Informe de biodiversidad de la ONU: un millón de razones para mejorar la protección de nuestros sistemas naturales

Nuestra civilización está amenazada. Debemos salvar a la naturaleza para enfrentar esta emergencia.

Numerosas aves recogen los desechos en el vertedero Robinson Deep, el vertedero más grande de Johannesburgo

Gulshan Khan/AFP/Getty

Este es un momento difícil para leer o escuchar noticias ambientales. A medida que experimentamos un desfile aparentemente interminable de retrocesos y acciones de Washington, D.C., que favorecen a los contaminadores, la comunidad científica internacional suena la alarma sobre una serie de problemas que necesitan atención: ahora. En particular, el informe del clima del IPCC del año pasado dejó claro que tenemos que actuar rápidamente si queremos evitar los peores impactos del cambio climático.

Ese informe dio miedo. Ahora hay una nueva evaluación científica de los ecosistemas globales al borde del colapso, y es absolutamente horrible.

El Informe de Evaluación global de las Naciones Unidas sobre la biodiversidad y los servicios de los ecosistemas refleja la experiencia científica de 150 expertos en biodiversidad de 50 países en nombre de la Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Biodiversidad y Servicios de los Ecosistemas (IPBES, por sus siglas en inglés). El informe se organiza en torno a cuatro mensajes clave:

  • La naturaleza apoya y sustenta la calidad de vida, pero su contribución a la humanidad se está deteriorando a nivel mundial.
  • Los problemas y las prácticas que nos empujan hacia el colapso natural se aceleraron durante los últimos 50 años. Por ejemplo, el comercio global se multiplicó por ocho en los últimos 30 años.
  • Los objetivos de corto plazo para proteger la naturaleza y lograr la sustentabilidad no se pueden alcanzar con las trayectorias actuales, pero los objetivos para 2030, 2050 y más allá se pueden lograr a través de un cambio drástico, lo que significa una reorganización fundamental del sistema a través de factores tecnológicos, económicos y sociales, incluyendo paradigmas, metas y valores.
  • La naturaleza se puede conservar, restaurar y usar de manera sustentable al mismo tiempo que se cumplen otros objetivos sociales globales a través de soluciones comprobadas y cambios radicales.

En resumen, el informe dice que debemos proteger la naturaleza, o la naturaleza dejará de protegernos de una forma muy alarmante, como la desaparición de las especies que protegemos y de las que dependemos, como los polinizadores y los peces de agua dulce, la disminución de los rendimientos agrícolas debido a suelos severamente dañados, la erradicación de los ecosistemas forestales, junto con todos los beneficios que el almacenamiento de carbono y la vida silvestre aportan y la eliminación de las corrientes de agua dulce que proporcionan agua potable para nuestra supervivencia.

Como deja claro este informe, nuestro marco internacional para la protección de la naturaleza no es suficiente: “Se prevé que las tendencias negativas en la naturaleza y sus contribuciones a las personas continúen hasta 2050 y más allá en todos los escenarios, excepto en aquellos que aportan cambios radicales, debido al impacto proyectado de aumentar el uso de las tierras de cultivo, la explotación de organismos y el cambio climático”.

El arrecife de coral más grande de Japón, Sekiseishoko, donde parte de sus corales se están muriendo en medio de las altas temperaturas de los océanos

Noticias Kyodo a través de Getty

Es difícil leer la evaluación y simplemente no sentir un nudo en el estómago. Al igual que el cambio climático, estos problemas parecen enormes.

Pero la realidad es que hay soluciones. Y muchas no son nuevas. Este informe nos urge a tomar acción y hacer las cosas que ya hemos reconocido que se necesitan durante bastante tiempo y ampliar los limites en ideas nuevas.

Tomar los pasos necesarios para revertir el deterioro de nuestro planeta no será fácil, pero hay un camino claro. Debemos priorizar la naturaleza por sí misma, como el sistema que nos cuida y cuidará a nuestros hijos hacia generaciones futuras. Debemos apartar vastas áreas de terrenos, agua y océanos del desarrollo industrial, debemos adoptar nuevas leyes e inventar nuevos mecanismos que antepongan las necesidades de la naturaleza, debemos ser audaces en el uso de las herramientas existentes para así aumentar las protecciones para la naturaleza.

Protección de grandes áreas de terreno y océano.

Debemos ampliar la red actual de áreas protegidas tanto terrestres como marinas, específicamente en el contexto del cambio climático. A principios de este año, NRDC se unió a algunos de los grupos de conservación más grandes y respetados del mundo para pedir que el 30 por ciento de las tierras y océanos del mundo se conviertan en áreas protegidas para el 2030. Tenemos que desistir de hacer cosas innecesarias como la tala del bosque boreal en Canadá para papel higiénico, o los grandes bosques del sureste de Estados Unidos para la exportación de gránulos de madera que ensucian el sector energético en otros países mientras empeoran el medio ambiente en nuestro país. El informe deja claro que este tipo de acciones son mucho más necesarias de lo que pensábamos.

Alimentación sustentable para el mundo.

Debemos hacer un mejor trabajo en la planificación del uso de la tierra y en la administración de la producción y el consumo de cultivos y ganado. Debemos implementar el manejo de pesquera basado en el ecosistema y la ordenación territorial, incluyendo la expansión de las áreas marinas protegidas, de una manera que aborde el estrés oceánico derivado del cambio climático, la contaminación y la acidificación. También debemos ser mucho más serios con respecto a las prácticas agrícolas fortalecedoras que abordan la salud de los suelos en los que nuestras granjas dependen totalmente.

Salvaguardar el agua dulce.

Para mantener un acceso adecuado al agua limpia y fresca, la cual sufre por el cambio climático, la contaminación y la demanda, debemos mejorar su eficiencia, aumentar la capacidad de almacenamiento, mejorar la calidad del agua y reducir la interrupción de nuestros sistemas naturales de agua. Debemos asegurarnos de que los humedales y las fuentes de agua existentes estén protegidos por leyes nacionales estrictas, reducir la contaminación y los flujos de nutrientes a nuestras aguas mediante la agricultura de manera que protejan el suelo y reduzcan el uso de fertilizantes, y asegurar que nuestros ríos tengan suficiente agua fluyendo a través de ellos para mantener poblaciones saludables de peces y vida silvestre.

Interrumpir las prácticas actuales de consumo y desperdicio.

En pocas palabras, tenemos que reducir el consumo excesivo.

Muchas de las herramientas para solucionar nuestros problemas globales están ahí. Podemos abordar esta crisis global al tomar los pasos mencionados y haciendolo con iniciativas nuevas y audaces. Espero que la evaluación del IPBES sea la señal que todos necesitamos para comenzar a tomar medidas agresivas. En lugar de llenarnos de miedo y escondernos de la realidad, prefiero visualizar un mundo mejor, más brillante, más justo, más seguro y más encantador que resultará al tomar las medidas necesarias.

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About the Authors

Susan Casey-Lefkowitz

Chief Program Officer

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