y convertir la eficiencia en la primer opción antes de invertir en opciones sucias y caras. Estos estándares mínimos establecen objetivos ambiciosos y pueden asegurar inversiones equitativas al especificar los niveles de inversión para ayudar a los hogares de bajos ingresos. 
  2. Establecer normas para electrodomésticos y códigos de construcción: Asegurar que los edificios al igual que electrodomésticos tales como el aire acondicionado y el lavaplatos utilicen una mínima cantidad de energía: impulsa la innovación, asegura cierta seguridad para los fabricantes, y aumenta la competencia. Pero estas reglas deben hacerse cumplir. Mientras que esfuerzos federales están en peligro, ciertos estados están poniendo manos a la obra.
  3. Mejorar loss edificios existentes: Las municipalidades, los estados y las comisiones que regulan las empresas de servicio público pueden desarrollar o expandir programas que reducen el uso de energía en los edificios o requerir que los propietarios de edificios y las industrias utilicen la energía de manera más sensata. Estos requisitos pueden incluir servicios a comunidades vulnerables. Por ejemplo, pueden ser destinados a edificios multifamiliares, acción que podría ahorrar mucha energía, corregir injusticias energéticas y ayudar a reducir la carga energética. Los requisitos también pueden ayudar al país a hacer una transición hacia fuentes de energía más limpias para los hogares a tráves de la electrificación benéfica.

A medida que empeora la crisis climática, necesitaremos los superpoderes que ofrece la eficiencia. Afortunadamente, ya están disponibles, solo necesitamos utilizarlos.

About the Authors

Lara Ettenson

Director, Energy Efficiency Initiative, Climate & Clean Energy Program

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