Prioridades Post-Huracán para Mejorar Preparación y Resiliencia ante Desastres

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by NRDC
08 september 2017
Los residentes evacúan sus casas cerca de la reserva de agua Addicks en Houston, en tanto que las aguas aumentan por Harvey; martes 29 de agosto 2017.

David J. Phillip/AP

El reporte de la Fundación de las Naciones Unidas y Sigma Xi del 2007 sobre el cambio climático alertó que confrontar el reto significa “evitar lo inmanejable y manejar lo inevitable.” Diez años después, está más claro que nunca que para enfrentar la mayor amenaza ambiental de nuestro tiempo, necesitamos tanto reducir el riesgo de catástrofes climáticas como prepararnos para las consecuencias climáticas.

A lo largo de todos los Estados Unidos, nos encontramos la amenaza creciente de tormentas supercargadas debido al cambio climático, lo que exacerba las inequidades sociales ya existentes en comunidades que históricamente han sido impactadas.

Para poder proteger a la gente, nuestras casas y nuestras comunidades, necesitamos adoptar una estrategia de cinco puntos en cuanto a la preparación, mitigación y resiliencia:  

1. Proteger la salud de la gente

  • Establecer protección de salud ambiental, planeación para la resiliencia y programas de recuperación dirigidos específicamente a proteger las poblaciones más vulnerables, incluyendo comunidades que ya luchan por la justicia ambiental, personas con condiciones médicas pre-existentes y personas sin los recursos financieros para protegerse totalmente a sí mismas y la salud de sus familias.
  • Proteger contra exposiciones tóxicas mediante:
    • La evaluación comprehensiva de los sistemas de seguridad ante desastres causados por contaminación tóxica y química;
    • Realizar las limpiezas necesarias para proteger la salud pública bajo un plan nacional de contingencia (la ley federal regula la respuesta federal a los desastres). La Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos debe jugar un rol crítico para asegurar que las protecciones de seguridad sean alcanzadas y para entrar en el momento en que los estados sean restringidos y estén trabajando con recursos limitados.

2. Mejorar los programas de protección contra inundaciones

  • Reintegrar los estándares federales de protección contra inundaciones que requieren todos los proyectos de infraestructura de fondos federales para alcanzar un mayor margen de seguridad por futuros aumentos en el nivel del mar e inundaciones, derivados de tormentas costeras y eventos de clima extremos.
  • Reformar el Programa Nacional de Inundaciones para:
    • Proveer mayor apertura sobre riesgos de inundaciones para los dueños de casas, compradores y arrendatarios;
    • Asegurar que los mapas gubernamentales de riesgo por inundación muestren cómo el aumento en el nivel del mar y otros impactos de cambio climático harán que las inundaciones sean más propensas en el futuro; 
    • Eliminar las primas de seguros por inundación que son subsidiadas y que alientan a las personas a mudarse a áreas susceptibles a inundación;
    • Expandir los fondos y la disponibilidad de asistencia para ayudar a los dueños de casas que han sido constantemente afectados por inundaciones, a relocalizarse fuera del peligro.   

3. Avanzar en la planeación para preparación y resiliencia a nivel local, estatal y federal

  • Mejorar las protecciones para los humedales costeros y de agua dulce, así como avanzar en la implementación de otras “barreras naturales” (como por ejemplo: arrecifes de ostras, pastos marinos, dunas) para proteger a las comunidades de marejadas ciclónicas y elevación de las aguas. En conjunto, prevenir que la administración Trump intente revocar el Reglamento de Agua Limpia, una herramienta esencial para proteger los humedales.
  • En colaboración con los asociados comunitarios, incrementar las inversiones en infraestructura verde rentable para ayudar a absorber escorrentías de agua de lluvia (al tiempo que se embellecen tanto las comunidades costeras como las de tierra adentro). Convertir las propiedades desocupadas por ser propensas a inundación, a humedales, parques y espacios verdes para absorber aguas de inundaciones y actuar como amortiguadores para las tormentas en las comunidades que han sido históricamente impactadas.
  • Asegurar que la Agencia Federal de Manejo de Desastres (FEMA por sus siglas en inglés) requiera a los estados desarrollar planes de preparación para los desastres que reconozcan el aumento en las inundaciones y otros riesgos de desastres derivados de nuestro clima cambiante.
  • Reforzar la Ley Nacional de Política Ambiental (NEPA por sus siglas en inglés) y los procesos de revisión ambiental estatales para que los proyectos propuestos analicen completamente las alternativas de resiliencia y eficiencia energética bajo la luz de la realidad del cambio climático.

4. Reconstruir con necesidades de la comunidad y resiliencia climática como objetivos dobles

  • Asegurar que las comunidades impactadas históricamente -las cuales cuentan con un expertise inherente en cuanto a la resiliencia y esfuerzos de mitigación corresponde- tengan un rol de liderazgo en el manejo de la distribución de los recursos para facilitar esfuerzos de reconstrucción justos y equitativos.
  • Crear un nuevo concurso de Reconstrucción por diseño o de Resiliencia nacional al desastre, dos preparaciones para el desastre y esfuerzos de recuperación del pasado, enfocados en la resiliencia a largo plazo, el compromiso comunitario ascendente y la planeación orientada hacia el futuro.
  • Asegurarse que la vivienda pública y la vivienda asequible cuenten con los recursos necesarios para mejor la reconstrucción. Los planes de reconstrucción ante el despertar de eventos climáticos naturalmente buscarán capitalizarse en el potencial de espacios evacuados, dejando a las familias de bajos ingresos sin un lugar para regresar a vivir y una voz diminuta en la determinación de los patrones de recuperación. Debemos asegurarnos que los esfuerzos de recuperación y mejoramiento del entorno construído no dejen a nadie atrás.
  • Desarrollar planes estatales y regionales de reconstrucción que apliquen “redundancia” al esfuerzo de reconstrucción de la comunidad -sistemas de transporte múltiples, celdas de energía distribuidas, escuelas que puedan servir como refugios, etc.-, que protejan contra los impactos del cambio climático y reduzcan la contaminación que provoca el cambio climático.

5. Atender las causas de raíz del cambio climático

  • Atender las causas de raíz del cambio climático para mitigar los cambios a largo plazo en los desastres relacionados con el clima mediante la aceleración del cambio del uso de combustibles fósiles hacia formas más limpias y más inteligentes de energizar nuestro futuro. Eso incluye:
    • Reducir la contaminación por dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero de las plantas energéticas en funcionamiento, y ampliar el sector energético;
    • Escalar significativamente la eficiencia energética;
    • Incrementar el despliegue de energía renovable, generación de distribución limpia y vehículos eléctricos.
  • Apoyar la defensoría de bases comunitarias y la justicia ambiental contra los impactos dañinos que los combustibles fósiles tienen sobre la salud, el aire y el agua.