Cuatro campeones de justicia ambiental que debes conocer

Ya sea que estén entregando alimentos o trabajando por la justicia climática o defendiendo el aire limpio o el acceso a la naturaleza, estos activistas inspiran a las comunidades en todo el país.
En el sentido de las manecillas del reloj desde la parte superior izquierda: Dior Doward, Bakeyah Nelson, Taylor Thomas, Daniel White

Activistas en todo el país trabajan para garantizar que la justicia racial y el progreso ambiental vayan de la mano. Es una verdad amarga que las comunidades de color son el lugar habitual para albergar instalaciones contaminantes en sus vecindarios y, con mayor frecuencia, se les niega el aire y agua limpia y el acceso a espacios verdes.

Tuvimos la oportunidad de hablar con cuatro personas inspiradoras, que están a la vanguardia del movimiento de justicia ambiental: defensor de la calidad del aire, Taylor Thomas de Long Beach, California; Daniel White, originario de Carolina del Norte, también conocido como “el Blackalachian”, que presiona por la diversidad en la industria al aire libre; activista por calidad del aire Bakeyah Nelson de Houston y el empresario ecológicos Dior Doward, un “agivista” con sede en el Bronx, Nueva York, . Aquí hay extractos de esas entrevistas.

Taylor Thomas, Long Beach, California

Analista en investigación y política de “East Yard Communities for Environmental Justice”, grupo activista de salud pública local. 

Creciste cerca de los dos puertos de contenedores más concurridos del país, los puertos de Los Ángeles y Long Beach. ¿Cómo fue crecer en un vecindario así?

Bocinas de tren, bocinas de barco, bengalas de refinería. Había una entrada a la autopista al lado de donde tenía que tomar el autobús. No fue hasta que crecí un poco que empecé a hacerme una idea, ya sabes, de que eso no era normal. Comencé a pasar más tiempo fuera de mi comunidad y noté que no todos los vecindarios en Long Beach se parecían a los míos. El cielo estaba un poco más limpio. No todas las áreas tenían olores fétidos.

Los estudios demuestran que los puertos producen 100 toneladas de contaminantes al día. Luego está la contaminación del aire proveniente del tráfico, las numerosas refinerías y las terminales ferroviarias que tenías en tu patio trasero. ¿Afectó eso tu salud?

Me diagnosticaron asma a los siete años. Eso afectó mucho mi habilidad para jugar porque era una niña muy activa. Siempre estaba afuera, siempre estaba involucrada en deportes y hacía muchas actividades con los grupos de niños y niñas (Boys and Girls Club). Entonces, cuando me diagnosticaron, tuve que tomar muchos medicamentos, tuve que ir seguido al médico, tuve que limitar mi actividad externa o iba a terminar en el hospital. Mi situación no mejoró hasta que me alejé un poco.

¿Cuándo comenzaste a reconocer estas injusticias como racismo ambiental?

East Yard Communities for Environmental Justice fue uno de los organizadores de la Marcha por el clima 2017 en Wilmington, California, en abril de 2017. Cortesía de Taylor Thomas.

Cuando comencé la universidad quería ser psicóloga principalmente porque viniendo de una comunidad de clase trabajadora, a muchos de nosotros nos vendieron “obtengan una buena educación y saldrán adelante: tendrán una buena casa, un buen trabajo, etc”. Definitivamente se los compré. No fue hasta que tuve 22 o 23 años que conocí a alguien que organizó con East Yard una reunión comunitaria, y me invitaron para aprender más sobre lo que estaba sucediendo aquí en Long Beach. Aprendí que había un lenguaje y una terminología detrás de mis experiencias, y un impacto político. Empecé a ver que podría haber un propósito diferente para mí. Estoy agradecida de poder servir a la comunidad en la que crecí—es algo que no pensé que podría hacer hace 10 años.

¿Qué tipo de trabajo haces en East Yard?

Tomo el liderazgo en gran parte de nuestro trabajo en políticas. Además, soy considerada la bibliotecaria interna. Nuestros miembros impulsan nuestras campañas. Todos somos residentes aquí, así que cuando necesitamos investigar algo—como la forma en que una norma o un proyecto nos va a impactar— entonces hago el trabajo preliminar y luego lo llevo a los miembros, para que ellos puedan entender el proceso y así poder orientar nuestras campañas. Por ende, soy la recolectora de información.

¿Dónde ves el futuro de tu trabajo?

Cualquiera que toma en serio el trabajo quiere organizarse para no depender de un empleo, y eso sería bueno. Considerando cuán arraigada está la industria de los combustibles fósiles, cuán arraigado está el racismo y el capitalismo en nuestra sociedad, creo que podría no suceder en mi vida. Estoy realmente animada por la cantidad de personas que están destacando todos estos sistemas y son lo suficientemente valientes como para abordarlos. Ya no aceptamos que tenemos que llevar estos daños y estas cargas. Mientras luchamos por el fin del uso de combustibles fósiles, vemos un gran impulso para encontrar soluciones falsas como los sistemas de crédito y el gas natural “renovable” como combustible. Desmentir estas distracciones perjudiciales y engañosas para llegar a cero emisiones impulsadas por energía 100 por ciento limpia y renovable será una gran batalla, pero estamos preparados para poner todo en juego y luchar por lo que nuestras comunidades necesitan y merecen.

¿Tienes un mentor en East Yard?

Evelyn Knight: ha estado involucrada con la organización por un tiempo. Ella fue realmente activa en el movimiento de los Derechos Civiles. Ella proviene de Africatown, una comunidad que fue establecida por esclavos liberados en Alabama. He aprendido mucho de ella, no solo porque es una persona mayor y ha experimentado numerosos y diversos movimientos sociales, sino también porque es difícil encontrar personas mayores que también sean mujeres, especialmente para mí como persona de color. Las personas de color no son realmente visibles en el movimiento de justicia ambiental. Nuestra historia es importante y, a menudo, como la generación más joven, no tenemos la oportunidad de conectar con nuestros mayores de una manera que nos permita aprender y relacionarnos entre nosotros. Por ende, busco a Evelyn para mucha orientación y apoyo, ella ha sido de gran ayuda al conectarme con este trabajo, con la historia de la justicia ambiental y la historia de los derechos civiles.

Tell Congress that we demand new action on climate

Daniel White, Charlotte, North Carolina

“The Blackalachian”, Embajador del aire libre

¿Puedes describir tu primera experiencia de senderismo?

Mi primera caminata fue algo espontánea. Un día publiqué en Facebook: “Me pregunto si podría sobrevivir en el bosque”, y mi primo respondió: “Ve a caminar por el sendero de los Apalaches”. Eso fue en enero de 2017. El 17 de abril de ese año, comencé mi primera caminata.

Documenté toda la experiencia en las redes sociales. Tuve que responder mucho a la pregunta en el sendero de los Apalaches, “¿Por qué no hacen senderismo las personas de color”? Los blancos tenían una conexión diferente. Habían planeado la caminanata por años, y yo me había topado con la idea hace poco. Hay mucha gente de color que hace actividades al aire libre; simplemente no tenemos suficiente exposición. O la gente simplemente no lo nota lo suficiente.

Tu próxima aventura al aire libre te llevó a la casa de Harriet Tubman. ¿Porque elegiste esa ruta?

Comencé a investigar un poco y descubrí el sendero para bicicletas del ferrocarril subterráneo. Es una ruta que va desde Mobile, Alabama, hasta Canadá. Ese fue un viaje completamente diferente, en cuanto a hacerlo en bicicleta, es mucho menos peso en la espalda. Pero tienes que preocuparte por el tráfico y los perros sueltos. Es diferente del sendero de los Apalaches porque no encuentras numerosos  campamentos y áreas establecidas en el camino. Dormí en cementerios, detrás de iglesias y mausoleos; ciertamente me mantenía alerto. Me detuve en las Cataratas del Niágara y luego monte desde allí hasta la casa de Harriet Tubman en Auburn, Nueva York. Allí ella tenía un hogar para ancianos para que pasaran sus últimos días, tenía una granja y todo lo necesario. Tienen un museo y artefactos, incluida su Biblia. Sin duda fue un final serio para el viaje, toda una culminación.

¿Cómo pasaste de estas caminatas a algunas de tus aventuras más recientes trabajando con jóvenes?

Daniel White (segundo desde la izquierda) con personal de Southern Appalachians Conservancy Highlands de los Apalaches del Sur y Blue Ridge Forever. Cortesía de Southern Appalachian Highlands Conservancy (SAHC)

Me invitaron el julio pasado a volver a casa y trabajar con un par de organizaciones en mi ciudad natal, Asheville, Carolina del Norte. Organizaciones como Conservar Carolina, Asheville Greenworks, Southern Appalachian Highlands Conservancy y Appalachian Trail Conservancy me invitaron a hablar y hacer un par de caminatas con los niños. Pude hablar con los jóvenes del campamento de verano en Shiloh, el centro de recreación en el que crecí. Eso fue una experiencia genial. Ahora mi objetivo es intentar sacar a estos niños al aire libre. Tengo algunos eventos en Asheville en marzo y abril, un par de fiestas para los niños. Quiero hacer un par de paseos en bicicleta con ellos, estamos en el proceso de intentar que algunas bicicletas sean donadas para que tengamos suficientes para que puedan montar.

¿Cuál es tu mensaje más importante para los jóvenes de color que están o han crecido sin una conexión con la naturaleza?

No lo sienten, pero está ahí. Es una cosa innata y ni siquiera te das cuenta. Al estar en el sendero de los Apalaches durante tanto tiempo, vuelves a entender eso. Hueles las cosas un poco diferente, ves las cosas de manera diferente, puedes leer el clima un poco mejor, porque estás volviendo a sintonizar con quién eres realmente. Entonces está en ustedes; simplemente no lo saben. Pero entiendo por qué, hay muchos factores que explican por qué. Muchos niños de color no pueden salir y disfrutar del aire libre. Entre la vida en casa y el sistema que existe, no siempre  esas cosas compaginan. Mi mensaje más importante sería para las personas mayores, el decirles que depende de ellos sacar adelante a los jóvenes. También trato de dar a los jóvenes algo de conciencia de que esta comunidad al aire libre es enorme. Quiero mostrarles que pueden hacer trabajos al aire libre y tener una vida digna. Es una industria de miles de millones de dólares y estos niños necesitan saber eso. Pueden pensar que solo pueden ganar dinero con el rap y los deportes, y eso también está bien, pero no todos son Wayne, no todos son Kendrick Lamar y no todos son LeBron. Mi mensaje sería intenten encontrar una forma diferente. Tienen que pensar fuera de lo convencional.

Stop the destruction of Bears Ears and Grand Staircase-Escalante

Bakeyah Nelson, Houston, Texas

Directora del grupo de defensa del aire limpio “Air Alliance Houston”

¿Cómo empezaste a trabajar en el campo de la justicia ambiental?

Hace unos 10 años me mudé con mi familia, de Maryland a Houston, y comencé a trabajar en el Servicio de Salud Pública del Condado de Harris (HCPH, por sus siglas en inglés). Obtuvimos una subvención para un proyecto de equidad ambiental y comenzamos a trabajar con la comunidad de Galena Park. Es una ciudad en las afueras de Houston y a lo largo del Canal de Navegación de Houston.

El canal tiene aproximadamente 50 millas de largo y tiene más de 400 instalaciones. Galena Park es una comunidad que se encuentra directamente adyacente a él. Cuando lo visité por primera vez, nunca había visto personas que vivieran tan cerca de instalaciones que pudieran explotar en cualquier momento y que emanaban contaminantes al aire (como el benceno, un carcinógeno conocido y partículas finas) que dañaban la salud de la comunidad y el medio ambiente. Fue una experiencia realmente abrumadora para mí.

El esquema de la iniciativa fue dirigido por la comunidad, lo que significa que nuestro papel, era escuchar y facilitar. Gran parte de mi trabajo fue crear relaciones con los residentes de la comunidad. Se convirtió en mi segundo hogar durante un par de años.

Galena Park es una de las muchas comunidades de color de bajos ingresos en el área de Houston que lucha contra un legado de injusticia ambiental. Por ejemplo, otros están rodeados de plantas de hormigón. ¿Cómo se generalizaron este tipo de condiciones?

Capacitación del personal de Air Alliance Houston sobre cómo recolectar muestras de aire. Cortesía de Bakeyah Nelson.

Cuando piensas en la historia de Houston, y cuando miras dónde vive la gente, los problemas de justicia ambiental provienen de un legado de segregación. Este legado de segregación fue facilitado por políticas gubernamentales injustas, políticas de vivienda e infraestructura y las formas en que las carreteras dividieron a las comunidades. Los resultados que vemos hoy, o el diseño de las comunidades, o dónde se ubican las cosas, se remontan en la historia cuando las comunidades fueron segregadas intencionalmente. Algunos argumentarían que continúan siendo segregados intencionalmente.

Es mucho más fácil salirse con la suya en instalaciones tóxicas en comunidades de color y comunidades de bajos ingresos que están segregadas porque a menudo no tienen la misma fuerza, la influencia política o los recursos para luchar contra él sistema. Es mucho más fácil continuar con este legado de poner instalaciones peligrosas en estas comunidades porque las políticas y prácticas perpetúan la segregación entre personas de color y las blancas, y las personas acomodadas versus las personas de bajos ingresos. Además, el proceso de permisos de aire en Texas no considera los impactos acumulativos de tener una concentración de instalaciones contaminantes muy cerca unas de otras. La presencia de las instalaciones existentes no es considerada, y ese es un problema importante.

Como persona de color, ¿encuentras que ser directora ejecutiva de una organización ambiental sin fines de lucro presenta algún desafío?

Probablemente hoy enfrento menos obstáculos que cuando comencé en mi posición hace dos años. Cuando comencé, recibí muchas miradas de sorpresa cuando me presentaron. A veces había preguntas sobre mi credibilidad, como “¿En qué estás graduada?” Por lo general trato de no tener una reacción defensiva como “solo me preguntas eso por quién soy y por cómo me veo”.

Con el tiempo, siempre existe la carga adicional de sentir una enorme presión para desempeñar y superar las expectativas, y para trabajar extremadamente duro para que no falle o no me equivoque. Me siento honrada por toda la experiencia en general. Tengo muchas comunidades que confían en mí y en nuestra organización y trabajan en asociación con nosotros para tratar de abordar los problemas de justicia ambiental de larga data. Eso en sí mismo es muy aleccionador.

¿Cómo le describes tu trabajo a tus tres hijos?

Cuando trabajaba en Galena Park, mi hijo mayor tenía 10 años y su hermano tenía 8. Un día los llevé conmigo al trabajo y lo primero que dijo mi hijo cuando pasamos por Clinton Drive fue "Mami, ¿Por qué sale humo de los edificios? Nunca se me ocurrió, lo cual es un poco tonto ahora que lo pienso, estar tan perpleja del por qué habían edificios con fuego y humo saliendo de ellos. Fue anormal para él. Realmente me sorprendió en ese momento lo insólito que es tener personas que viven tan cerca de ese tipo de instalaciones. La inocencia de un niño que reconoció que “algo está mal con esta imagen” fue un momento poderoso para mí, un recordatorio de que estaba involucrada en un trabajo que era significativo.

Todavía les hablo mucho sobre el trabajo que hago. Tomo llamadas telefónicas con ellos en el auto, cuando hablo con los residentes, para que puedan escuchar mi intercambio y puedan conocer las situaciones desesperadas que enfrentan las personas. Trato de no predicar, más bien trato de demostrar.

Dior Doward, Bronx, New York

Fundadora del grupo de compostaje y grupo de defensa de la sostenibilidad Green Feen

¿Puedes presentarte compartiendo uno de los raps que realizas para hablar sobre la sostenibilidad en el Bronx?

¡Por supuesto! Por lo general, hago esto cuando hablo de la equidad de los residuos.
*(Traducción del inglés)

Bueno
Bienvenido a mi ciudad
The Boogie Down Bronx
Hogar de lo verde y marrón

Mis raíces son tan gruesas
Del suelo a la punta
De mi cabello tomando aire

No anaeróbicos
Solo orgánico, si puedo evitarlo
Pero no compraré si usted vende en la FDA

No estoy para el beneficio
Solo soy para la gente
Y el capital residual tiene mucho que ver con ser igual
Así que sintoniza por ahora
Y sintoniza la secuela

Porque este morenito y orgullo dorado
ha probado

Ser letal

¡Gracias! Entonces, dinos: ¿cómo combinas tu trabajo como maestra compostadora certificada con el hip-hop y el negocio de capital de residuos, Green Feen?

El equipo de Green Feen trabajando. Cortesía de Dior Doward.

Green Feen es esencialmente una empresa de consultoría ambiental y utilizamos el hip-hop para enseñar sostenibilidad a través de la educación de compost y las energías renovables. Tradicionalmente e históricamente, he sido yo, visitando estos espacios, lugares y organizaciones donde uso el hip-hop. Muchas veces me gusta rapear sobre lo que está sucediendo, en el momento. Hago freestyle en las juntas comunitarias para dar mi presentación sobre la situación actual, para atraer a la gente. O voy a las escuelas y tenemos actividades de escritura, o durante el verano, con los jóvenes, hacemos “Rhyme for the Time” o “rimas sobre el tiempo”.

Luego tenemos Green Feen Organics (una organización separada con fines de lucro de Green Feen); es una empresa de gestión de residuos. Lo que hacemos allí es recolectar compuestos orgánicos locales para procesarlosy buscar soluciones basadas en la comunidad, promoviendo la equidad de los desechos en el Sur del Bronx. Dándole un aspecto un poco más de educación política. Somos una cooperativa de propiedad de los trabajadores, porque tratamos de reconocer que una de las formas en que desarrollamos nuestra propia agencia, es al cuidarnos a nosotros mismos.

Comenzaste en la agricultura urbana a través de una experiencia como aprendiz en Soul Fire Farm, una granja familiar exclusiva de CSA que se enfoca en la justicia ambiental en Albany, Nueva York. ¿Qué te llevaste de la experiencia?

Me impresionó mucho la misión de Soul Fire Farm, lo que representaban, lo que intentaban lograr, especialmente en lo que respecta a las personas de color y nuestra relación con la tierra. Parte de mi inspiración para hacer Green Feen fue esta idea que sentí de que están haciendo un gran trabajo al abordar la idea “de la granja a la mesa”. Me hizo pensar, pero ¿qué estamos haciendo acerca de la mesa de regreso a la granja? Hay una gran desconexión. Hablamos mucho sobre alimentación saludable, sostenibilidad y productos locales. Pero ¿de qué estamos hablando en relación con la forma en que manejamos nuestros desechos? Eso es igual de importante en la conversación. Eso sí, sé que no es seductor y atractivo, que es una de las razones por las que aporto el elemento que aporto a la conversación. Porque quiero que sea ligero, quiero que sea divertido, quiero que sea atractivo, quiero que quieras personalmente involucrarte con él.

¿Por qué es importante para ti hacer este trabajo en el Bronx, el lugar donde creciste?

Hay una razón por la que tratamos de asumir la responsabilidad y decir: “Donde se crea el desecho es donde necesita ser procesado y manejado”. Es porque nosotros, como ciudad, no merecemos toda la basura de la ciudad, y reconocemos por qué la tenemos. Históricamente, esta ha sido la práctica de grandes empresas, y estamos decidiendo que de hoy en adelante se verá diferente.

Como alguien que es de este distrito tengo el deber de asegurarme, no solo de que se devuelva el dinero, sino de demostrarle a las siguientes generaciones que pueden seguir sus sueños, sus inspiraciones y su pasión y pueden alcanzar las cosas que quieren. Pero también rendir homenaje al lugar de dónde venimos, para  ayudar a moldearlo.

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