Acción para el clima y la energía limpia en Latinoamérica

Issue Brief
22 november 2019

Kumar Sriskandan/Alamy

América Latina está en la primera línea de la lucha contra el cambio climático global. El derretimiento de los glaciares de los Andes son testimonio del aumento de las temperaturas globales. Las comunidades y la infraestructura en las zonas costeras bajas son susceptibles al aumento del nivel del mar. Y las perturbaciones climáticas cada vez más frecuentes (sequías y tormentas severas) traen nuevas amenazas a importantes sectores económicos como la agricultura y la pesca, y a las comunidades que dependen de ellos para su sustento. Los países de la región se esfuerzan para adaptarse al cambio climático. Al mismo tiempo, reconocen la necesidad urgente de mitigar las emisiones de gases de efecto invernadero de los combustibles fósiles y otras fuentes.

Como parte de sus compromisos para combatir el cambio climático, los países de América Latina ya están abordando las emisiones de sectores claves y aumentando la energía limpia:

  • México tiene el objetivo de producir el 35 por ciento de su electricidad a partir de fuentes limpias para 2024. También busca reducir las emisiones de su sector de transporte al aumentar la disponibilidad de vehículos y combustibles más limpios.
  • Costa Rica y Chile, ambos líderes en energía renovable, tienen planes nacionales de descarbonización y objetivos de carbono neutralidad para los sectores de electricidad y transporte.
  • Perú está trabajando para dejar de depender del petróleo, con el objetivo de tener una matriz energética que se base en un 40 por ciento de energías renovables para 2021. También está trabajando para avanzar en la eficiencia energética y promover el desarrollo de biocombustibles.
  • Brasil propone obtener el 45 por ciento de su energía primaria de fuentes renovables y el 23 por ciento de su electricidad de fuentes renovables no hidroeléctricas para 2030, lo que en conjunto reduciría la intensidad de carbono del país.

NRDC y sus socios están siguiendo el progreso en el cumplimiento de estos y otros objetivos, alentando acciones más ambiciosas y, cuando es necesario, señalando las naciones que están incumpliendo con sus compromisos.